La rosa 'Perla Negra', registrada en francés como 'Perle Noire' y vendida en algunos mercados como 'Black Pearl', es un híbrido de té de la casa francesa Delbard, de flor mediana y color rojo granate muy oscuro, casi negro en el capullo. Es una de las variedades a las que se recurre cuando alguien busca una rosa negra.

Conviene decirlo de entrada: la rosa negra no existe. Ningún rosal produce pigmentos negros. Lo que se vende bajo ese nombre son rojos muy oscuros, con una acumulación de antocianinas tan alta que el pétalo absorbe casi toda la luz visible y el ojo lo lee como negro, sobre todo en el capullo y a contraluz. 'Perla Negra' es de las que mejor sostienen esa ilusión, y buena parte del artículo trata de cómo colocarla para que la sostenga el mayor tiempo posible.

Cómo es la flor y la planta

  • Flor: de unos 10 centímetros, con 25 a 40 pétalos, forma cónica alta al abrir. Rojo oscuro aterciopelado, con el reverso del pétalo algo más claro.
  • Aroma: escaso o nulo. Es el precio habitual de los rojos muy oscuros de flor comercial, y hay que contar con ello.
  • Porte: erguido, de 1 a 1,20 metros de alto por unos 60 centímetros de ancho, vigoroso.
  • Follaje: verde oscuro mate, abundante, que hace muy buen fondo para el color de la flor.
  • Floración: por oleadas de finales de primavera al otoño, con pausas entre tandas.
  • Uso: punto focal, macizo monocolor, arriate y flor de corte. El tallo es recto y de longitud aprovechable.

Es una obtención de Delbard, un rosalista francés menos presente en el circuito comercial español que Meilland o Kordes, lo que explica que cueste más encontrarla en centros de jardinería generalistas y haya que ir a viveros especializados.

El color: cómo conseguir que se vea negro

Esta es la parte que casi ningún catálogo explica y la que decide el resultado. El rojo muy oscuro de un rosal depende de la concentración de antocianinas en el pétalo, y esa concentración responde al ambiente:

  • El calor y la luz intensa la degradan. Con sol directo de mediodía en julio, la flor se abre de golpe, se aclara y a menudo se quema: aparecen manchas pardas en el borde de los pétalos exteriores, que es literalmente tejido muerto por exceso de radiación. Los rojos oscuros son los que más sufren este problema, porque absorben más energía y se calientan más que un pétalo claro.
  • El frescor la favorece. Las flores más oscuras del año son las de la oleada de otoño, con noches frías y días templados, no las de junio.
  • La sombra de tarde es la mejor inversión. Una exposición este o sureste, con sol de mañana y protección a partir de media tarde, da flores visiblemente más oscuras y que duran el doble.

Sobre la influencia del pH del suelo en el color se lee mucho y se demuestra poco. En las hortensias sí ocurre, y por un mecanismo bien conocido que implica al aluminio disponible; en los rosales no hay nada equivalente descrito. Lo que sí cambia el color de forma comprobable es la luz y la temperatura, así que ahí es donde hay que actuar.

Otras rosas oscuras y el mito de la rosa negra

Si lo que se busca es el efecto negro, conviene conocer las alternativas, porque cada una falla o acierta en algo distinto:

  • 'Black Baccara', de Meilland. Probablemente la más oscura del mercado, criada como flor de corte. Casi sin perfume y de flor pequeña, pero el color es difícil de superar.
  • 'Papa Meilland'. Rojo oscuro terciopelo con uno de los mejores perfumes de todos los híbridos de té. No llega a negro y es sensible al oídio, pero para quien quiera rojo profundo y olor, es la referencia.
  • 'Souvenir du Docteur Jamain', un híbrido perpetuo antiguo de granate profundo y perfume intenso, célebre precisamente porque se quema al sol. Es el ejemplo clásico de rosa oscura que hay que plantar en una pared que no reciba sol de tarde.

Y está la rosa negra de Halfeti, en el sureste de Turquía, que se cita siempre en estos artículos. Es una rosa real, pero no una variedad negra: es un rojo muy oscuro que, en las condiciones concretas de suelo y de calor seco de esa zona y en una fase determinada de la flor, se ve prácticamente negro. Trasplantada a otro sitio, deja de verse así.

Los ramos de rosas negras de floristería son otra cosa: rosas blancas teñidas por absorción de colorante a través del tallo, o rosas rojas oscuras pintadas por pulverización. Es una técnica de floristería, legítima y visible al mirar el corte del tallo, pero no una variedad.

rosa perla negra ficha

Plantación y emplazamiento

La época de plantación a raíz desnuda va de noviembre a febrero según la zona, antes en el sur y el Levante y más tarde donde hiela con fuerza. Desde maceta se puede plantar casi todo el año, evitando los meses de calor extremo.

El hoyo, del doble del volumen del cepellón, con la tierra de la excavación mezclada con compost. El punto de injerto queda a ras de suelo o un par de centímetros por encima en zonas templadas, y ligeramente enterrado donde las heladas son fuertes. Marco de plantación de 60 a 80 centímetros entre plantas, para que corra el aire.

El suelo debe drenar. Tolera bien los suelos calizos del este y el sur peninsular; si aparece clorosis férrica, con hojas nuevas amarillas y nervios verdes, se corrige con materia orgánica y quelato de hierro. En arcilla que se encharca en invierno, plantar sobre caballón.

Riego, abonado y poda

Riego espaciado y abundante, al pie y nunca sobre la hoja. Dos o tres riegos generosos por semana en pleno verano mediterráneo con la planta asentada, uno en primavera y otoño, y ninguno en invierno salvo sequía larga. Un acolchado en la base rebaja el consumo de julio y agosto y mantiene la temperatura del suelo más estable, algo que en un rojo oscuro se nota en la calidad de la flor.

Abonado en dos tiempos: materia orgánica bien descompuesta a finales de invierno alrededor del pie, sin tocar el injerto, y abono específico para rosales durante la temporada, en aportes ligeros tras cada oleada y con las dosis del envase. Nada de abonar después de finales de agosto, para no forzar brotación tierna que la primera helada quema.

La poda es la de vaso propia del híbrido de té, a finales de invierno antes de que las yemas hinchen. Se quita la madera muerta, la dañada y la que cruza hacia el interior, se eliminan los tallos más finos que un lápiz, y se dejan tres o cuatro ramas principales acortadas a tres o cuatro yemas, cortando en bisel por encima de una yema orientada al exterior. Los chupones que salen por debajo del injerto se arrancan de su base, no se cortan. En temporada, retirar las flores pasadas por encima de la primera hoja de cinco foliolos adelanta la siguiente oleada.

Enfermedades y frío

Es un rosal vigoroso, pero como todos los híbridos de té modernos puede coger oídio en los cambios de temperatura de mayo y septiembre y mancha negra en primaveras húmedas. Un problema añadido en zonas frías es el chancro, que entra por heridas y por tejido dañado por la helada, y que puede acabar con una rama entera: por eso conviene proteger la base con un acollado de mantillo en las zonas de invierno duro y podar siempre con herramienta limpia y afilada, dejando cortes netos.

Lo que más reduce los hongos es el manejo: marco de plantación amplio, poda que abra el centro, riego al pie por la mañana y recogida y eliminación de las hojas caídas en otoño, donde inverna el hongo de la mancha negra. Ese orden, prevención y medios físicos antes que el tratamiento químico, es el principio de gestión integrada de plagas que fija el Real Decreto 1311/2012 de uso sostenible de fitosanitarios.

Si hace falta tratar, en jardinería doméstica solo pueden emplearse productos autorizados para uso exterior doméstico, que figuran en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y con la dosis y el intervalo de la etiqueta del envase. No se trata en floración ni en horas de vuelo de las abejas. Quemar los restos vegetales, que es lo que recomendaban los manuales antiguos, hoy está restringido en la mayoría de municipios: lo correcto es retirarlos con la fracción vegetal y no dejarlos al pie del rosal.

Dónde y cuándo comprarla

La temporada de rosales a raíz desnuda va de finales de otoño a comienzos de primavera, y es cuando hay variedad y buen precio. Fuera de esas fechas solo se encuentra en maceta, más caro y con menos donde elegir. Al ser una obtención de Delbard, hay que buscarla en viveros especializados y por sus tres nombres, 'Perle Noire', 'Perla Negra' y 'Black Pearl', porque cada catálogo usa uno.

En resumen

'Perla Negra' es un híbrido de té de Delbard, de flor mediana muy oscura, aterciopelada y prácticamente sin perfume, sobre un arbusto erguido de algo más de un metro que reflorece por oleadas. Sirve como punto focal y como rosal de corte, y es de las variedades que mejor sostienen la apariencia de negro.

El factor decisivo no es el suelo ni el abono, sino la exposición: el sol de mediodía en verano aclara y quema los pétalos de los rojos muy oscuros, mientras que el sol de mañana con sombra de tarde da flores más oscuras y más duraderas. Y conviene tener claro el punto de partida, que ninguna rosa es negra: lo que existe son rojos tan profundos que lo parecen, y rosas blancas teñidas que se venden como si lo fueran.


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