A la Brassia se la llama orquídea araña y el apodo se entiende en cuanto ves una vara en flor: los sépalos se estiran en cintas finísimas que pueden pasar de un palmo, de manera que la flor entera parece una araña de patas largas colgada del tallo. Es un género americano, de unas tres o cuatro decenas de especies, epífitas y de montaña, y se cultiva bien en casa porque no exige el calor que piden otras orquídeas tropicales.
Lo interesante de esta planta no es su cuidado, que es el de cualquier orquídea de pseudobulbo, sino por qué tiene esa forma. No es un adorno: esos sépalos alargados forman parte de un engaño muy concreto dirigido a un tipo de avispa. Y conviene aclarar de entrada que Brassia y Brassavola son dos géneros distintos que se confunden por el nombre, cosa que abajo separamos.

Una vara de Brassia. Las flores se disponen en un solo plano, alineadas a lo largo del tallo, con los sépalos estirados como patas y el labelo ancho en el centro.
Por qué la flor parece una araña
Hay avispas que cazan arañas. Las hembras de varios grupos de avispas solitarias, entre ellas las pompílidas del género Pepsis, buscan una araña, la paralizan con su aguijón y la arrastran hasta un nido donde ponen un huevo sobre ella, para que la larva se alimente del cuerpo vivo. Es un comportamiento de caza especializado y muy estereotipado: la avispa reconoce a su presa por la silueta y el movimiento, y ataca.
En la polinización de las Brassia se ha descrito justamente eso. La avispa hembra toma la flor por una araña, se lanza sobre el labelo y trata de picarlo. No encuentra presa, claro, pero en el forcejeo empuja la cabeza contra la columna de la flor y sale con el polinario, el paquete de polen, pegado encima. Al repetir el ataque en otra flor, lo deposita. Todo el trabajo de polinización lo hace un animal que no obtiene nada: ni néctar, ni polen, ni pareja.
Ese tipo de engaño no es único en la familia. Las Ophrys de nuestros campos, que puedes ver en la ficha de las Ophrys, engañan por otra vía: imitan a una hembra de abeja y aprovechan el intento de cópula del macho. La Brassia explota el instinto de caza en lugar del sexual, pero el resultado comercial para la planta es el mismo, polen transportado gratis.
Cómo es la planta
Es una orquídea simpodial: crece de lado, emitiendo un pseudobulbo nuevo cada temporada a partir de un rizoma corto. Los pseudobulbos son ovalados y aplastados, de un verde claro, y llevan una o dos hojas alargadas y algo coriáceas en el ápice. Ese pseudobulbo es la despensa de la planta, y por eso una Brassia aguanta mucho mejor un descuido de riego que una orquídea sin reservas.
La inflorescencia sale de la base del pseudobulbo más reciente cuando este termina de engordar, y lleva las flores alineadas a un lado, casi en un mismo plano. El color habitual es verde amarillento con manchas y barras de color marrón o granate, y el labelo es ancho, claro, a menudo blanco con motas oscuras. Varias especies son perfumadas, con un olor dulce que se nota más a pleno día.
De dónde viene y qué implica
Las Brassia viven en bosques húmedos de América, de México y el Caribe hasta Bolivia y Brasil, sobre todo en la franja montañosa de Centroamérica y de los Andes, agarradas a troncos cubiertos de musgo. La altitud a la que crece cada especie explica las diferencias de cultivo: las de tierras bajas quieren calor constante y las de bosque nuboso piden noches frescas. Los híbridos de vivero suelen venir de estas últimas y por eso agradecen una diferencia de temperatura entre el día y la noche, que en un piso con calefacción es justo lo que no hay.
Brassia, Brassavola y las otras orquídeas araña
Tres confusiones que conviene deshacer:
- Brassavola es otro género americano, emparentado con las Cattleya, de hojas cilíndricas y carnosas y flores blancas que sueltan perfume solo de noche. Lo único que comparte con Brassia son las primeras letras. Tiene ficha propia en Brassavola, la orquídea del perfume nocturno.
- Las orquídeas araña australianas son Caladenia y parientes, un grupo terrestre completamente distinto, de otra parte del árbol familiar de las orquídeas. También tienen segmentos finos y alargados, y también hay engaño de por medio, pero no son Brassia ni se cultivan como ellas.
- Las orquídeas araña europeas: en algunas guías de campo verás ese nombre aplicado a Ophrys de labelo oscuro y peludo. Nada que ver tampoco.

Una orquídea araña australiana, del grupo de las Caladenia. La misma solución de forma en dos linajes sin parentesco cercano y en dos continentes distintos.
Dónde está la Brassia sin que lo sepas
Aunque la planta de especie se ve poco en los centros de jardinería, sus genes circulan mucho. Brassia se cruza con facilidad con Miltonia, Oncidium y Odontoglossum, y esos cruces múltiples son buena parte de lo que se vende bajo etiquetas comerciales como Cambria. Si tienes una orquídea de pseudobulbo con flores estrelladas de segmentos estrechos y no sabes muy bien qué es, mira qué esconde el nombre Cambria: es probable que haya una Brassia en el árbol genealógico. El rasgo que delata su aportación es precisamente ese, el estiramiento de los sépalos.
Qué dice CITES
Todas las orquídeas, sin excepción, figuran en los apéndices del Convenio CITES, y en la Unión Europea eso se aplica mediante el Reglamento (CE) 338/97. La mayoría están en el apéndice II, que no prohíbe el comercio pero lo somete a control, y unos pocos géneros están en el apéndice I, con restricciones mucho más severas.
Para quien compra una Brassia en un vivero español esto no supone ningún trámite: son plantas de propagación artificial y circulan con normalidad dentro de la Unión. Lo que sí requiere permisos es introducir ejemplares desde fuera de la Unión, incluida la planta que a alguien le apetece traerse de un viaje a Centroamérica. Y la recolección en el medio natural queda descartada, que es precisamente la presión que este convenio existe para frenar.
En resumen
Brassia es un género americano de orquídeas epífitas con pseudobulbos, reconocible al instante por unos sépalos estrechos y larguísimos que dan a la flor aspecto de araña. Esa forma tiene una explicación documentada: atrae a avispas cazadoras de arañas que atacan el labelo y salen con el polen pegado, sin recibir nada a cambio. Es un engaño distinto del de las Ophrys europeas, que juegan con el instinto sexual en lugar de con el de caza.
No la confundas con la Brassavola, que es otro género y otro modo de cultivo, ni con las orquídeas araña australianas, que son Caladenia. Y recuerda que la familia entera está en los apéndices de CITES, aplicados en la Unión por el Reglamento (CE) 338/97: comprar de vivero es normal, cruzar una frontera exterior con una planta, no.