Cuando alguien dice árbol del caucho puede estar hablando de dos plantas que no tienen nada que ver entre sí. Una es Hevea brasiliensis, la euforbiácea amazónica de cuyo látex sale el caucho natural de la industria. La otra es Ficus elastica, la morácea asiática de hojas grandes y brillantes que se vende en cualquier centro de jardinería como planta de interior y que en España se conoce sobre todo como gomero. Si has llegado buscando la que tienes en el salón, es la segunda.
Y antes de nada, lo que importa en una casa: el ficus segrega un látex blanco e irritante cuando se le corta una hoja o se le rompe un tallo. En la piel puede provocar dermatitis, sobre todo en personas sensibles, y en los ojos es irritante serio. Es además tóxico para perros y gatos, que lo notan al morder hojas: salivación, vómitos e irritación de la boca. Conviene podar con guantes, limpiar lo que gotee y colocar la planta fuera del alcance de los animales. Ante una ingestión, la llamada es al veterinario, o al médico y al Instituto Nacional de Toxicología si es una persona.
Un ficus adulto al aire libre en clima cálido: la maraña de raíces aéreas engrosadas que acaban soldándose entre sí no se parece en nada a la planta de maceta.
Cuál de los dos tienes delante
La forma rápida de salir de dudas:
| Ficus elastica | Hevea brasiliensis | |
|---|---|---|
| Familia | Moráceas, la de la higuera | Euforbiáceas |
| Origen | Sur y sudeste de Asia | Cuenca del Amazonas |
| Hoja | Simple, entera, gruesa, coriácea y muy brillante | Compuesta, con tres foliolos |
| Raíces aéreas | Sí, abundantes en ejemplares adultos | No |
| Nombre habitual en España | Gomero, ficus de hoja grande | Árbol del caucho, seringueira |
| Como planta de interior | Es la planta de interior clásica | No se cultiva |
La hoja resuelve el noventa y nueve por ciento de los casos. Si es una hoja única, ancha, gruesa y con una nervadura central marcada, y del brote nuevo asoma una vaina rojiza que luego cae, es un Ficus elastica. La hevea tiene hojas divididas en tres foliolos y no se ve en jardinería doméstica.
Ficus elastica: un estrangulador en maceta
En su tierra, en los bosques húmedos del noreste de la India, el Himalaya oriental, Birmania, Malasia e Indonesia, es un árbol grande y de vida larga. Empieza a menudo como hemiepífito: la semilla germina sobre la rama de otro árbol, la plántula emite raíces aéreas que bajan hasta el suelo, esas raíces engordan, se sueldan entre sí y acaban formando un tronco propio que envuelve y ahoga al huésped. De ahí que a este grupo de ficus se les llame higueras estranguladoras.
Conviene corregir aquí un error que circula mucho en páginas copiadas: no es una planta parásita. Una parásita extrae agua y nutrientes del huésped a través de sus tejidos. El ficus no toma nada del árbol sobre el que germina: lo usa como soporte para llegar a la luz y termina matándolo por competencia y por presión mecánica, que es algo muy distinto. En la India se aprovecha esa capacidad de las raíces para guiarlas sobre cauces y formar los puentes vivos de raíz, aunque los más conocidos son de otra especie del mismo género.
La planta que vive en un salón es ese mismo árbol contenido por la maceta. Por eso necesita luz clara sin sol directo intenso, sustrato que drene y riegos espaciados, y por eso crece en vertical hasta el techo si no se le despunta. Toda la parte práctica está en la guía del gomero.
Hevea brasiliensis: el caucho de verdad
El caucho natural del mundo sale de la hevea, un árbol amazónico que se sangra haciendo incisiones en espiral sobre la corteza y recogiendo en un recipiente el látex que fluye durante unas horas. De ese látex, coagulado y procesado, salen neumáticos, guantes, suelas y aislantes. Es un cultivo tropical de plantación que necesita calor y lluvia todo el año, y que hoy se concentra sobre todo en el sudeste asiático, no en América, por razones históricas y fitosanitarias.
En España la hevea no es cultivable al aire libre en ningún punto del territorio, ni siquiera en Canarias, porque no tolera el frío ni la estación seca. Su ficha está en Hevea brasiliensis.
Por qué el ficus se quedó con el nombre
El equívoco tiene una raíz real. El látex del Ficus elastica también contiene caucho, y durante el siglo XIX se explotó comercialmente, sobre todo en Assam, en el noreste de la India, donde se llegó a producir a escala el llamado caucho de Assam. El epíteto elastica viene precisamente de ahí.
Lo que ocurrió después es que el caucho de la hevea resultó ser mejor y mucho más rentable: rinde más por árbol, el sangrado es sostenible año tras año y la calidad del producto es superior. Con las plantaciones de hevea establecidas en Asia a principios del siglo XX, la explotación del ficus se abandonó por completo. El nombre popular, sin embargo, se quedó pegado a la planta, y de ahí pasó al inglés rubber plant y al castellano árbol del caucho. Es un fósil lingüístico de una industria que dejó de existir hace más de un siglo.
Dónde vive cada uno en España
El ficus se comporta aquí de dos maneras. En interior es una planta de casa robusta y agradecida en toda la Península. Al aire libre solo prospera donde no hiela: en Canarias es un árbol de calle corriente, y en zonas muy abrigadas del litoral mediterráneo sur aparece plantado en jardines, donde alcanza tamaños que sorprenden a quien solo lo ha visto en maceta. Una helada lo defolia y una helada seria lo mata.
Cuando se planta en suelo hay que pensarlo dos veces. Su sistema radicular es agresivo y superficial, levanta aceras y soleras y busca el agua de las conducciones, un problema bien conocido con los ficus de gran porte en las ciudades canarias y del sur. No es un árbol para un patio pequeño ni para plantar junto a una pared.
Ni comestible ni medicinal
El texto anterior de esta página proponía hervir higos secos para la tos y el estreñimiento, usar el agua de higo como enjuague bucal y aplicar el látex sobre verrugas y callos. Eso mezclaba además dos plantas, porque los higos comestibles son de Ficus carica, la higuera, que no es esta.
No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet. Los siconos del Ficus elastica no son fruta de consumo, y aplicar su látex sobre la piel es justo lo contrario de una buena idea, porque es un irritante. Si hay contacto en los ojos, lavado con agua abundante y consulta médica.
En resumen
Árbol del caucho nombra a dos plantas distintas: la hevea amazónica, de la que sale el caucho natural de la industria y que no se cultiva en España, y el Ficus elastica asiático, que es el gomero de maceta y que se llama así por una explotación de látex abandonada hace más de cien años. Se distinguen por la hoja sin necesidad de más.
Del ficus conviene recordar dos cosas: que su látex irrita la piel y los ojos y es tóxico para perros y gatos, y que plantado en suelo cálido se convierte en un árbol grande con raíces que levantan el pavimento. Dentro de una maceta y con guantes al podar, es una de las plantas de interior más fáciles que existen.