La palabra "cerezo" no designa a un solo árbol. En un vivero, en un jardín y en una acera española pueden estar llamándose cerezo cinco plantas distintas: el cerezo dulce que da las cerezas, el guindo que da las guindas, los cerezos de flor japoneses que apenas dan fruto, el cerezo negro americano y, el más peligroso del grupo por lo extendido que está, el laurel cerezo.

Esa última confusión merece ir la primera, porque afecta a la seguridad. El laurel cerezo, Prunus laurocerasus, es el seto de hoja perenne, grande y coriácea que está plantado en medio país. Es tóxico: hojas, ramas y sobre todo la semilla del fruto contienen glucósidos cianogénicos, y lo es también para perros y gatos. Sus hojas se parecen lo suficiente a las del laurel de cocina (Laurus nobilis) como para que alguien las eche a un guiso, y ese es exactamente el accidente que hay que evitar: la hoja del laurel cerezo no se usa en la cocina, ni en infusión, ni para nada. Ante una ingestión, al médico o al veterinario, o al Instituto Nacional de Toxicología. Nada de remedios caseros.

Aclarado eso, este artículo es una guía para saber qué cerezo tienes delante. El texto anterior vendía una lista de propiedades terapéuticas de las hojas y de los rabillos del cerezo; queda retirada entera. Las declaraciones de propiedades saludables en la Unión Europea se regulan por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea tras evaluación científica, y aquí no hay ninguna que citar. Las hojas y los pedúnculos, además, llevan los mismos compuestos cianogénicos que el hueso, así que las infusiones que recomendaba el original no se hacen.

El cerezo dulce, Prunus avium

Es el cerezo por antonomasia y el que da la cereza de mesa. Árbol caducifolio de porte erguido y vigoroso, capaz de hacerse grande, con corteza lisa, brillante y de un pardo rojizo que se desprende en tiras horizontales. Es una de las cortezas más reconocibles que hay: si la ves anillada y como charolada, estás ante un Prunus.

Las hojas son grandes, alargadas, mates y colgantes, con el margen aserrado. Florece antes de echar la hoja o a la vez, con flores blancas de cinco pétalos agrupadas en umbelas, y fructifica en unas formaciones cortas llamadas ramilletes de mayo, que producen durante años. Por eso se poda tan poco, y siempre con tiempo seco: cada herida en invierno húmedo es una invitación al chancro y a la gomosis. El detalle lo tienes en cuándo podar un cerezo y por qué no en invierno y en cómo podar un cerezo.

La mayoría de variedades tradicionales de cerezo dulce son autoincompatibles: un árbol solo florece y no cuaja. Necesita una variedad compatible cerca, o ser de las autofértiles modernas. Lo cuento en el cultivo del cerezo.

Flor blanca de cerezo, con cinco pétalos y estambres largos

El guindo o cerezo ácido, Prunus cerasus

Otra especie, no una variedad de la anterior. Árbol bastante más pequeño, de copa abierta y desordenada, con tendencia a emitir rebrotes de raíz y a formar matorral alrededor del tronco. La hoja lo delata: más pequeña, más rígida y de un verde oscuro brillante, frente a la hoja mate y colgante del cerezo dulce. Aguanta más frío y muchas de sus variedades son autofértiles, lo que lo hace mejor candidato para un jardín pequeño. Su fruta, la guinda, es ácida y va a conserva y repostería. Todo su manejo está en la ficha del Prunus cerasus.

Los cerezos de flor japoneses

Son los que llenan las fotos de primavera: Prunus serrulata y otras especies y híbridos ornamentales seleccionados durante siglos en Japón. Se plantan por la floración, muchas veces de flor doble y rosada, y como contrapartida apenas producen fruto, o lo producen diminuto y sin interés gastronómico. Quien compra uno esperando cerezas se lleva un disgusto.

El ejemplar más difundido en jardinería es el 'Kanzan', de flor doble intensa, que tienes en su ficha; y el fenómeno de la floración masiva, en cerezos en flor. Ojo: la floración del valle del Jerte que se ve en televisión no es de cerezos japoneses, sino de cerezos dulces de fruto, que es lo que hay plantado allí.

El laurel cerezo, que no es un cerezo de fruta

Vuelvo sobre él porque es el que más gente tiene en casa sin saber qué es. Prunus laurocerasus pertenece al mismo género, pero ahí acaba el parecido: es de hoja perenne, grande, gruesa y muy brillante, sus flores se agrupan en racimos erectos con forma de vela, y sus frutos, negros al madurar, no son comestibles.

Se usa muchísimo como seto de pantalla porque crece rápido y aguanta la sombra. No es un problema tenerlo, pero sí conviene saber tres cosas: que los restos de poda no se dejan al alcance de animales, que los frutos no se comen y que las hojas no se confunden con el laurel de cocina. Sus cuidados, en la ficha del Prunus laurocerasus. Existe además un pariente ibérico, el loro o Prunus lusitanica, también de hoja perenne y también ornamental.

El cerezo aliso y el cerezo negro americano

Dos árboles de flor en racimo que se confunden entre sí con facilidad. Prunus padus, el cerezo aliso o cerezo de racimos, es europeo y aparece en riberas y bosques húmedos del norte peninsular. Prunus serotina, el cerezo negro americano, viene de Norteamérica, se introdujo en Europa como ornamental y forestal y ha resultado ser un invasor muy eficaz: produce muchísima semilla que dispersan las aves, rebrota con fuerza si se corta y tolera la sombra mientras es joven, con lo que se instala bajo el arbolado y desplaza a la vegetación nativa. En España su naturalización es puntual y se concentra en el norte húmedo. Antes de plantarlo consulta la normativa de tu comunidad autónoma, que en materia de exóticas cambia con frecuencia. Los dos tienen ficha propia: Prunus padus y cerezo negro americano.

Cómo distinguirlos de un vistazo

ÁrbolHojaFlorPara qué se planta
Cerezo dulce (P. avium)Caduca, grande, mate y colganteBlanca, simple, en umbelasFruta de mesa
Guindo (P. cerasus)Caduca, pequeña, rígida y brillanteBlanca, simpleFruta para conserva y licor
Cerezo japonés (P. serrulata y otros)Caduca, aserradaRosa o blanca, a menudo dobleOrnamental, casi sin fruto
Laurel cerezo (P. laurocerasus)Perenne, coriácea y muy brillanteBlanca, en racimo erectoSeto. Tóxico
Cerezo negro (P. serotina)Caduca, brillante y estrechaBlanca, en racimo colganteMadera. Comportamiento invasor

Qué pedir en el vivero

Con este panorama, comprar "un cerezo" a secas es una lotería. Pide siempre el nombre científico, el nombre de la variedad y el patrón sobre el que está injertado, porque el patrón decide el tamaño final del árbol y su tolerancia a la caliza y a la sequía. Pregunta también si la variedad es autofértil o necesita polinizador: es la causa número uno de cerezos preciosos que no dan una sola cereza.

Y si tu idea es sacarlo de un hueso, que se puede, ten claro que el árbol resultante no será igual que el de la fruta que te comiste y que tardará años en producir. El procedimiento, con su periodo obligatorio de frío, está en multiplicar el cerezo por semillas.

En resumen

Bajo el nombre de cerezo conviven un frutal de fruta dulce (Prunus avium), otro de fruta ácida (Prunus cerasus), un grupo de ornamentales japoneses que casi no fructifican, dos especies de flor en racimo y un arbusto de seto de hoja perenne, el laurel cerezo, que es tóxico. Mirar la hoja resuelve la mayoría de los casos: perenne y coriácea es laurel cerezo; caduca, grande y colgante, cerezo dulce; caduca, pequeña y brillante, guindo.

De la hoja y del rabillo del cerezo no se hace infusión, y no hay propiedades saludables que atribuirle: eso lo regula el Reglamento (CE) 1924/2006 y lo autoriza la Comisión Europea. Lo aprovechable del cerezo es su fruta, su madera y su flor, y para acertar con el árbol basta con exigir el binomio y la variedad antes de pagar.


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