Cuando alguien dice "ave del paraíso" casi siempre habla de la Strelitzia reginae, la sudafricana de flor naranja y azul que parece la cabeza de un pájaro. Pero el nombre se usa también para al menos otras dos plantas que no tienen nada que ver con ella, y una de ellas tiene semillas tóxicas. Merece la pena aclarar cuál es cuál antes de comprar nada.
Y hay una segunda cosa que explica casi todo lo demás: esa forma tan rara no es un capricho. La flor está construida para que un pájaro se pose encima, y funciona como un mecanismo. Sabiendo eso, cada pieza de la flor tiene sentido.
Strelitzia reginae: la bráctea horizontal, los tépalos naranjas y la flecha azul que hace de percha.
La que todo el mundo llama ave del paraíso
La Strelitzia reginae es una planta herbácea perenne sin tronco, que forma una mata densa de hojas grandes y coriáceas sobre peciolos largos, saliendo directamente de un rizoma grueso. No es una palmera ni un plátano, aunque lo parezca: pertenece a la familia Strelitziaceae, del orden Zingiberales, emparentada de lejos con los plátanos y con el jengibre.
Ese parentesco se nota en la hoja. Como en el plátano, el limbo se rasga a lo largo de los nervios secundarios con el viento, y una mata al aire libre acaba con las hojas deshilachadas. No es una enfermedad ni falta de riego: es cómo está hecha la hoja, y así el viento pasa entre las tiras en lugar de arrancarla.
Es originaria de una franja concreta del este de Sudáfrica, la provincia del Cabo Oriental y alrededores, donde crece en matorrales costeros y claros de bosque, con inviernos suaves y sin heladas fuertes.
Un pájaro que hace de percha
La flor sale de una bráctea gruesa en posición horizontal, que es la parte que hace de pico. De ella asoman, de una en una y a lo largo de varios días, flores con tres tépalos externos naranjas y tres internos azules. Dos de esos azules están soldados formando una estructura rígida en forma de flecha, y ahí dentro van escondidos los estambres.
En Sudáfrica la visitan pájaros nectarívoros, los suimangas o nectarínidos. El pájaro se posa sobre la flecha azul para llegar al néctar, y su peso hace que la flecha se abra y deje al descubierto las anteras, que le dejan el polen en las patas. En la flor siguiente, ese polen toca el estigma. Ese mecanismo es la razón de que la bráctea sea horizontal, de que los colores sean naranja y azul y de que la flecha aguante el peso de un pájaro.
Fuera de Sudáfrica no hay suimangas, así que aquí la polinización natural no ocurre y las semillas solo se obtienen con polinización manual. Por eso en España la planta se multiplica casi siempre por división de la mata y no por semilla.
El otro ave del paraíso, que es un arbusto y es tóxico
En muchos jardines de España, sobre todo en el sur y en el levante, se llama ave del paraíso a la Caesalpinia gilliesii, hoy tratada también como Erythrostemon gilliesii. Es una leguminosa arbustiva de Sudamérica, con hoja compuesta muy dividida, flores amarillas y estambres rojos larguísimos que sobresalen como hilos. No se parece en nada a la estrelitzia salvo en el nombre.
Y aquí está el aviso: sus vainas y sus semillas son tóxicas. La ingestión de semillas produce vómitos y diarrea intensa, y hay casos descritos en niños que las cogen del suelo porque parecen legumbres. Si lo tienes en el jardín y hay niños o animales alrededor, recoge las vainas cuando caigan.
En zonas tropicales se llama además ave del paraíso a la Caesalpinia pulcherrima, un arbusto de flores anaranjadas de la misma familia, que en España solo se ve en Canarias y en colecciones. Otro nombre, otra planta.
Y el árbol del paraíso, que es otra cosa distinta
Para completar el lío, el árbol del paraíso es la Elaeagnus angustifolia, un árbol caducifolio de hoja plateada, flores pequeñas muy olorosas y fruto seco, que se plantó mucho en medianas y en jardines públicos del interior por lo bien que aguanta la sequía y el frío. Se naturaliza con facilidad en riberas y suelos removidos y ahí conviene tenerlo controlado.
No tiene ninguna relación con la estrelitzia. Si buscas "paraíso" en un vivero, pregunta por el nombre científico o acabarás llevándote un árbol de diez metros en vez de una mata de flor.
Las estrelitzias grandes
Strelitzia nicolai, el ave del paraíso gigante: bráctea oscura y tépalos blancos, sobre tallos leñosos.
La Strelitzia nicolai es la que se llama ave del paraíso gigante. Forma tallos leñosos y alcanza el tamaño de un árbol pequeño, con hojas enormes de aire bananero y flores mucho mayores que las de la reginae, de brácteas oscuras y tépalos blancos con la flecha azulada. Se planta en jardines grandes del litoral y de Canarias, y no es planta para un patio estrecho.
La Strelitzia juncea es la rareza contraria: tiene las mismas flores que la reginae pero las hojas reducidas a peciolos cilíndricos sin limbo, como juncos. Es una adaptación a la sequía y da a la mata un aspecto de matorral de varillas. Las diferencias entre unas y otras las desarrollamos en la ficha de la flor del ave del paraíso.
Tóxica para perros y gatos
La Strelitzia reginae figura en los listados de plantas tóxicas para animales de compañía. La parte problemática son la flor y sobre todo las semillas, que son duras, negras y con un penacho naranja llamativo que invita a un perro a jugar con ellas. Provocan cuadros digestivos con vómitos y babeo, y decaimiento.
No es de las plantas más peligrosas de un jardín, ni de lejos, pero conviene saberlo si tienes un cachorro que muerde todo y una mata en flor a su altura. Ante la sospecha de ingestión, veterinario.
Dónde vive al aire libre en España
La estrelitzia crece en mata desde un rizoma, sin tronco, y con los años ocupa bastante sitio.
Es planta de clima sin heladas o casi. Va al aire libre en Canarias, en el litoral mediterráneo suave, en la costa andaluza y en el levante, donde forma matas grandes y florece año tras año. Aguanta bien el viento salino y la proximidad al mar, que es una de las razones de que se vea tanto en paseos marítimos.
En el interior peninsular y en el norte es planta de maceta que hay que resguardar en invierno. Una helada seria le quema las hojas y una helada prolongada se lleva la mata entera. Su cultivo detallado y su uso como flor cortada, que es lo que sostiene un sector agrícola real en Canarias, están en la ficha de la Strelitzia reginae.
De dónde sale el nombre
El género se dedicó a la reina Carlota del Reino Unido, de la casa alemana de Mecklemburgo-Strelitz, esposa de Jorge III y protectora de los jardines de Kew, adonde llegó la planta en el último tercio del siglo XVIII. El epíteto reginae, "de la reina", insiste en lo mismo. El nombre popular, en cambio, es puramente descriptivo: la flor abierta recuerda la cabeza de un ave con cresta.
Como flor cortada se le ha atribuido en el lenguaje floral moderno el sentido de libertad y de fidelidad, sobre todo en composiciones de aniversario. Es una convención comercial reciente, no una tradición antigua, y conviene contarlo así: la flor no hace nada, la costumbre sí existe.
En resumen
El ave del paraíso de las floristerías es la Strelitzia reginae, una mata sudafricana sin tronco, pariente lejana del plátano, cuya flor está diseñada para que un pájaro nectarívoro se pose sobre la flecha azul y se lleve el polen en las patas. Vive al aire libre en el litoral cálido y en Canarias, y en el interior es planta de maceta a resguardo.
El mismo nombre se usa para la Caesalpinia gilliesii, un arbusto sudamericano de semillas tóxicas, y el parecido "árbol del paraíso" es la Elaeagnus angustifolia, que tampoco tiene relación. La estrelitzia es tóxica para perros y gatos, sobre todo en la semilla, aunque de forma leve.