Empecemos por el principio, que es donde está el problema: «desinflamar el colon» no es un concepto clínico. No hay ningún diagnóstico que se llame así, y lo que la gente suele tener en mente cuando lo busca son cosas distintas entre sí. La enfermedad inflamatoria intestinal (la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn) es una patología crónica que un médico diagnostica con pruebas y trata con medicación. El síndrome del intestino irritable es otra cosa, y tampoco cursa con inflamación. Y la hinchazón abdominal después de comer es otra distinta más, que muchas veces no tiene nada que ver con el colon.

Esa confusión es la que hace daño, porque manda a la gente al herbolario en vez de a la consulta. Y hay una advertencia que va por delante de todo lo demás, porque la lista original la recomendaba: la corteza de sauce blanco es una fuente de salicilatos, y los salicilatos irritan la mucosa gástrica. Es exactamente lo contrario de lo que busca quien llega a una página como esta. Comparten además el resto de riesgos conocidos de ese grupo (molestias gástricas, sangrado digestivo, interacción con anticoagulantes, reacciones en personas alérgicas a la aspirina) y no se dan a niños ni adolescentes. Si hay sangre en las heces, pérdida de peso, dolor persistente o un cambio del ritmo intestinal que no se va, el sitio es el médico y no la infusión.

Lo que la ley permite decir de una planta

Conviene dejarlo escrito una vez. En la Unión Europea no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet. Un alimento, además, no puede atribuirse la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad, y una colitis es una enfermedad. Un medicamento a base de plantas es una categoría aparte, con su propia evaluación, su registro y su prospecto.

Todo lo que sigue, entonces, es lo que sí se puede contar de estas diez: qué planta es cada una, de dónde viene y si tiene algún interés real en un huerto o en un jardín español. En dos casos hay además un aviso de conservación que merecía la pena dar y que la lista original se saltó.

La planta invasora que estaba en la lista

El número ocho del listado era Polygonum cuspidatum, un nombre ya desfasado. Hoy la especie se llama Reynoutria japonica (también citada como Fallopia japonica), y es la conocida como hierba nudosa japonesa. Se reconoce por los tallos huecos con nudos marcados, las hojas anchas de base recta y las panículas de florecillas blancas a finales de verano.

Hojas anchas y panículas de flores blancas de Reynoutria japonica Hierba nudosa japonesa (Reynoutria japonica) en flor: hoja ancha de base recta, tallo con nudos y panículas blancas. Es una de las invasoras más difíciles de erradicar de Europa.

Es una de las plantas invasoras más problemáticas de Europa. Rebrota de fragmentos mínimos de rizoma, forma masas densas que desplazan a toda la vegetación de ribera y sus rizomas se meten por grietas de firmes y de obra. Figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013), lo que prohíbe su introducción en el medio natural, su posesión, transporte, tráfico y comercio. Es decir: ni se planta, ni se compra, ni se mueve. Si aparece una mata en una finca, los restos de poda no van al montón de compost ni a un vertedero cualquiera, porque cada trozo es una planta nueva.

«Uña de gato» designa a dos plantas muy distintas

El noveno puesto lo ocupaba la uña de gato entendida como Uncaria tomentosa, una liana amazónica con espinas curvas en los nudos. Aquí no se cultiva, y el nombre trae un lío añadido: en España «uña de gato» se aplica corrientemente a Carpobrotus edulis, la crasa de hojas triangulares y flores grandes amarillas o rosas que tapiza taludes y dunas de toda la costa.

Y esa segunda tiene su propio aviso: Carpobrotus edulis es una invasora sudafricana que arrasa la flora dunar y de acantilado, y figura igualmente en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013). Su ficha está en Carpobrotus y en el género Carpobrotus, y el panorama general en plantas invasoras. Cuando un nombre común designa a dos plantas de continentes distintos, conviene mirar siempre el binomio.

Los tres árboles de la lista

El pino marítimo (Pinus pinaster), del que salía el extracto de corteza, es un árbol nuestro y bien nuestro: domina buena parte de los pinares del noroeste y del interior peninsular, se usó durante generaciones para la resinación y su corteza gruesa y muy agrietada es un carácter de campo fácil de reconocer. Su ficha está en Pinus pinaster.

El incienso del listado es Boswellia serrata, un árbol de las zonas secas de la India del que se obtiene una oleorresina por incisión del tronco. Ni se cultiva aquí ni aguantaría el invierno peninsular al aire libre. Lo tienes en Boswellia.

El té verde no es una especie propia: es Camellia sinensis, la misma planta de la que sale el té negro y el blanco. Lo único que cambia es el tratamiento posterior a la recolección, y ese es un dato que sorprende a mucha gente. Es un arbusto de suelo ácido y clima húmedo, y en España solo hay plantaciones testimoniales en la cornisa cantábrica. Su ficha está en Camellia sinensis.

Las especias: pimienta negra y pimientos picantes

La pimienta negra es Piper nigrum, una trepadora tropical de la India que necesita calor y humedad constantes, y que aquí solo se puede intentar en interior cálido. No tiene nada que ver botánicamente con los pimientos.

Los pimientos picantes sí son cultivo de huerto de aquí, y del bueno. Son Capsicum annuum y especies próximas, de la familia de las solanáceas, y la capsaicina es lo que los hace picar. Un detalle de la foto del artículo original que conviene señalar: a la derecha de los picantes hay pimientos dulces de tipo morrón, que no pican nada.

Montones de pimientos rojos alargados y pimientos verdes de tipo morrón La foto que ilustraba «pimientos picantes» en el original mezcla picantes alargados con pimientos dulces de tipo morrón, que no llevan capsaicina apreciable.

El pimiento es uno de los cultivos más agradecidos del huerto de verano, con siembra en semillero protegido a final de invierno y trasplante cuando ya no hay riesgo de helada. Está en cómo plantar pimiento y las variedades en variedades de pimientos.

La cúrcuma y la acelga que no era acelga

La cúrcuma (Curcuma longa) abría la lista. Es una zingiberácea de rizoma del sur de Asia que en España necesita maceta y protección del frío salvo en Canarias y en zonas costeras muy templadas. Se multiplica partiendo el rizoma con alguna yema. Su cultivo está en cómo plantar cúrcuma.

Y la acelga cerraba el listado, aunque la foto que la ilustraba es otra cosa.

Cogollo de lechuga romana con las hojas verdes muy apretadas Esta es la foto que el original puso bajo el título «acelga», y no es una acelga: es un cogollo de lechuga. Da una idea del cuidado con el que se montó la lista.

La acelga de verdad (Beta vulgaris var. cicla) es una quenopodiácea de penca ancha y hoja grande, pariente directa de la remolacha, y sí es un cultivo de huerto excelente: rústica, resistente al frío y de recolección escalonada hoja a hoja durante meses. Está en cómo cultivar acelgas y en acelga en maceta.

En resumen

«Desinflamar el colon» no es un diagnóstico, y detrás de esa búsqueda pueden estar una enfermedad inflamatoria intestinal, un síndrome del intestino irritable o una simple hinchazón después de comer, que son tres cosas distintas. Las tres las separa un médico con pruebas, no una lista de hierbas. Y la recomendación estrella del artículo original, la corteza de sauce, aporta salicilatos, que irritan la mucosa gástrica: justo lo contrario de lo que se pretendía. La historia completa del sauce y de la salicina está contada en salguera.

De las diez plantas de la lista, dos merecían un aviso que nadie dio: la Reynoutria japonica y el Carpobrotus edulis que aquí llamamos uña de gato figuran en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013, y eso significa que no se plantan, no se compran y no se mueven. Las demás son plantas perfectamente normales: un pino nuestro, un arbusto de té, dos especias, una zingiberácea de maceta y una acelga que en la foto era una lechuga.


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