'Abraham Darby' es una de las rosas inglesas de David Austin con más perfume del catálogo y, en el clima español, una de las que más se sale del guion. Austin la introdujo en 1985, del cruce entre 'Yellow Cushion' y la trepadora 'Aloha', y esa segunda ascendencia se nota: en España rara vez se queda en el arbusto de metro y medio que describen las fichas británicas, y lo normal es que pase de los dos metros y medio y funcione mejor guiada como trepadora pequeña.
Su flor es grande, en copa profunda, de unos 12 a 14 centímetros y con setenta pétalos o más, en una mezcla de albaricoque, rosa y amarillo que cambia con la temperatura y con la edad de la flor. El perfume es potente y claramente afrutado, con notas que recuerdan a fruta de hueso y a cítrico. Es de las pocas rosas cuyo aroma se percibe desde varios metros en una tarde templada.
La flor
Abre desde un capullo redondeado y forma una copa profunda que se mantiene copada bastante tiempo antes de aplanarse. El color no es uniforme: el centro tiende al albaricoque cálido, los pétalos exteriores viran a rosa y el revés tiene un fondo amarillento que se ve al doblarse. Con calor fuerte la flor pierde saturación y sale más pálida y rosada; con noches frescas de otoño el albaricoque es mucho más intenso.
Ese peso de setenta pétalos tiene una consecuencia práctica: la flor cabecea. El tallo se dobla y la rosa mira hacia abajo o de lado. En un arbusto plantado en un talud, en un bancal elevado o guiado sobre un muro es una ventaja, porque se ve la flor de frente desde abajo. En un macizo plano y visto desde arriba, en cambio, se ven bastantes nucas.
Es una variedad refloreciente: da una primera oleada muy abundante a finales de primavera, sigue produciendo de forma más espaciada durante el verano y vuelve con una buena tanda en otoño, que en el sur peninsular se prolonga hasta noviembre.
El arbusto, y por qué en España es otra planta
Este es el punto que más confusión genera con las rosas inglesas. Los tamaños que figuran en el catálogo original están medidos en el clima británico, con veranos frescos y temporada de crecimiento corta. En un clima mediterráneo, con una temporada mucho más larga, las mismas variedades crecen aproximadamente la mitad más, y la propia casa Austin lo advierte en sus recomendaciones para climas cálidos.
Con 'Abraham Darby', que ya de por sí es de las más vigorosas, el resultado es un arbusto que en Sevilla, Valencia o Málaga alcanza sin dificultad los tres metros, con ramas largas y arqueadas. Hay dos formas sensatas de manejarlo:
- Como arbusto grande, reservándole un espacio de dos metros de diámetro y podándolo cada invierno para contenerlo. Queda una mata frondosa y florífera, aunque algo despeinada.
- Como trepadora de porte medio, guiando tres o cuatro varas principales en abanico contra un muro o sobre un pilar de pérgola. Es lo que mejor funciona en el sur, y además coloca las flores cabeceantes a la altura adecuada para mirarlas.
El follaje es verde oscuro y brillante, denso, y el arbusto resulta atractivo incluso sin flor.
Cultivo
Plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero, que es cuando se encuentran las mejores plantas y al mejor precio, o en contenedor en cualquier época salvo el verano. Sol pleno en el norte y en el interior; en Andalucía, Murcia y el litoral sur, sol de mañana y sombra a partir del mediodía en julio y agosto, que le conserva el color de la flor.
Quiere suelo profundo y fértil. Es de las rosas inglesas más agradecidas al abonado y a la materia orgánica, y responde de forma visible: compost o estiércol maduro al final del invierno, extendido en la zona de raíces sin tocar el cuello, y un segundo aporte ligero después de la primera oleada. En los suelos calizos del este y el sur, ese aporte más un acolchado permanente de cinco centímetros es la mejor prevención de la clorosis férrica.
Riego profundo y espaciado, siempre al pie. Es una variedad con mucha masa foliar y consumo alto: en el interior peninsular, dos o tres riegos abundantes por semana en pleno verano para un ejemplar establecido, y si está en maceta grande, prácticamente a diario en agosto. Regar poco y a menudo produce raíces superficiales y flor pequeña.
Poda
Depende del uso. Como arbusto, poda de final de invierno reduciendo la altura entre un tercio y la mitad, retirando la madera fina, seca o cruzada y abriendo el centro para que circule el aire. El momento es enero o febrero en el litoral y el sur, y finales de febrero o marzo en el interior y el norte.
Como trepadora, se construye durante dos o tres años una estructura de varas principales atadas lo más horizontales posible, porque un rosal trepador solo florece bien a lo largo de la vara cuando esta pierde la verticalidad. Después, la poda anual se limita a acortar los laterales que florecieron a dos o tres yemas y a sustituir de vez en cuando una vara vieja.
Durante la temporada, cortar la flor pasada por encima de la primera hoja de cinco foliolos es lo que sostiene la refloración de verano.
Sanidad
No es de las rosas inglesas más resistentes. En primaveras húmedas y en zonas de clima atlántico coge mancha negra con cierta facilidad, y su follaje denso no ayuda. En el interior seco y en el litoral mediterráneo el problema es mucho menor.
La prevención es lo eficaz: marco de plantación amplio, aclareo del centro del arbusto en la poda, riego al pie sin mojar la hoja y recogida de la hoja caída al final del otoño, que es donde el hongo pasa el invierno. Contra el pulgón de los brotes de abril, el agua jabonosa aplicada sobre las colonias funciona y respeta a la fauna auxiliar. Si se plantea un tratamiento fitosanitario, el marco es el Real Decreto 1311/2012, que ordena empezar por la prevención y por los medios físicos y biológicos, solo pueden usarse productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que figuran en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis válida es la de la etiqueta. Nada de aplicar en floración ni en horas de vuelo de las abejas.
En resumen
'Abraham Darby' es una rosa inglesa de David Austin de 1985, cruce de 'Yellow Cushion' y 'Aloha', con flores en copa profunda de 12 a 14 centímetros y unos setenta pétalos, en mezcla de albaricoque, rosa y amarillo, y un perfume afrutado muy potente. Reflorece de primavera a otoño y las flores cabecean por su propio peso.
En España hay que contar con que crece bastante más de lo que dice la ficha británica y que lo mejor es tratarla como trepadora pequeña o darle dos metros de espacio como arbusto. Suelo fértil, abonado generoso, riego profundo, sombra en las horas centrales del verano en el sur y prevención frente a la mancha negra son las cinco cosas que necesita.