Las poinsettias admiten dos usos colgantes distintos, y no se cuidan igual. Uno es cortar los tallos con sus brácteas y ponerlos en agua, como flor cortada, dentro de botellas transparentes suspendidas del techo. El otro es colgar la planta entera, en su maceta, dentro de una lata forrada. El primero exige una operación previa que casi nadie hace y sin la cual la flor se marchita en un día: sellar el corte.

El motivo es que la flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima) es una euforbiácea y, como todas las de su familia, exuda látex al cortarla. Ese látex coagula en el extremo del tallo y tapona los vasos, de modo que la rama deja de absorber agua y se dobla en cuestión de horas. Sellar el corte con calor resuelve el problema y multiplica la duración.

Flores de Pascua convertidas en estrellas suspendidas, reutilizando botellas de plástico.

Cómo cortar y sellar los tallos

Corte el tallo en diagonal con un cuchillo bien afilado o unas tijeras de podar, nunca con tijeras de papel, que aplastan los conductos. Hágalo a última hora, justo antes de montar el adorno, y no con horas de antelación.

Inmediatamente después, sumerja el extremo cortado en agua caliente, en torno a los 60 grados, durante unos cinco segundos, y páselo enseguida a agua fría. Si prefiere el otro método clásico, acerque el extremo a la llama de un mechero hasta que deje de manar látex, unos segundos, y páselo también a agua fría. Cualquiera de los dos cierra el conducto lateral y permite que el tallo siga bebiendo por el centro.

Trabaje con guantes. El látex de las euforbias es irritante para la piel y especialmente para los ojos, así que no se toque la cara mientras manipula los tallos y lávese las manos al terminar. Es una precaución sencilla que evita el único problema real de esta planta.

Colgantes con botellas de plástico

Necesita botellas de agua transparentes con su tapón, tijeras o cúter, cordel de color y un gancho por cada botella.

Corte cada botella por la mitad y quédese con la parte superior, la del cuello y el tapón. Ajuste bien el tapón, dé varias vueltas de cordel alrededor del cuerpo (justo por debajo del borde cortado, que es donde el cordel agarra sin resbalar) y deje longitud suficiente para colgar. Rellene con un poco de agua, la que quepa en el cono, y coloque dentro los tallos ya sellados con las brácteas asomando por arriba.

Cuélguelas del techo, de una viga o de una barra, a alturas distintas, que es lo que da el efecto de estrellas suspendidas. Un consejo práctico: en un recipiente transparente el agua se enturbia en pocos días con la luz, así que cámbiela cada dos o tres días o use botellas de vidrio de color si las tiene.

Latas de conserva convertidas en macetas colgantes

Aquí se cuelga la planta entera, en formato mini, así que el resultado dura semanas en lugar de días. Necesita poinsettias mini, latas grandes de conserva vacías y limpias, cuerda o lana gruesa, un punzón o un destornillador, pegamento en barra caliente o en espray, y algún adorno.

Haga dos agujeros enfrentados justo debajo del borde de la lata. Corte la cuerda según la altura a la que vaya a colgar, pase un extremo de fuera hacia dentro por cada agujero y haga un par de nudos firmes por el interior. Repase el borde cortado de la lata con papel de lija o dóblelo hacia dentro con unos alicates, porque suele quedar afilado.

Extienda una capa fina de pegamento por el exterior y vaya envolviendo la lata con vueltas apretadas de lana o cuerda, o fórrela con cartón ondulado. Remate pegando una estrella, una rama de acebo artificial o el adorno que prefiera.

El punto importante viene ahora: la lata no tiene drenaje. No plante la poinsettia directamente en ella. Deje la planta en su maceta de plástico de vivero y métala dentro de la lata como si fuera un cubremacetas, con un par de centímetros de grava en el fondo. Para regar, sáquela, riéguela sobre el fregadero, deje escurrir diez minutos y devuélvala a la lata. Una poinsettia con las raíces en agua estancada se pudre en menos de una semana, y es la causa número uno de fracaso con esta planta.

Dónde colgarlas y dónde no

El calor sube, y una planta colgada cerca del techo de un salón con calefacción está en el punto más caliente y más seco de la habitación. Para los tallos cortados en botella eso significa unos días menos de duración; para las plantas en maceta significa hojas amarillas que caen en una semana.

Cuelgue las composiciones lejos de la vertical de un radiador y de la salida del aire caliente si tiene bomba de calor. Y lejos de la puerta de entrada y de las ventanas que se abren para ventilar: la flor de Pascua es tropical y una corriente de aire frío le provoca defoliación en cuestión de horas. Ese es también el motivo por el que hay que transportarla envuelta desde la tienda hasta casa, aunque el trayecto sea corto.

La luz debe ser abundante pero sin sol directo. En un pasillo oscuro las brácteas pierden intensidad de color y la planta se ahíla.

Cuánto duran y cómo alargarlo

Un tallo cortado y sellado correctamente, en agua limpia y lejos de una fuente de calor, aguanta entre una y dos semanas. Sin sellar, uno o dos días. La diferencia justifica de sobra los cinco segundos de agua caliente.

Renueve el agua cada dos o tres días y recorte un centímetro del extremo cada vez, volviendo a sellar el nuevo corte. Retire las brácteas que empiecen a ponerse translúcidas por el borde, porque aceleran el deterioro del resto.

Las plantas mini en lata duran mientras se respeten el riego y la temperatura: entre 15 y 22 grados, riego cuando la superficie del sustrato esté seca al tacto y nunca agua acumulada debajo. Con eso llegan sin problema al final de las fiestas y bastante más allá.

El látex y el mito de la planta mortal

Conviene aclararlo porque circula todos los diciembres. La flor de Pascua no es una planta mortalmente venenosa. Esa creencia procede de un caso atribuido a principios del siglo XX que nunca se confirmó, y los estudios sobre exposiciones registradas no han encontrado casos graves.

Lo que sí ocurre es que su látex es irritante. En contacto con la piel puede provocar enrojecimiento y picor, en los ojos causa irritación intensa, y si un niño o un animal mastica hojas o brácteas puede tener molestias digestivas, náuseas o vómitos. Es decir, no hay motivo para el pánico, pero sí para colocar las composiciones fuera del alcance de niños pequeños y de mascotas, y para trabajar con guantes. Ante cualquier ingestión, consulte al médico o al veterinario.

Después de las fiestas

Las plantas mini que hayan sobrevivido en las latas se pueden pasar a una maceta con drenaje y sustrato para plantas de interior, y mantener como planta verde. Perderán las brácteas de color en primavera, que es lo normal, y volverán a ser un arbusto de hoja verde.

Si le apetece intentar que vuelvan a colorear en diciembre siguiente, la clave es el fotoperiodo, y está explicada en poinsettias: una Navidad llena de estrellas. También tiene el paso a paso en cómo conservar la flor de Pascua de un año a otro.

En resumen

Para colgar tallos cortados, corte en diagonal a última hora y selle el extremo cinco segundos en agua a 60 grados o con la llama de un mechero, seguido de agua fría. Sin ese paso, el látex tapona el tallo y la flor se dobla en un día. Con él, aguanta una o dos semanas en una botella suspendida, cambiando el agua cada dos o tres días.

Para colgar plantas enteras en latas forradas, deje la maceta de vivero dentro de la lata a modo de cubremacetas, con grava en el fondo, y saque la planta para regarla. Cuélguelo todo lejos de radiadores, de corrientes de aire frío y de la vertical del techo más caliente. Y trabaje con guantes: el látex de las euforbias irrita, aunque la fama de planta mortal que arrastra la poinsettia no tenga fundamento.


Contenidos relacionados