Pereskiopsis es un género pequeño de la familia Cactaceae, casi enteramente mexicano, formado por arbustos y trepadoras que conservan hojas planas bien desarrolladas. Junto con Pereskia son los cactus que menos aspecto de cactus tienen, y compartir esa rareza es lo que hace que se confundan tanto.

Fuera de la botánica, este género es conocido por una razón muy concreta: es el mejor patrón que existe para injertar plántulas de cactus recién germinadas. Un semillero que tardaría cinco años en dar plantas de tamaño reconocible puede hacerlo en menos de uno si se injerta sobre Pereskiopsis. Por eso lo cultivan miles de aficionados que ni siquiera lo consideran una planta ornamental.

Dónde crece

La mayoría de las especies son endémicas de México. La excepción es Pereskiopsis kellermanii, cuyo área llega hasta Guatemala. El género ocupa bosques tropicales caducifolios y bosques espinosos a lo largo de la vertiente del Pacífico.

Esos bosques tienen una estacionalidad muy marcada: una estación lluviosa en la que la vegetación se cubre de verde y una estación seca en la que la mayoría de las especies pierden la hoja. El rango altitudinal del género es amplio, desde poblaciones prácticamente al nivel del mar hasta otras que crecen alrededor de los 1.900 metros. Esa amplitud explica que sean plantas adaptables, aunque ninguna soporte heladas.

Cómo son

Son arbustos o enredaderas de entre medio metro y cuatro metros de altura, con tallos de dos a dieciséis centímetros de grosor que se van lignificando con la edad y llegan a cubrirse de una corteza pardo grisácea o amarillenta. Las ramas jóvenes, en cambio, se mantienen verdes durante mucho tiempo, y ese detalle es una de las claves para reconocer el género.

Las hojas están bien desarrolladas, de dos a seis centímetros de largo y de uno a cuatro de ancho, con venación palmeada, y son caducas: se pierden en la estación seca. Las aréolas miden entre milímetro y medio y cinco milímetros y llevan espinas, pelos y gloquidios, esas espinitas cortas con púas microscópicas que se desprenden al menor roce y se clavan en la piel. Los gloquidios son la razón por la que estas plantas se manipulan con guantes o con pinzas.

Las flores son vespertinas y, como en el resto de la familia, hermafroditas. Florecen entre primavera y verano y las polinizan abejas y, en algunos casos, mariposas. El fruto es de color naranja rojizo, en general pequeño, de forma variable (oblongo, cónico alargado o en forma de maza), y lleva aréolas con abundantes gloquidios rojizos. Las semillas tienen una testa dura cubierta de pelo blanco fino.

Hay un detalle reproductivo curioso: las aréolas del pericarpio del fruto pueden brotar cuando el fruto cae y queda en contacto con el suelo, produciendo plantas nuevas sin necesidad de semilla. Es una forma de reproducción vegetativa que ayuda a estas especies a establecerse en ambientes alterados.

Cómo distinguirlo de Pereskia

Las dos preguntas que resuelven la identificación son el color de la rama y la presencia de gloquidios. En Pereskiopsis, las ramas permanecen verdes durante largo tiempo, sin peridermis parda, y las aréolas llevan gloquidios. En Pereskia, las ramas desarrollan pronto una corteza parda y las aréolas no tienen gloquidios.

A eso se suma la distribución (Pereskiopsis es mexicano; Pereskia se reparte por buena parte del trópico americano) y el tamaño, ya que hay especies de Pereskia mucho mayores. La presencia de aréolas de las que nacen espinas es lo que separa a ambos géneros de cualquier otra planta con hojas que se les parezca: sin aréolas, no es un cactus.

Cultivo

Se cultiva como una planta tropical de crecimiento rápido, no como un cactus de desierto. Necesita calor, humedad y riego regular durante la temporada de crecimiento. En cuanto la temperatura baja, se para: por debajo de unos doce o quince grados el crecimiento se detiene y la planta empieza a perder hojas. En España eso significa cultivo en interior o en invernadero durante el invierno en casi todo el país.

Luz abundante pero no sol abrasador. Detrás de una ventana muy luminosa crece bien, y en exterior agradece sombra en las horas centrales del verano peninsular. El sustrato debe drenar y a la vez retener algo de humedad: sustrato universal con material mineral y fibra de coco es una mezcla adecuada. Se abona con moderación en primavera y verano, porque un exceso produce tallos blandos que se doblan.

La plaga habitual, como en su pariente, es la araña roja, favorecida por el aire seco y caliente. Se detecta por el punteado amarillento del envés de las hojas. Aumentar la humedad ambiental y ventilar es la primera medida sensata.

Multiplicación

Por esqueje, con una facilidad que asombra. Se corta un segmento de tallo con varias hojas, se deja secar el corte uno o dos días y se planta en sustrato húmedo. Con calor enraíza en dos o tres semanas y sigue creciendo sin apenas parón. Ese vigor es precisamente lo que lo convierte en patrón de injerto.

Su papel como patrón de injerto

El injerto sobre Pereskiopsis es una técnica estándar entre los cultivadores de cactus de semilla. Se parte de un esqueje enraizado y en crecimiento activo, se corta la punta en horizontal y se coloca encima una plántula recién germinada, de pocos milímetros, cortada también en horizontal por la base. Las dos superficies se ponen en contacto, procurando que coincidan los tejidos conductores, y se sujetan con suavidad hasta que sueldan.

El resultado es una aceleración enorme del crecimiento: la plántula recibe agua y nutrientes de un sistema radicular ya establecido y crece durante todo el año mientras el patrón siga activo. Se usa sobre todo con especies de crecimiento lento, con plantas sin clorofila que no pueden vivir por sí solas y con material valioso del que hay pocas semillas.

Hay condiciones que conviene respetar. El injerto necesita calor y humedad alta para prender, y por eso se hace en primavera y verano o en un habitáculo con temperatura controlada. Todo el instrumental debe estar limpio. Y el patrón no es eterno: pasado un tiempo, muchas plantas injertadas se desinjertan, es decir, se separan del patrón y se enraízan por su cuenta, para que la planta desarrolle su forma natural en lugar del crecimiento hinchado y acelerado que induce el injerto.

Comercio y CITES

Como todas las cactáceas, Pereskiopsis está incluido en el Apéndice II de CITES, lo que somete su comercio internacional a documentación y excluye el material recolectado en el medio natural. En este género la cuestión es casi teórica, porque los esquejes se propagan con tanta facilidad que el material que circula entre aficionados procede siempre de propagación. Aun así, conviene tenerlo presente al comprar plantas de cactus en general: el origen importa.

En resumen

Pereskiopsis es un género mexicano de cactus con hojas planas y caducas, ramas que permanecen verdes y aréolas con gloquidios, lo que lo distingue de Pereskia, de ramas pardas y sin gloquidios. Vive en bosques tropicales caducifolios con estación seca marcada, desde el nivel del mar hasta unos 1.900 metros.

En cultivo se comporta como una planta tropical de crecimiento rápido: calor, humedad, riego regular y protección total frente al frío. Su gran utilidad práctica es como patrón para injertar plántulas de cactus, técnica que reduce a meses lo que en semillero llevaría años. Al manipularlo conviene usar guantes, porque los gloquidios se clavan con sólo rozarlos.


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