El azarolo, que en la mitad del país se llama acerolo, es Crataegus azarolus: un arbolillo de la familia del manzano, pariente directo del majuelo, que se cultivó como frutal en el secano español durante siglos y que hoy casi no queda. No es un árbol tropical ni tiene nada que ver con la acerola de Brasil, por mucho que las fotos de internet mezclen las dos. Es una planta de bancal seco, de suelo calizo y de verano duro.

Si has llegado aquí para saber si puedes plantar uno, la respuesta corta es que sí en casi toda la España mediterránea y del interior, con una condición previa que nadie te suele decir: el género Crataegus es hospedante del fuego bacteriano, una plaga de cuarentena, y eso condiciona dónde y cómo se compra la planta. Lo desarrollamos más abajo.

Cómo es el azarolo

Es un árbol pequeño o un arbusto grande de hoja caduca, de copa abierta e irregular y tronco corto, con frecuencia ramificado desde abajo. La hoja es de una sola pieza pero profundamente lobulada, algo peluda por el envés, y ese rasgo lo separa a simple vista del serbal, que tiene la hoja dividida en foliolos. Las formas silvestres llevan espinas en las ramas; las que se cultivaron por su fruto suelen tenerlas pocas o ninguna, porque se seleccionaron así.

Florece en primavera, con flores blancas de cinco pétalos agrupadas en corimbo, igual que el majuelo. El fruto es un pomo, es decir una manzanita en miniatura, bastante mayor que el del espino albar: del tamaño de una cereza grande o algo más, amarillo anaranjado o rojizo según la variedad, con la pulpa firme y dos o tres huesos duros dentro. Madura a finales de verano y en otoño.

De dónde viene y por qué está aquí

El azarolo procede del Mediterráneo oriental y de Oriente Próximo, y se extendió por el Mediterráneo occidental como frutal cultivado. El propio nombre delata la vía: azarolo y acerola vienen del árabe andalusí az-zaʿrúra, del clásico zuʿrūr, que designaba el fruto del espino. Tienes la historia completa de esos nombres, y de las plantas distintas que acabaron compartiéndolos, en el artículo sobre acerollo, acerola y acerolo.

En España se plantó sobre todo en Levante, Aragón, Baleares y Andalucía, en huertos de secano y en bordes de bancal, como frutal de complemento. No dio nunca producción comercial seria y el cultivo se fue abandonando a lo largo del siglo XX. Lo que sobrevive son árboles viejos en fincas familiares y algunas colecciones de variedades locales en centros públicos de investigación agraria.

Botones florales de un espino del genero Crataegus Botones florales de un Crataegus abriéndose en primavera, con la hoja lobulada característica del género. El fruto sale después de esas flores agrupadas, nunca de una flor suelta.

El fruto: cuándo se coge y cómo se come

La acerola del azarolo se recoge madura del árbol, no verde. Verde es dura y áspera. Madura tiene la pulpa firme y harinosa, con un sabor entre manzana ácida y níspero, y se come fresca sin más. La piel es fina y el problema no es esa, son los huesos: ocupan bastante y hay que escupirlos.

El destino tradicional del grueso de la cosecha era la conserva: jalea, compota, mermelada y frutas en almíbar. Como el fruto tiene bastante pectina natural, cuaja bien en jalea sin añadidos. También se ha usado para licores caseros. Lo que no admite es guardarse mucho tiempo fresco, porque se ablanda enseguida, y por eso nunca fue un frutal de mercado.

Aviso obligado, común a todas las rosáceas: los huesos llevan compuestos cianogénicos y no se muelen, no se machacan y no se comen. Tragarte uno entero por accidente no tiene consecuencias porque la cubierta dura pasa sin abrirse, pero cualquier preparación que consista en triturar semillas queda descartada. Ante una ingestión que te preocupe, al médico o al Servicio de Información Toxicológica del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

Dónde prospera en España

Es una planta de secano mediterráneo. Aguanta sequía estival larga, suelo calizo, pedregoso y pobre, y viento. Tolera el frío del invierno continental del interior peninsular sin problema, porque pierde la hoja y para. Lo que no soporta bien es el suelo encharcado ni la sombra.

Eso lo hace plantable en casi toda la España mediterránea, el valle del Ebro, las dos mesetas y Andalucía. En la cornisa cantábrica, con más lluvia y humedad, vivirá pero tendrá más problemas de hongos y de fuego bacteriano. En Canarias no tiene sentido: le falta el frío invernal.

Cultivo y multiplicación

Se planta a pleno sol, en hoyo amplio, en otoño o a finales de invierno, con la planta en reposo. Riego de apoyo los dos o tres primeros veranos, hasta que enraíza, y después prácticamente nada si estás en su clima. Abonado, poco: es un árbol de suelo pobre y el exceso de nitrógeno le hace brotar tierno, que es justo lo que favorece al fuego bacteriano.

La poda es de formación cuando es joven, para dejar una copa aireada, y de limpieza después. Se hace en reposo y con herramienta desinfectada entre árbol y árbol, otra vez por lo mismo.

Para multiplicarlo, la semilla germina mal y despacio: necesita pasar frío húmedo y con frecuencia se queda un año o más en tierra antes de nacer. Y aunque nazca, la semilla no repite la variedad. Por eso el azarolo cultivado se ha reproducido siempre por injerto, normalmente sobre pie de majuelo (Crataegus monogyna) obtenido de semilla, y también sobre membrillero. Si quieres una variedad local concreta, la única vía es conseguir púas de ese árbol e injertarlas.

El fuego bacteriano y lo que significa al comprar

Erwinia amylovora, la bacteria del fuego bacteriano, ataca a las rosáceas de fruto en pomo, y Crataegus es uno de sus hospedantes principales, junto al peral, el manzano, el níspero del Japón, el Pyracantha y el Cotoneaster. Los síntomas son brotes que se secan de golpe y se curvan en forma de cayado, con las hojas pardas pegadas a la rama, como quemadas.

Está clasificada como plaga de cuarentena en el marco de sanidad vegetal de la Unión Europea (Reglamento (UE) 2016/2031, con la lista del Reglamento de Ejecución (UE) 2019/2072), y en España la Ley 43/2002 de sanidad vegetal obliga a comunicar la aparición o la sospecha de una plaga de este tipo al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad autónoma. En la práctica esto te afecta de dos maneras: compra la planta con pasaporte fitosanitario, en vivero registrado y no de segunda mano, y si sospechas la enfermedad, avisa en lugar de improvisar. No hay tratamiento casero y quien te lo ofrezca miente. Lo tienes ampliado en el artículo de cultivo del Crataegus.

Del resto de problemas, los habituales del género: pulgón en brotes tiernos, oídio y roya del enebro en años húmedos. El marco para cualquier tratamiento es el Real Decreto 1311/2012, con la gestión integrada de plagas como principio, o sea prevención y medios físicos y biológicos antes que el químico. La dosis es siempre la de la etiqueta del envase, el uso profesional exige carné de aplicador y en jardinería doméstica solo pueden usarse productos autorizados para ese fin, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio. Y no se trata en floración ni en horas de vuelo, por las abejas.

Nada de propiedades

El texto anterior en esta dirección prometía ocho beneficios y propiedades del azarolo, y además describía la planta equivocada. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006, solo valen las que autoriza la Comisión Europea y no hay ninguna autorizada para esta especie. Del espino se habla mucho en herboristería, pero lo que existe con evaluación detrás son medicamentos registrados que valora un médico, no una fruta ni una infusión de casa.

En resumen

El azarolo o acerolo es Crataegus azarolus, un frutal menor de secano, rústico, de suelo calizo y pobre, que da un pomo anaranjado del tamaño de una cereza gorda a finales de verano. Se multiplica por injerto sobre majuelo, porque la semilla ni germina bien ni repite el tipo, y se poda poco y en reposo.

Es una buena elección si tienes un secano mediterráneo y quieres recuperar un frutal casi perdido, siempre que compres planta con pasaporte fitosanitario y tengas presente que el género está vigilado por el fuego bacteriano. Y si venías buscando la acerola tropical del zumo, esa es otra planta distinta, de otra familia y de otro continente.


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