'Graham Thomas' es la rosa amarilla de David Austin, la que puso a las rosas inglesas un color que hasta entonces les faltaba. Se introdujo en 1983 y su nombre de registro es 'AUSmas', aunque en vivero se vende siempre por el nombre comercial. Su flor es de un amarillo intenso y cálido, en copa profunda, con unos cuarenta pétalos y un perfume fuerte de tipo rosa de té.

Lo que hay que saber antes de comprarla en España es que aquí no es el arbusto de metro y medio que describen las fichas británicas. En clima mediterráneo pasa de los dos metros y medio con facilidad, crece muy vertical y lo razonable es tratarla como trepadora de porte medio, guiándola sobre un muro, un pilar o un obelisco. Plantada en medio de un macizo bajo, acaba desentonando por altura.

rosa graham thomas ficha

Quién fue Graham Stuart Thomas

El nombre no es un homenaje genérico. Graham Stuart Thomas fue un jardinero y escritor británico que dedicó buena parte de su vida a rescatar rosas antiguas que estaban desapareciendo de los viveros, reunió una colección de referencia y escribió los libros que hoy siguen siendo la base de todo lo que se sabe sobre gallicas, damascenas, albas y bourbon.

Que Austin le dedicara precisamente esta variedad tiene sentido: las rosas inglesas nacieron de la idea de cruzar rosas antiguas con modernas para conservar la forma y el perfume de las primeras añadiendo la refloración y la gama de color de las segundas. Sin el trabajo de conservación de Thomas, muchas de esas rosas antiguas no habrían estado disponibles para cruzarlas.

La flor

Abre desde un capullo redondeado y de un amarillo albaricoque, y forma una copa profunda que se mantiene así buena parte de su vida antes de aplanarse. Mide entre 8 y 10 centímetros, con unos cuarenta pétalos ordenados hacia el centro.

El color es un amarillo puro y saturado, poco frecuente en rosas de forma antigua, con matices albaricoque en el corazón de la flor. Como todos los amarillos, se aclara con el sol y con la edad, hasta quedar casi crema en los pétalos exteriores. En primavera y otoño el color es notablemente más firme que en pleno verano.

El perfume es intenso y del tipo que se llama a rosa de té, con un fondo suave y algo aterciopelado. Es una de las rosas inglesas más fragantes y el aroma se percibe a un par de metros en una tarde tranquila.

De dónde viene el amarillo, y qué trajo consigo

Merece la pena contarlo porque explica el principal defecto de casi todas las rosas amarillas. Hasta finales del siglo XIX no había en Europa rosales de jardín amarillos intensos que reflorecieran. El amarillo fuerte entró en la genética moderna a través de Rosa foetida persiana, una especie de Asia occidental que el francés Pernet-Ducher consiguió cruzar con las rosas cultivadas de su tiempo, dando lugar a la línea de la que descienden todos los amarillos actuales.

El problema es que Rosa foetida aportó, junto con el pigmento, una sensibilidad marcada a la mancha negra. Ese rasgo viaja desde entonces con el color amarillo, y por eso las variedades amarillas suelen necesitar más cuidado sanitario que las rojas o las rosas. 'Graham Thomas' no es una excepción, aunque se comporta mejor que la media de su gama.

El arbusto en clima español

Es vigoroso y de crecimiento claramente vertical, con varas largas que suben antes de ramificar. El follaje es verde oscuro, brillante y de hoja dura. En el Reino Unido se comporta como un arbusto de metro y medio; en España, con una temporada de crecimiento mucho más larga, llega a tres metros sin dificultad, y en el sur incluso más.

De ahí salen las dos formas sensatas de manejarla. Como arbusto grande, reservándole al menos metro y medio de diámetro y contándole con que se irá a los dos metros de alto pese a la poda. O, mejor, como trepadora pequeña: tres o cuatro varas principales guiadas en abanico contra un muro o en espiral alrededor de un pilar. Al perder la verticalidad, la vara emite brotes floríferos a lo largo de toda su longitud, y así se cubre de flor de abajo arriba en lugar de florecer solo en las puntas.

Sobre su refloración hay opiniones dispares, y la explicación es climática. En zonas frescas repite bien durante toda la temporada. En el interior seco y en el sur, la oleada de primavera es espectacular, el verano es flojo y vuelve a florecer con ganas en septiembre y octubre. Riego constante y despunte de las flores pasadas reducen bastante la pausa estival.

Cultivo

Plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero, o en contenedor en cualquier época salvo el verano. Sol pleno en el norte y en el interior a mayor altitud; en Andalucía, Extremadura y el litoral sur, sol de mañana y sombra a partir del mediodía en julio y agosto, que conserva mucho mejor el amarillo.

Suelo profundo y fértil. Es una variedad de consumo alto y responde de forma visible al abonado: compost o estiércol maduro al final del invierno, extendido en la zona de raíces sin tocar el cuello, y un segundo aporte ligero después de la primera oleada. En los suelos calizos del este y el sur, ese aporte más un acolchado permanente de cinco centímetros es la mejor prevención de la clorosis férrica.

Riego profundo y espaciado, siempre al pie. Dos o tres riegos abundantes por semana en pleno verano en el interior peninsular para un ejemplar establecido. Nunca por aspersión: mojar el follaje de una variedad amarilla es la forma más rápida de tener mancha negra.

Poda

Como arbusto, poda de final de invierno reduciendo entre un tercio y la mitad de la altura, retirando la madera fina, seca o cruzada y abriendo el centro. El momento es enero o febrero en el litoral y en el sur, y finales de febrero o marzo en el interior y el norte, cuando ya no se esperan heladas fuertes.

Como trepadora, los dos o tres primeros años se dedican a construir y atar la estructura de varas principales, sin apenas podar. Después, la poda anual se limita a acortar a dos o tres yemas los laterales que florecieron y a sustituir de vez en cuando una vara envejecida por un chupón nuevo desde la base.

Sanidad

La prevención es lo que funciona con esta variedad: marco de plantación amplio, estructura separada unos centímetros del muro con un enrejado para que circule el aire, riego al pie, y sobre todo recogida y eliminación de la hoja caída al final del otoño, que es donde el hongo de la mancha negra pasa el invierno. Contra el pulgón de los brotes de abril, agua jabonosa sobre las colonias.

Si se plantea un tratamiento, el marco es el Real Decreto 1311/2012 de uso sostenible de fitosanitarios, que ordena empezar por la prevención y por los medios físicos y biológicos. En un jardín particular solo pueden emplearse los productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que figuran en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, con la dosis de la etiqueta como única referencia válida, y nunca en floración ni en horas de vuelo de las abejas.

En resumen

'Graham Thomas' es la rosa inglesa amarilla de David Austin, introducida en 1983 y registrada como 'AUSmas', dedicada al jardinero y escritor que salvó de la desaparición buena parte del repertorio de rosas antiguas. Flor en copa profunda de 8 a 10 centímetros y unos cuarenta pétalos, amarillo intenso que aclara a crema, con un perfume fuerte a rosa de té.

En España crece mucho más de lo que dice su ficha de origen, así que lo lógico es guiarla como trepadora pequeña sobre un muro o un pilar. Necesita suelo fértil, abonado generoso, riego profundo al pie sin mojar la hoja, sombra en las horas centrales del verano en el sur y atención a la mancha negra, que es el peaje que arrastran casi todas las rosas amarillas modernas.

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