A diferencia de las rosas azules o las negras, la rosa verde existe de verdad. Es una sola: Rosa chinensis 'Viridiflora', conocida sin más como la rosa verde, y lo que la hace verde no es un pigmento nuevo, sino una mutación que sustituyó sus pétalos por sépalos. Lo que parecen pétalos verdes son hojas modificadas, con clorofila, y por eso el color es el mismo verde del resto de la planta.

Esa mutación tiene consecuencias curiosas. La flor no tiene estambres ni carpelos, así que no produce polen ni semillas, y tampoco tiene el perfume de una rosa: a lo sumo un olor herbáceo o ligeramente pimentado. Es una rosa que no puede reproducirse por sí misma, y que solo existe hoy porque los jardineros la han ido multiplicando por esqueje durante casi dos siglos.

Qué le pasó a esa flor

Una flor de rosa normal tiene cuatro verticilos: sépalos, pétalos, estambres y carpelos. Todos ellos son, en términos evolutivos, hojas modificadas, y su identidad la determinan genes de desarrollo floral. Cuando esa regulación falla, los verticilos internos se convierten en el que tienen por defecto: la hoja.

Eso es exactamente lo que ocurre en 'Viridiflora'. Los pétalos, los estambres y los carpelos han sido reemplazados por estructuras de tipo sépalo, estrechas y dentadas. El resultado es una flor doble, apretada, verde clara, que con el tiempo y con el frío se tiñe de bronce y rojizo por los bordes. Botánicamente es una anomalía del desarrollo; en el jardín es una planta que lleva doscientos años cultivándose porque a la gente le gusta.

Se la considera una mutación de la rosa china, y se cultiva en Europa desde el siglo XIX. Al ser una china, hereda su gran virtud: florece de forma repetida durante muchos meses.

Las otras rosas "verdes"

Todo lo demás que se vende como rosa verde entra en una de estas tres categorías.

La primera son las variedades de tono amarillo verdoso. Un amarillo pálido con algo de clorofila residual en el pétalo se lee como verde en determinadas condiciones, sobre todo con temperaturas frescas y en el capullo, antes de que la flor abra del todo. 'Greensleeves' es una floribunda cuyos capullos abren en un verde crema antes de virar a un rosa pálido, y 'St. Patrick' es un híbrido de té amarillo cuyos pétalos exteriores adquieren tonos verdosos claros cuando el tiempo es fresco. En clima cálido esos verdes se pierden casi por completo, que es la razón por la que se ven mejor en las fotos de catálogo del norte de Europa que en un jardín andaluz en junio.

La segunda son las variedades de flor cortada seleccionadas específicamente para tono verde, cultivadas en invernadero con temperatura controlada. 'Super Green' es la que más circula. No se venden como rosal para jardín, así que no las vas a encontrar en un vivero.

La tercera son las rosas blancas teñidas. Es una técnica habitual de floristería: se coloca el tallo de una rosa blanca recién cortada en agua con colorante, que sube por los vasos conductores y tiñe los pétalos en unas horas. Así se consiguen los verdes saturados imposibles, y así se consiguen también las rosas negras y las azules de los ramos. No hay nada malo en ello mientras se sepa lo que se compra: el color uniforme y muy vivo, con las venas del pétalo marcadas, es la señal.

Cómo cultivar la rosa verde

'Viridiflora' se cultiva como cualquier rosa china, y eso significa que es una planta agradecida y bien adaptada al clima español, sobre todo al litoral mediterráneo y al sur, donde florece muchos meses seguidos.

Forma un arbusto de porte medio, alrededor del metro o metro y medio, más ancho que alto con los años. Necesita al menos cinco horas de sol directo, suelo con buen drenaje y materia orgánica bien descompuesta incorporada en la plantación. El riego, al pie y nunca por aspersión sobre el follaje, abundante y espaciado en verano. En los suelos calizos del este y el sur, con agua de riego dura, vigila la clorosis férrica (hoja amarilla con los nervios verdes) y corrige con hierro asimilable a pH alto.

El abonado principal va a la salida del invierno y un segundo aporte al empezar el verano; después de agosto no se abona. Tolera bien el calor, y en zonas de helada fuerte conviene plantarla en sitio abrigado, como el resto de las chinas.

La poda es ligera, y este es el punto donde más se falla. Las chinas florecen sobre ramas laterales cortas y una poda severa les quita la floración. A final de invierno, pasado el frío intenso, se retira madera seca, dañada o cruzada, se recortan las puntas para mantener la forma y poco más. Cada varios años se puede cortar desde la base una rama vieja para renovar.

Sobre sanidad, es un rosal razonablemente resistente, aunque puede coger mancha negra en primaveras húmedas. Lo que funciona es la prevención, que es además el criterio que fija el Real Decreto 1311/2012, marco del uso sostenible de los fitosanitarios en España, con la gestión integrada de plagas como principio: medidas culturales y medios físicos y biológicos antes que el tratamiento químico. En la práctica: marco de plantación holgado, riego al pie, aclarado del centro del arbusto y recogida de la hojarasca caída, donde el hongo pasa el invierno. Si hubiera que llegar al producto, solo cabe usar el que esté autorizado para jardinería exterior doméstica en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, con la dosis y el plazo de la etiqueta.

Se multiplica únicamente por vía vegetativa, ya que no da semillas. El esqueje semileñoso de final de verano funciona bien, y de hecho es como se ha conservado.

Por qué gusta tanto en floristería

La rosa verde tiene una ventaja práctica que ninguna rosa normal iguala: como sus "pétalos" son en realidad sépalos, es decir, tejido foliar, duran muchísimo más. No se deshojan, no se abren ni se caen como una rosa corriente, y aguantan en el jarrón bastante más que una flor convencional. Se secan bien, además, conservando la forma y buena parte del color.

Por eso se usa como flor de relleno y de contraste en composiciones, y por eso vale la pena tener una planta en el jardín si te gusta cortar flores: da material durante toda la temporada, y ese verde funciona como enlace entre colores que de otro modo chocarían.

En resumen

La rosa verde existe y es una sola, Rosa chinensis 'Viridiflora'. Su verde no viene de un pigmento nuevo sino de una mutación que sustituyó pétalos, estambres y carpelos por sépalos, y por eso la flor no tiene polen, ni semillas, ni perfume de rosa, y solo se multiplica por esqueje.

Todo lo demás que se vende como rosa verde es otra cosa: variedades de amarillo pálido que se ven verdosas con tiempo fresco, verdes de invernadero para flor cortada, o rosas blancas teñidas en la floristería. La 'Viridiflora' se cultiva como una china, tolera bien el calor del sur y del litoral, y lo único que hay que respetar con ella es no podarla corta.


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