Si has comprado una planta con la etiqueta "brezo", esa etiqueta no te dice qué tienes. Brezo no es una especie: es un nombre común que en España se aplica a plantas de al menos tres géneros distintos de la familia de las ericáceas, con tamaños que van de veinte centímetros a varios metros, con épocas de floración repartidas por todo el año y, lo que más consecuencias tiene, con exigencias de suelo que no son las mismas.
De ahí viene el fracaso más repetido con estas plantas: alguien compra un brezo en flor, lo planta en tierra caliza de jardín, y en unos meses tiene una mata amarilleada y seca. La mayoría de los brezos son calcífugos, es decir, no toleran la caliza, pero hay una excepción importante que vive precisamente en suelos calizos. Saber cuál de las dos cosas has comprado cambia el resultado por completo.
Los géneros que se llaman brezo
Erica es el grande. Reúne cientos de especies, la mayor parte de ellas sudafricanas, y en la Península viven varias autóctonas muy abundantes. Sus hojas son estrechas, aciculares, y se disponen en verticilos alrededor del tallo, es decir, en anillos de tres o más hojas al mismo nivel. Su flor tiene una corola soldada en forma de tubo, de urna o de campanita, y es la parte coloreada de la flor.
Calluna tiene una sola especie, Calluna vulgaris, conocida como brecina, biércol o simplemente brezo. Se distingue de una Erica mirando la hoja: las de Calluna son diminutas, escuamiformes, apretadas contra el tallo y dispuestas en cuatro filas, lo que le da a la ramilla un aspecto de cordoncillo cuadrangular. Y su flor es al revés que la de las ericas: la corola es pequeña y lo que ves coloreado, rosa o malva, es el cáliz, que la sobrepasa. Ese detalle explica por qué sus flores parecen conservarse en la planta cuando se secan.
Daboecia es el tercero en discordia, con Daboecia cantabrica, el brezo de San Dabeoc, propio del noroeste peninsular. Flores grandes en forma de urna, colgantes, y hojas más anchas con el envés blanquecino. En vivero aparece poco, pero en el monte del norte lo verás mezclado con los otros.
Los brezos que vas a encontrar en España
En el campo peninsular conviven varias especies de Erica que la gente llama a todas brezo, urce o uz según la comarca:
- Erica arborea, el brezo blanco. Es el gigante del grupo, un arbusto grande o arbolillo que en buenas condiciones supera con holgura la altura de una persona. Flores blancas muy numerosas y perfumadas a finales de invierno y en primavera.
- Erica australis, el brezo rojo o urce. De flor rosa intensa a purpúrea, muy abundante en los brezales del oeste y del centro peninsular.
- Erica umbellata, mata baja de flores rosadas agrupadas en el extremo de las ramillas, típica del cuadrante suroeste.
- Erica multiflora, el brezo mediterráneo, que florece en otoño y es la excepción de la que hablaremos enseguida.
- Erica cinerea y Erica vagans, de la mitad norte atlántica, matas bajas que forman brezal junto a la brecina.
Y sobre todo ese conjunto, Calluna vulgaris, que en el norte peninsular cubre laderas enteras y florece a finales de verano y en otoño.
Fíjate en la consecuencia práctica: si te dicen "planta un brezo", según cuál sea estás plantando una mata de veinte centímetros o un arbusto que te tapará la ventana en unos años. Tienes cada una desarrollada en Erica arborea, Erica australis, Erica umbellata y Calluna vulgaris.
La caliza, que es donde se decide todo
La regla general es que los brezos son plantas de suelo ácido. Viven en los suelos silíceos, pobres y lavados del norte y el oeste peninsular, y cuando se plantan en un suelo calizo aparece la clorosis férrica: las hojas amarillean quedando los nervios verdes, el crecimiento se para y la planta acaba muriendo. No es un problema de riego ni de abono, es que el hierro del suelo no está disponible a ese pH.
El agua de riego pertenece al mismo capítulo. En buena parte de España el agua del grifo es dura y aporta carbonatos cada vez que riegas, de modo que un sustrato ácido comprado en el centro de jardinería se va alcalinizando solo con el tiempo. Si vas a cultivar brezos en maceta, el agua de lluvia recogida es la diferencia entre una planta que dura y una que se apaga en un par de temporadas.
La excepción es Erica multiflora, el brezo mediterráneo, que vive de forma natural sobre suelos calizos del litoral y del interior mediterráneo. Es la única de la lista que puedes plantar sin más en un jardín de tierra caliza, y está contada aparte en Erica multiflora. Para el resto, o tienes suelo ácido, o toca cultivo en maceta con sustrato específico, o toca elegir otra planta.
El detalle completo de suelo, riego y poda está en cuidados del brezo, y cómo montar un brezal con varias especies para tener flor en invierno, en brezos en el jardín.
El brezo de maceta que se compra en otoño
Hay un producto de temporada muy concreto que llena los expositores en octubre y noviembre: macetas pequeñas de brezo cargadas de flor, vendidas para jardinera de otoño junto a los pensamientos y las calabazas decorativas. Aquí conviene saber dos cosas.
La primera es que bajo esa etiqueta caben cosas muy distintas. Suelen ser cultivares de Calluna vulgaris seleccionados por mantener la flor cerrada y el color durante semanas, pero también se venden ericas de origen sudafricano, de floración espectacular y nada rústicas, que con la primera helada seria se acaban. Si el invierno en tu zona baja de cero, comprueba la especie antes de plantarlas en el suelo.
La segunda es la de siempre: el cepellón viene de vivero con sustrato ácido y turba, y si lo pasas a tierra de jardín caliza estás repitiendo el error del apartado anterior. En jardinera aguantan bien la temporada; para que duren más de un año hace falta sustrato para plantas acidófilas y agua blanda.
Brezo también es una madera y una tela
El nombre viaja más allá de la planta viva. La cepa de Erica arborea, el ensanchamiento leñoso que la planta forma en la base para rebrotar tras los incendios, es una madera densa y resistente al calor con la que se fabrican tradicionalmente las cazoletas de las pipas de fumar. De hecho el término internacional para ese material viene del francés bruyère, que es el nombre del brezo.
Y luego está la tela de brezo, esos rollos de ocultación para vallas y terrazas. El nombre se ha quedado como genérico y buena parte de lo que hoy se vende con esa etiqueta está fabricado con otras plantas o directamente con material sintético. Tienes la comparación de duración real y de alternativas en tela de brezo.
Sobre los usos medicinales del brezo
La versión anterior de esta página ofrecía catorce beneficios y propiedades del brezo, atribuía todo el nombre común a Calluna vulgaris y recomendaba infusiones con las flores. Se ha retirado por completo.
No existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para esta planta: las que existen están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet. Que el brezo figure en la medicina popular europea documenta un uso tradicional, no una eficacia, y de un uso tradicional no se sigue ninguna recomendación. Si tienes una molestia, la consulta es con el médico o el farmacéutico.
En resumen
Brezo es un nombre colectivo para especies de Erica, para Calluna vulgaris y para Daboecia cantabrica. Distinguirlas es sencillo con la hoja y la flor: las ericas tienen hojas aciculares en verticilos y la corola coloreada; la brecina tiene hojitas escamosas en cuatro filas y lo coloreado es el cáliz. El tamaño va desde matas rastreras hasta el brezo blanco arbóreo.
Lo que de verdad decide si tu brezo vive es el suelo: casi todos exigen suelo ácido y agua blanda, y mueren de clorosis en terreno calizo. La única excepción cómoda para jardines calizos es Erica multiflora. Antes de comprar uno, pregunta la especie concreta, porque la etiqueta genérica no te sirve para nada.