La acerola que se vende como superalimento es el fruto de Malpighia emarginata, un arbusto del Caribe y del norte de Sudamérica. Y aquí está el primer problema, porque en España acerola es también, desde mucho antes, el fruto del acerolo, Crataegus azarolus, un rosáceo mediterráneo que no tiene nada que ver con el anterior. Dos plantas, dos familias, dos continentes y un solo nombre. Si lo que buscabas es el árbol de siempre, el del secano español, el lío completo de nombres está desmontado en acerollo, acerola y acerolo: no son la misma planta.

Lo que sigue va del fruto americano y de una pregunta muy concreta que casi nadie responde: por qué, siendo tan famoso, no lo encuentras fresco en ninguna frutería y solo llega en polvo, en zumo o en cápsulas. La respuesta está en la propia fruta y explica también por qué el producto que compras se parece poco a lo que hay en el árbol.

Frutos de acerola en la rama, verdes y uno maduro rojo, con gotas de lluvia Acerola (Malpighia emarginata) en la rama. Los frutos verdes y pintones de la izquierda son el estado en el que la industria suele recolectar.

Cómo es el fruto

Es una drupa pequeña, del tamaño de una cereza, roja o anaranjada cuando madura, con tres lóbulos poco marcados que se adivinan en la piel y tres huesos duros en el interior. La pulpa es jugosa y claramente ácida, con un punto amargo, y el parecido con la cereza es solo de aspecto: quien la prueba esperando una cereza se lleva una sorpresa.

La piel es finísima. Ese detalle, que parece menor, es el que gobierna todo lo demás. Se marca con la uña, se abre al menor golpe y no protege nada contra la deshidratación ni contra los hongos.

Por qué no la encuentras fresca

Por tres razones que se suman.

  • Dura poquísimo. Una vez recolectada, la acerola aguanta unos pocos días antes de empezar a fermentar. No es una fruta de las que se recogen verdes y viajan; es de las que se procesan el mismo día.
  • Se estropea en la caja. Con esa piel, la manipulación normal de una cadena de fruta (recolección, volcado, clasificación, transporte) la convierte en puré.
  • Se recolecta antes de madurar. El contenido de ácido ascórbico es máximo en el fruto verde o pintón y va bajando conforme se pone rojo y blando. La industria coge el fruto todavía duro por ese motivo, y ese fruto no es el que le apetece comer a nadie.

El resultado es que la acerola casi no existe como fruta de mercado fuera de las zonas donde se cultiva. Se transforma en origen y lo que viaja es ya un ingrediente.

En qué formas llega a España

  • Pulpa congelada. Es lo más parecido a la fruta. Se encuentra en tiendas de producto latinoamericano y sirve para zumos y batidos.
  • Zumo y concentrado. Casi siempre mezclado con otras frutas, porque solo resulta demasiado ácido.
  • Polvo. Zumo o pulpa deshidratados, normalmente por atomización, a veces sobre un soporte como la maltodextrina. Es el formato más común como ingrediente.
  • Comprimidos y cápsulas. Complementos alimenticios, solos o dentro de fórmulas de varios ingredientes.
  • Como fuente de vitamina C en otros productos. Aparece en zumos, barritas y cosmética, normalmente en cantidad pequeña, para poder nombrarla en la etiqueta.

Cómo leer la etiqueta

Tres cosas que conviene mirar antes de pagar.

Dónde está en la lista de ingredientes. Los ingredientes van por orden de peso decreciente. Si la acerola aparece al final, detrás del azúcar y de los zumos de manzana y uva, está ahí para la foto de la etiqueta.

Qué dice exactamente. No es lo mismo "acerola en polvo" que "extracto de acerola" ni que "acerola (equivalente a X de vitamina C)". Un extracto estandarizado puede llevar el ácido ascórbico ajustado a una cifra fija, y en muchos productos parte de esa vitamina C es ascórbico añadido, no el que traía la fruta. Eso no es un fraude, pero conviene saberlo si lo que buscabas era fruta.

Qué clase de producto es. Los complementos alimenticios están regulados en España por el Real Decreto 1487/2009: son alimentos, no medicamentos, no curan nada y no sustituyen a una dieta equilibrada, y eso tiene que figurar en el envase.

Lo que sí se puede decir de esta fruta

Se puede describir su composición, que es lo que es. La acerola es una fruta con mucha agua, marcadamente ácida, con un contenido de ácido ascórbico excepcionalmente alto para una fruta fresca, y con carotenoides y antocianinas, que son los pigmentos responsables de su color. Eso es composición, y ahí termina lo que un artículo puede afirmar.

Lo que no se puede es saltar de ahí a las promesas. Dicho una vez y con claridad: no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet. El texto que había antes en esta página aseguraba que la acerola frena el Alzheimer, trata la anemia y combate el cáncer. Nada de eso se sostiene y nada de eso se conserva.

Un apunte técnico que sí es útil como consumidor: el ácido ascórbico es termolábil y se oxida con facilidad. Un zumo pasteurizado y guardado meses no lleva lo que llevaba la fruta en el árbol, y por eso muchos productos se estandarizan o se refuerzan. La congelación conserva bastante mejor que el calor.

Dónde se cultiva

El grueso de la producción mundial está en Brasil, sobre todo en el nordeste, donde la acerola es un cultivo de exportación orientado casi por completo a la industria. También se cultiva en las Antillas, en Puerto Rico, en Centroamérica y en el sudeste asiático, siempre en clima tropical o subtropical sin heladas.

En España, al aire libre, solo tiene sentido en Canarias a baja altitud y en enclaves muy concretos y resguardados de la costa tropical de Granada y Málaga. Fuera de ahí es planta de maceta grande que hay que guardar del frío. El cultivo con detalle, el suelo que pide y la multiplicación están en acerola (Malpighia emarginata): cultivo y vitamina C real.

Si consigues fruta fresca

Procésala el mismo día. Se come directamente, aceptando que es ácida, o se pasa a zumo, mermelada y sorbete mezclada con fruta más dulce que compense. Los huesos son duros y no se comen: se cuelan. Y si vas a podar o a recolectar del arbusto, hazlo con guantes y manga larga, porque los brotes tiernos llevan pelillos rígidos que se clavan y producen picor.

En resumen

La acerola americana es el fruto de Malpighia emarginata, una drupa pequeña, ácida, de piel finísima y tres huesos, que aguanta apenas unos días desde la recolección y que además se coge antes de madurar porque es entonces cuando más ácido ascórbico tiene. Por eso no la ves en la frutería: se transforma en origen y llega convertida en pulpa congelada, zumo, polvo o cápsulas. Al comprar, mira dónde está en la lista de ingredientes y si lo que llevas es fruta, extracto o vitamina C añadida.

Y no confundas el nombre. En español, acerola es también el fruto del acerolo mediterráneo, Crataegus azarolus, que es un árbol distinto de otra familia y con otra historia. Del fruto americano se puede decir lo que es, una fruta muy ácida y muy rica en ácido ascórbico, pero no lo que se le ha atribuido: los beneficios que prometía la versión anterior de esta página se han retirado enteros.


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