Esta página es el índice de la parte con flor de esta sección, que tiene más de cien fichas por especie. Sirve para lo que sirve un índice: saber qué plantas hay, cómo se llaman de verdad, en qué se parecen entre sí y cuáles no conviene confundir. Lo que no vas a encontrar aquí es ninguna preparación, ninguna cantidad y ningún uso concreto para ninguna dolencia.
Y el aviso que debería abrir cualquier artículo de este tema y casi nunca lo hace: que una planta tenga siglos de uso tradicional documentado no significa que ese uso funcione. La tradición es una hipótesis, no un resultado, y nada de lo que se cuenta en esta sección sustituye a un tratamiento ni a la consulta con un médico o un farmacéutico. Si quieres el porqué de esa distinción, está desarrollado en plantas curativas y sus propiedades.
Qué se está llamando aquí flor medicinal
La expresión es imprecisa y conviene deshacerla. En la mayoría de estas plantas la parte que la tradición recoge no es la flor suelta, sino el capítulo entero, la sumidad florida (el extremo del tallo con hojas y flores) o el botón antes de abrirse. Cuando en un herbolario pone flores de manzanilla, lo que hay dentro del envase son capítulos completos.
Eso tiene una consecuencia práctica: el momento de recolección cambia la planta. Una sumidad recogida en plena floración y una recogida dos semanas después no contienen lo mismo, y de ahí que dos manojos de la misma especie sean distintos. Este punto está tratado a fondo en curiosidades sobre las plantas medicinales.
Caléndula de jardín (Calendula officinalis), la compuesta de flor naranja más plantada en España.
Las compuestas, que son la mitad de la sección
La familia Asteraceae aporta la mayor parte de las plantas de flor de esta sección, y tiene un rasgo que hay que entender antes de seguir: lo que parece una flor es un capítulo, una inflorescencia formada por decenas o cientos de flores diminutas. Las de fuera, con aspecto de pétalo, son las liguladas; las del centro, las tubulosas. Cuando alguien dice que ha cogido una flor de manzanilla, ha cogido un ramillete de cien.
Las que tienen ficha propia en la sección:
- Caléndula silvestre (Calendula arvensis), la hermana pequeña y de campo de la caléndula de jardín.
- Manzanilla común (Matricaria chamomilla) y matricaria (Tanacetum parthenium), que comparten nombre vulgar y no son la misma planta.
- Árnica (Arnica montana), de pastizal de montaña, y capitaneja (Verbesina crocata), que en América recibe el nombre de árnica sin serlo.
- Milenrama (Achillea millefolium), de capítulos blancos en corimbo apretado y hoja muy dividida.
- Equinácea (Echinacea angustifolia y Echinacea purpurea), norteamericana y hoy planta de arriate.
- Perpetua amarilla (Helichrysum stoechas), de arenales y pinares litorales.
- Abrótano hembra (Santolina chamaecyparissus), gris y de botones amarillos, muy de jardín seco.
- Manzanilla bastarda (Anthemis arvensis), la que más se confunde con la buena.
- Diente de león, té de milpa, tagetes, castañuela y lechuga silvestre.
Y aquí va la advertencia más importante de esta página: quien tenga alergia al polen, y en especial sensibilización a las compuestas, tiene motivos para desconfiar de este grupo entero. Las reacciones cruzadas dentro de la familia son frecuentes.
Capítulos de compuesta blanca con centro amarillo. Media docena de especies distintas tienen este mismo aspecto y se venden todas como manzanilla.
Las labiadas: aquí manda el olor
Las Lamiaceae se reconocen por el tallo de sección cuadrada, las hojas opuestas y la flor de dos labios, y casi todas son aromáticas porque llevan aceites esenciales en glándulas de la hoja. En esta sección tienes hisopo (Hyssopus officinalis), mejorana, romero, camedrio (Teucrium chamaedrys), manrubio negro (Ballota hirsuta), rabo de gato (Sideritis angustifolia), agripalma (Leonurus cardiaca), consuelda media (Ajuga reptans) y poleo de monte, nombre que se reparten Mentha pulegium y Teucrium polium según la comarca.
Casi todas son mediterráneas de secano, de suelo pobre y a menudo calizo, y por eso funcionan bien en un jardín seco del este y del sur de España. Como plantas de jardín son buenísimas: aguantan el verano, atraen abejas y huelen al rozarlas.
El resto, por orden de reconocibilidad
- Hierba de San Juan (Hypericum perforatum), de flor amarilla con estambres largos y hojas con puntitos translúcidos al mirarlas a contraluz. Ojo con ella: su consumo sensibiliza la piel al sol y es conocida por interferir con muchos medicamentos, así que es la última planta de esta lista con la que improvisar.
- Gordolobo (Verbascum), esas varas altas y lanudas de flor amarilla de los taludes y las escombreras.
- Malvavisco (Althaea officinalis), malvácea de flor rosa pálida y humedales.
- Primavera (Primula veris), de prados de montaña y floración muy temprana.
- Reina de los prados (Filipendula ulmaria), de la cornisa cantábrica y los suelos encharcados.
- Onagra (Oenothera biennis), americana, de flor amarilla que abre al caer el sol; algunas Oenothera se comportan como invasoras en arenales.
- Meliloto (Melilotus officinalis), leguminosa de olor a heno recién segado.
- Fumaria, agrimonia, epilobio, viborera, cardo corredor, hierba centella, llantén y romerina.
Valeriana: la inflorescencia no es una flor, son decenas de flores pequeñas con los estambres salientes.
Las de esta sección que son tóxicas
Que una planta esté en una sección de plantas medicinales no la convierte en inofensiva, y varias de las que hay aquí son directamente venenosas. Conviene tenerlas identificadas:
- Eléboro fétido (Helleborus foetidus), tóxico entero.
- Hierba mora (Solanum nigrum) y dulcamara (Solanum dulcamara), solanáceas con bayas que los niños cogen.
- Lechetrezna (Euphorbia peplus), con el látex irritante de todas las euforbias.
- Lechuga silvestre (Lactuca virosa), cuyo epíteto significa literalmente venenosa.
- Sen y casia, laxantes potentes de uso muy delicado.
Lo que no se recolecta, y no es negociable
Tres reglas que valen para toda la sección y que rara vez se escriben:
Nada de floristería ni de vivero. Una planta de cultivo ornamental se trata con productos autorizados para ornamentales, no para alimentación. La caléndula del garden center es una planta de adorno, no un ingrediente.
Nada de cuneta, de parque ni de linde de cultivo. Los bordes de carretera acumulan metales y residuos, los parques urbanos se tratan, y las lindes reciben deriva de los tratamientos de la parcela de al lado.
Nada que no esté identificado con seguridad al cien por cien. Y no vale el parecido: en las compuestas de flor blanca y en las umbelíferas, plantas casi idénticas a simple vista incluyen desde inofensivas hasta mortales. El árnica de montaña, además, está protegida en varios territorios y no se arranca.
En resumen
Esta sección tiene más de cien fichas de plantas con flor, y la utilidad real de leerlas está en la botánica: saber que un capítulo de compuesta son cien flores, que la manzanilla son varias especies distintas, que las labiadas huelen porque llevan aceite esencial en la hoja, y que media docena de las plantas de la lista son tóxicas. Ese conocimiento sirve para el jardín, para el campo y para no equivocarse.
Lo que no hay, y no lo va a haber, son usos, cantidades ni preparaciones. En España las plantas con supuesta actividad se mueven entre categorías legales distintas según cómo se presenten, y lo que un medicamento puede afirmar lo decide la autorización, no la costumbre. Para cualquier decisión sobre un síntoma, médico o farmacéutico. La flor, en el jarrón o en el arriate.