Hay que decirlo antes que nada: la Datura es tóxica en todas sus partes, y no de manera anecdótica. Hoja, tallo, raíz, flor y sobre todo semilla contienen alcaloides tropánicos —escopolamina, hiosciamina y atropina— capaces de provocar cuadros graves que requieren hospital. Hay intoxicaciones graves documentadas en España, unas por ingestión accidental y otras por consumo buscado. Es una planta ornamental de flores grandes y perfumadas, y se puede tener en el jardín sabiendo con qué se trata; lo que no admite es experimentación de ningún tipo con sus hojas, sus flores ni sus frutos.

La segunda cosa que conviene aclarar es la identidad, porque el nombre popular de trompeta lo comparte con otro género y confundirlos lleva a esperar de una planta un comportamiento que es de la otra.

Flor blanca erguida de Datura

Datura y Brugmansia: dos géneros, un apodo

Ambos son solanáceas americanas de corola acampanada y larga, y ahí acaba el parecido. Diferenciarlos es inmediato en cuanto se sabe qué mirar:

  • Porte. La Datura es herbácea, de tallos huecos y quebradizos, entre medio metro y metro y medio, y vive una temporada o poco más. La Brugmansia es leñosa, forma tronco y ramas persistentes y alcanza varios metros a lo largo de los años.
  • Orientación de la flor. En Datura la corola mira hacia arriba o sale en diagonal, apoyada en la horquilla donde se bifurca el tallo. En Brugmansia la flor pende, colgada como una campana.
  • Fruto. Este es el carácter que no falla. La Datura produce una cápsula redondeada cubierta de espinas, que al madurar se abre en cuatro valvas y suelta cientos de semillas oscuras. La Brugmansia apenas fructifica en cultivo y su fruto es alargado, liso, sin espinas.
  • Ciclo. La Datura nace, florece, semilla y muere en el mismo año en casi toda España. La Brugmansia rebrota temporada tras temporada.

La utilidad de esta distinción es puramente identificativa. Los dos géneros llevan los mismos alcaloides y los dos son peligrosos por ingestión, de modo que reconocer una Datura no es motivo para relajarse, sino para saber qué tiene uno en la cuneta o en el arriate. Si busca los cuidados del arbusto leñoso, están en el artículo sobre el árbol de las trompetas.

Qué son los alcaloides tropánicos

La escopolamina, la hiosciamina y la atropina son moléculas que bloquean los receptores muscarínicos del sistema nervioso. El resultado de una intoxicación es el llamado síndrome anticolinérgico: pupilas muy dilatadas y visión borrosa, boca y piel secas, piel enrojecida y caliente, taquicardia, retención de orina, confusión, agitación y alucinaciones que pueden durar más de un día. En casos serios hay convulsiones, hipertermia y coma.

Tres datos ordenan el riesgo real de esta planta en un jardín o en un campo:

  • La semilla es la parte más concentrada, con diferencia. La cápsula espinosa es llamativa, se abre sola y deja las semillas al descubierto, lo que explica los casos infantiles y los envenenamientos de ganado.
  • Ninguna planta lleva la misma carga que la de al lado. La proporción cambia con el individuo, con el órgano y con el momento del año, de modo que no existe nada previsible en ella y una intoxicación voluntaria puede desbordarse sin aviso.
  • Secarse no la desactiva. Los alcaloides se conservan en la planta seca, y por eso el estramonio mezclado en heno o en forraje sigue siendo un problema veterinario.

Existe también un efecto que sorprende a quien la manipula y que no tiene que ver con la ingestión: la midriasis del jardinero. Basta tocar la planta y llevarse la mano al ojo para que esa pupila quede dilatada y sin enfocar durante horas o un par de días. Es reversible y benigno, pero alarma bastante, y explica por qué el guante importa. Ante cualquier ingestión, llame al 112 o al Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20); no espere a ver cómo evoluciona.

Sobre su fama medicinal conviene ser claro. La escopolamina y la atropina son fármacos reales, presentes en la farmacopea con indicaciones concretas, pero se administran purificadas y dosificadas al microgramo bajo control sanitario. Los cigarrillos antiasmáticos de estramonio del siglo XIX y las preparaciones caseras pertenecen a la historia de la medicina, no a su práctica: la variabilidad de la planta hace imposible cualquier control de la cantidad. Si le interesa el uso terapéutico de estos principios activos, la conversación es con su médico o su farmacéutico, no con el jardín.

Datura stramonium, la mala hierba que aparece sola

El estramonio (Datura stramonium) está naturalizado en casi toda la Península y en Baleares, y no hace falta plantarlo para tenerlo. Es una especie marcadamente nitrófila: coloniza suelos removidos y ricos en materia orgánica, y por eso brota en bordes de huerta, márgenes de acequia, cunetas, escombreras, estercoleros, solares abandonados y, con frecuencia molesta para el agricultor, dentro de cultivos de regadío de verano como maíz, girasol o judía.

Se identifica bien: planta de hasta metro y medio, ramificada en horquillas sucesivas, tallo grueso y hueco de tono verdoso o purpúreo, hojas grandes de borde con dientes irregulares y profundos, olor desagradable al estrujarlas, flor blanca o levemente violácea de unos 7 a 10 centímetros que se abre al anochecer, y esa cápsula espinosa característica del tamaño de una nuez.

Su ciclo va de mayo-junio, cuando germina con el suelo caliente, a las primeras heladas, que la matan. Entre agosto y octubre madura los frutos, y cada planta puede soltar varios cientos de semillas que permanecen viables en el suelo durante muchos años. De ahí que aparezca temporada tras temporada en el mismo sitio aunque se arranque.

El manejo razonable, en huerta o en finca:

  • Arrancarla antes de que madure el fruto, en floración o antes. Ese es el momento que corta el ciclo; una vez que hay cápsulas abiertas, el banco de semillas ya está hecho.
  • Con guantes, tirando del cuello de la raíz con el suelo húmedo para sacarla entera.
  • Las plantas con fruto no van al compost doméstico ni se dejan tiradas en el margen: se embolsan y se retiran como resto vegetal. Un compost casero no alcanza temperatura para inutilizar esa semilla.
  • No pastorear ni segar para forraje parcelas invadidas, y revisar el heno. El ganado la evita en verde por el sabor, pero no la distingue cuando va picada y seca.
  • Mantener el suelo cubierto —acolchado, cubierta vegetal— reduce mucho la germinación, porque necesita luz y suelo desnudo para emerger.

Vale la pena saber, además, que la contaminación de partidas de cereales y legumbres con semilla de estramonio es un problema alimentario documentado en Europa, con límites regulados de alcaloides tropánicos en alimentos infantiles a base de cereales. No es una planta de la que preocuparse solo en el jardín.

Planta de Datura con flor y hojas dentadas

Las ornamentales: los grupos metel e innoxia

Frente al estramonio silvestre, dos especies se cultivan por su flor y valen bastante la pena si se asume lo dicho.

Datura metel, de origen asiático, da corolas de 15 a 20 centímetros, erguidas o algo inclinadas, en blanco, crema, amarillo o púrpura, y de ella proceden las selecciones de flor doble y triple, con coronas encajadas una dentro de otra, muy usadas en jardinería de verano. Los cultivares del grupo 'Fastuosa' son los más difundidos, con flores moradas por fuera y blancas por dentro. En clima suave puede comportarse como perenne de vida corta.

Datura innoxia, mexicana, se reconoce por sus hojas aterciopeladas y grisáceas, cubiertas de pelo corto, y por una flor blanca estrecha y muy larga, de hasta 19 centímetros, que abre al atardecer y perfuma con intensidad durante la noche. Su fruto es globoso, colgante al madurar y densamente espinoso. Es la más ornamental en conjunto, por el contraste entre el follaje ceniciento y la flor.

Ambas son plantas de ciclo anual en España, salvo en el litoral más cálido y en Canarias, donde el pie puede rebrotar si el invierno es benigno.

Cómo se cultivan

Su cultivo es sencillo, casi rústico, y agradece un trato generoso:

  • Siembra. De marzo a abril en semillero protegido, a 20-25 °C, cubriendo la semilla con medio centímetro de sustrato. Germina de forma irregular, entre dos y cuatro semanas; conviene sembrar de más. Trasplante al exterior pasado el riesgo de helada, en mayo. Guantes también aquí, al manipular semilla.
  • Exposición. Pleno sol. A la sombra estira, se tumba y da pocas flores.
  • Suelo. Profundo, fértil y con drenaje. Responde muy bien al estiércol maduro o al compost incorporado antes de plantar; es una planta glotona y en suelo pobre se queda raquítica.
  • Riego. Abundante y regular en verano. Con calor y sequía cierra el crecimiento y aborta botones. En maceta necesita un contenedor de 20 a 30 litros y riego casi diario en agosto.
  • Abonado. Fertilizante rico en potasio cada dos semanas de junio a septiembre, si se busca floración sostenida.
  • Floración. De julio a las primeras frías, en oleadas, con las flores abriendo al caer la tarde y aroma nocturno marcado.
  • Plagas. Araña roja en verano seco, mosca blanca y pulgón en brotes tiernos, y orugas defoliadoras que perforan las hojas sin comprometer la planta.

Un detalle de manejo que importa más que cualquier otro: si no quiere que se le extienda, corte los frutos verdes en cuanto se formen. Además de impedir que semille por todo el jardín, esa retirada mantiene a la planta floreciendo, porque deja de gastar en fruto.

Dónde no ponerla y cómo manipularla

Las reglas son pocas y no dan lugar a interpretación. Nada de Datura en un jardín donde jueguen niños pequeños, ni en zonas de paso de perros que roan, ni en linde con parcelas de ganado. Guantes siempre que se toque —siembra, trasplante, poda, arranque— y lavado de manos después, sin llevarse los dedos a los ojos entre medias. Las flores marchitas y los frutos verdes se retiran y se tiran, no se dejan en el suelo, porque una cápsula espinosa en la hierba es un objeto atractivo para un niño. Los restos de poda no se queman cerca de la casa. Y si tiene fruto maduro, embolse antes de mover la planta, o irá sembrando por el camino.

En resumen

La Datura es una solanácea herbácea de flores erguidas en forma de trompeta y fruto en cápsula espinosa, distinta de la Brugmansia, que es leñosa y de flor colgante. Toda ella contiene alcaloides tropánicos —escopolamina, hiosciamina, atropina—, con la semilla como parte más concentrada, contenido muy variable e intoxicaciones graves documentadas; el secado no la desactiva y la simple manipulación con las manos sucias puede dilatar una pupila durante días. Datura stramonium está naturalizada por toda España como mala hierba nitrófila de suelos removidos y regadíos de verano, y se controla arrancándola con guantes antes de que fructifique, sin dejarla semillar ni pasar al forraje. Como ornamentales, Datura metel y Datura innoxia se siembran en marzo, se plantan en mayo a pleno sol en suelo rico, se riegan con generosidad y florecen de julio a las primeras heladas. Fuera del alcance de niños y animales, guantes puestos y frutos retirados en verde.


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