'Papa Meilland' es el híbrido de té rojo oscuro de referencia por su perfume. La flor es de un carmesí profundo, aterciopelado, con reflejos casi negros en el borde de los pétalos, y desprende un aroma potente de rosa antigua que se nota a distancia. Es una de las rosas más premiadas por su fragancia: la Sociedad Americana de la Rosa le concedió la medalla Gamble a la fragancia en 1974, y en 1988 fue elegida rosa favorita del mundo por la federación mundial de sociedades de la rosa.
La contrapartida hay que decirla igual de claro: es un rosal muy sensible al oídio y a la mancha negra. Quien lo planta lo hace por el perfume, sabiendo que va a tener que darle el mejor sitio del jardín, aireado y soleado, y estar pendiente del follaje. En un rincón cerrado y sombrío no funciona.
Rosa 'Papa Meilland'
La variedad
'Papa Meilland' fue obtenida por Alain Meilland y presentada en 1963. Procede del cruce de dos híbridos de té rojos clásicos, 'Chrysler Imperial' y 'Charles Mallerin', y el nombre es un homenaje familiar dentro de la casa Meilland, una de las grandes firmas francesas de obtención de rosales.
Pertenece al grupo de los híbridos de té, con todo lo que eso implica: una flor por tallo, vara larga, capullo de centro alto que se abre despacio y floración remontante en oleadas.
- Grupo: híbrido de té.
- Color: rojo carmesí muy oscuro, con reflejos negruzcos, que se oscurece hacia el burdeos a medida que la flor envejece en la planta.
- Flor: forma clásica, en torno a 35 pétalos, de unos 12 a 14 centímetros de diámetro.
- Perfume: muy intenso, de rosa antigua. Es su característica principal.
- Porte: arbusto erguido y vigoroso, habitualmente de 90 a 120 centímetros de alto, algo más en climas suaves.
- Follaje: verde oscuro, mate a semibrillante, y no demasiado abundante en la parte baja.
Un detalle que la distingue de otras rosas rojas: la mayoría pierden intensidad de color con el sol y el paso de los días, y esta hace lo contrario, gana profundidad. Lo que sí puede ocurrir con sol muy fuerte es que los bordes de los pétalos se chamusquen, algo frecuente en cualquier rosa roja oscura en pleno verano del interior peninsular.
Dónde plantarla
La ubicación decide el éxito con esta variedad. Necesita sol directo y aire en movimiento. En zonas de verano muy caluroso, el mejor sitio es el que recibe sol de mañana y algo de sombra a partir de las horas centrales, porque protege los pétalos sin restar floración.
Lo que hay que evitar a toda costa son los rincones cerrados: contra un muro sin ventilación, entre setos, o rodeada de plantas que no dejan circular el aire. En esas condiciones el oídio aparece todos los años en mayo y se instala.
El marco de plantación razonable es de 60 a 80 centímetros respecto a otros arbustos, y conviene acompañarla por delante con herbáceas bajas, porque el híbrido de té se queda desnudo por abajo y el arbusto solo no resulta lucido.
Suelo, plantación y riego
Quiere suelo profundo, fértil y bien drenado, y tolera un rango amplio de pH, desde moderadamente ácido hasta ligeramente alcalino. En los suelos calizos del este y el sur peninsular hay que estar atento a la clorosis férrica, con hojas jóvenes amarillas y nervios verdes; se corrige con materia orgánica y quelatos de hierro adecuados a pH alto.
Si el terreno es pesado y encharca, se mejora con compost maduro y con materiales porosos como corteza de pino o fibra de coco, que aumentan la permeabilidad aunque no aporten nutrientes.
La plantación a raíz desnuda se hace de noviembre a febrero, fuera de heladas, con el punto de injerto a ras de suelo. En contenedor, en cualquier época salvo en pleno verano.
El riego debe ser abundante y espaciado, siempre al pie. En esta variedad concreta, mojar el follaje es especialmente contraproducente, así que nada de aspersión y nada de regar al atardecer. Un acolchado sobre el alcorque mantiene el suelo fresco en agosto y reduce el estrés de la planta.
Poda
La poda principal es la del híbrido de té y se hace al final del invierno, cuando han pasado las heladas fuertes: enero en el litoral y el sur, febrero o marzo en la meseta y el norte de interior.
Se conservan de tres a cinco cañas jóvenes y vigorosas, repartidas en forma de vaso, y se acortan dejando entre tres y cinco yemas. El corte va en bisel justo por encima de una yema orientada hacia fuera, para que el centro quede despejado. Se elimina todo lo seco, enfermo, cruzado o más fino que un lápiz, y se arranca desde la base cualquier chupón que salga por debajo del injerto.
En esta variedad, abrir bien el centro no es una cuestión estética: es la principal medida preventiva contra el oídio.
Durante la temporada, las flores marchitas se cortan por encima de la primera hoja completa de cinco foliolos. Su floración es fuerte en primavera y luego llega en oleadas, con paradas en las que el arbusto puede quedarse sin ninguna flor; es normal en la variedad y no indica que haya nada mal.
Sanidad
El oídio es su punto débil. Aparece como un polvo blanco en brotes tiernos y capullos, con días templados y noches húmedas, típicamente en mayo y de nuevo en septiembre. La mancha negra es el otro problema, sobre todo en zonas de verano húmedo y en el norte peninsular, y provoca defoliación.
Frente a ambos, lo eficaz es de cultivo: sitio aireado, poda que abra el centro, riego al pie y por la mañana, retirada de las hojas caídas del suelo (donde el hongo pasa el invierno) y abonado equilibrado sin exceso de nitrógeno.
Si además hay que tratar, en un jardín particular solo pueden emplearse productos autorizados para jardinería exterior doméstica, inscritos en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, con la dosis que indique la etiqueta, que es la única legal. Y no se trata con el rosal en floración ni en horas de vuelo de las abejas.
Resistencia al frío y uso
Es un rosal que soporta bien el invierno continental, con heladas fuertes, siempre que el pie esté protegido en las zonas más frías con un cordón de tierra o material vegetal. Ese aguante lo hace válido para la meseta y el interior norte, donde muchos híbridos de té más delicados sufren.
En el jardín funciona tanto en grupo, formando un arriate de rosales, como aislado en un punto de paso. Y aquí va una recomendación práctica: plántela donde se pase cerca, junto a un banco, una puerta o el borde de un camino. Con esta variedad, el perfume es la razón de tenerla, y desperdiciarlo en el fondo del jardín no tiene sentido.
Su vara larga y su flor de forma clásica la hacen también excelente para corte, con la ventaja añadida de que perfuma la habitación, algo que la mayoría de las rosas rojas de floristería no hacen.
En resumen
'Papa Meilland' es un híbrido de té de 1963, obtenido por Meilland, con flor carmesí muy oscura de unos 35 pétalos y un perfume de rosa antigua excepcional que le valió la medalla Gamble a la fragancia en 1974 y el título de rosa favorita del mundo en 1988. El arbusto es erguido, de 90 a 120 centímetros, y aguanta bien el frío.
Su debilidad conocida es la sensibilidad a los hongos, sobre todo al oídio, así que hay que darle un sitio soleado y aireado, plantarla con espacio, podarla en vaso abriendo el centro al final del invierno, regarla al pie sin mojar el follaje y mantener limpio el suelo bajo el arbusto. A cambio da una de las mejores fragancias que existen en un rosal moderno.