La rosa Taboo es un híbrido de té alemán de la casa Tantau, presentado en 1988, con nombre de registro TANelorak. Se vende también como 'Barkarole' y como 'Grand Château': son la misma planta con distinta etiqueta según el país y el distribuidor.
Aparece con frecuencia en las listas de "rosas negras", y conviene aclararlo antes de nada: la rosa negra no existe. Taboo es un rojo muy oscuro, aterciopelado, que en el capullo cerrado y a contraluz llega a leerse como casi negro, pero al abrir es rojo profundo con veteados granates. No hay ningún rosal con pigmento negro, y no lo hay porque la vía bioquímica que lo produciría no existe en el género Rosa.
Por qué se la llama rosa negra
Lo que llamamos rosa negra es siempre un rojo saturado hasta el límite. El color de estos pétalos lo dan antocianinas, sobre todo cianidina, acumuladas en concentraciones muy altas y sobre un fondo de tanino que apaga el brillo. Cuando esa capa de pigmento es lo bastante densa, los pétalos absorben casi toda la luz visible en la zona del rojo y el ojo interpreta el borde del pétalo como negro, especialmente en el capullo, donde los pétalos están superpuestos.
Ese efecto se acentúa con calor seco y sol fuerte. El ejemplo que siempre se cita es la rosa de Halfeti, en el sureste de Turquía, un rojo oscuro cultivado allí que en pleno verano y con el agua y el suelo de la zona alcanza tonos casi negros. Trasplantada a otro sitio, deja de hacerlo. La misma lógica se aplica a Taboo en España: en Sevilla, Córdoba o Zaragoza el capullo se ve más oscuro que en Santander.
Todo lo que se vende como rosa negra de flor cortada, la que aparece en ramos de floristería con un negro uniforme y sin matices rojos, está teñido. Es un tinte absorbido por el tallo o aplicado por pulverización sobre una rosa blanca o roja. Es una técnica legítima de floristería, pero conviene saber lo que se compra.
La flor
Flor clásica de híbrido de té: capullo alargado y puntiagudo, apertura lenta con el centro alto, flor casi siempre solitaria sobre un tallo largo. Ronda los 12 centímetros de diámetro con unos 25 a 30 pétalos, que para el grupo es un recuento moderado. Eso la hace abrir con elegancia en lugar de bloquearse, y explica que aguante bien la lluvia, que es lo que arruina a las rojas muy dobles.
La textura es lo que la vende. El pétalo tiene un acabado aterciopelado, con vetas más oscuras que se marcan sobre el rojo de fondo. El perfume está presente, del tipo clásico de rosa, pero no es intenso: se percibe de cerca. Florece de forma repetida durante toda la temporada, de primavera a las primeras heladas.
El arbusto
Es un arbusto erguido y de crecimiento vertical, con tallos rígidos y notablemente pocos aguijones, lo que se agradece al cortar flor. La altura habitual en jardín está entre 90 centímetros y un metro y medio, según clima y manejo, con un ancho de unos 60 centímetros. En el sur peninsular, con temporada larga, tiende a irse a la parte alta de ese rango.
El follaje es grande, verde oscuro y brillante, bastante resistente. El conjunto no es especialmente compacto: crece derecho y deja ver la base, defecto común de los híbridos de té que se soluciona plantando delante algo que tape los primeros 40 centímetros.
Dónde plantarla en España
Necesita sol, seis horas al día como mínimo, y aire alrededor. Ahora bien, con una roja tan oscura hay un compromiso que resolver: el sol de mediodía en julio y agosto quema el pétalo. Las flores oscuras absorben más energía, se calientan más que las claras y el borde de los pétalos se marchita en horas.
La solución práctica en el interior y el sur es una posición que reciba sol de mañana y sombra a partir de las tres de la tarde en pleno verano. Ganas duración de la flor y el terciopelo se conserva. En el norte y en la cornisa cantábrica, sol pleno sin reservas. Marco de plantación de 60 a 70 centímetros entre pies. Plantación de noviembre a febrero a raíz desnuda; en contenedor, todo el año excepto el verano.
Suelo, riego y abonado
Quiere suelo profundo, fértil y con drenaje. En los suelos calizos de Levante, el valle del Ebro y buena parte del sur, con pH por encima de 8, el problema recurrente es la clorosis férrica: hoja nueva amarilla con nervadura verde. Se previene con aportes anuales de materia orgánica y se corrige con un quelato de hierro estable en medio básico.
Riego profundo y espaciado. Mojar los primeros 30 o 40 centímetros de suelo y dejar secar la superficie entre riegos es mejor que un poco de agua a diario. Goteo a nivel de suelo, nunca aspersión sobre el follaje. En verano mediterráneo, dos o tres riegos por semana según la textura del suelo, más un acolchado de cinco centímetros que mantiene la raíz fresca y reduce el consumo.
Como todos los híbridos de té, es exigente en nutrición: materia orgánica a finales de invierno, abono para rosales al arrancar la brotación y otro después de la primera oleada de flor. A partir de septiembre, sin nitrógeno, para que la madera madure antes de las heladas.
Poda
Poda de híbrido de té, es decir, corta. Se hace al final del invierno, antes de que la yema se hinche: enero en el litoral mediterráneo y en Andalucía, febrero o principios de marzo en el interior y el norte.
Se dejan de tres a cinco ramas jóvenes bien colocadas, abiertas hacia fuera, acortadas a 30 o 40 centímetros del suelo y cortadas sobre yema exterior. Se elimina la madera vieja de corteza gris, lo que se cruza y todo lo más fino que un lápiz. En una variedad de crecimiento tan vertical esta poda es la que evita que en tres años tengas un manojo de cañas peladas con flores a la altura de la cara. La comparación entre grupos está desarrollada en la guía de cómo podar un rosal.
Sanidad
El follaje resistente es uno de sus puntos fuertes, pero no es inmune. En zonas húmedas del norte y del litoral hay que vigilar la mancha negra (Diplocarpon rosae); en el interior seco, el oídio (Podosphaera pannosa) en primavera y otoño; y en veranos secos y calurosos, la araña roja, favorecida por el ambiente seco y el estrés hídrico.
El Real Decreto 1311/2012 establece la gestión integrada de plagas como principio, y el orden es el mismo en un jardín particular: prevención primero, medios físicos y biológicos después, tratamiento químico como último recurso. En la práctica: marco amplio, riego a nivel de suelo, retirada de la hoja enferma sin llevarla al compost y paciencia con el pulgón de abril, que suele resolverse cuando llegan mariquitas y sírfidos. Si hace falta actuar sobre el pulgón, el agua jabonosa aplicada sobre la colonia funciona. Y si se llega a un fitosanitario, la dosis y los plazos son los de la etiqueta del envase, el producto debe estar autorizado para jardinería exterior doméstica (la lista está en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio) y no se trata en floración ni en horas de vuelo de las abejas.
Como flor de corte
Aquí está su mejor argumento. Tallo largo, recto y casi sin aguijones, flor solitaria bien formada y buena resistencia a la lluvia: es una de las rojas oscuras más usadas en producción de flor cortada. Se corta en capullo entreabierto y a primera hora, con corte en bisel y recorte inmediato bajo el agua. En jarrón el color se mantiene oscuro varios días.
En resumen
Taboo (TANelorak), vendida también como 'Barkarole' o 'Grand Château', es un híbrido de té de Tantau de 1988: rojo muy oscuro, aterciopelado, unos 12 centímetros y 25 a 30 pétalos, perfume moderado, arbusto vertical casi inerme y floración repetida. Como flor de corte es de las mejores de su color.
No es una rosa negra, porque ninguna lo es. Su capullo se acerca al negro cuando el calor y el sol concentran el pigmento rojo, y eso ocurre más en Córdoba que en Oviedo. En cultivo pide sol de mañana con resguardo de tarde en verano, riego profundo sin mojar la hoja, corrección de hierro en suelo calizo y poda corta a final de invierno.