Cuando alguien dice "rosa" sin especificar, piensa en una rosa roja. Es el color más antiguo del género junto al blanco y al rosa, el más vendido en flor cortada y el que más variedades tiene en catálogo. También es el que más decepciones da si se elige mal, porque bajo la etiqueta "rojo" caben cosas muy distintas: desde el bermellón anaranjado hasta el granate casi negro, pasando por el carmesí con fondo azulado.
Antes de comprar conviene decidir dos cosas. Qué tipo de rojo quieres, porque los rojos cálidos y los rojos fríos no combinan entre sí ni con el resto del jardín de la misma manera. Y para qué lo quieres, porque las variedades seleccionadas como rosa de corte suelen tener poco o ningún perfume, y las que huelen suelen tener la flor menos perfecta.
De dónde viene el rojo
El color de los pétalos de rosa lo producen antocianinas, y en el género Rosa la dominante es la cianidina. La misma molécula, en distinta concentración y con distinto entorno químico en el interior de la célula, da desde el rosa pálido hasta el granate casi negro. Los rojos con reflejo azulado (los carmesíes y los vinosos) tienen más pigmento y un pH celular ligeramente más alto; los rojos anaranjados incorporan además pelargonidina, que es la que aporta el bermellón y que solo entró en las rosas de jardín en el siglo XX.
Eso explica un fenómeno que sorprende a mucha gente: hay rosas rojas que azulean al envejecer, virando a púrpura, y otras que hacen justo lo contrario y se lavan hacia el rosa. Es comportamiento de variedad, no un defecto de la planta ni una señal de que le falte algo.
Y explica también por qué los rojos oscuros sufren en el verano español. Un pétalo muy oscuro absorbe más radiación, se calienta más y se quema antes: en julio y agosto, en el interior y en el sur, es normal ver los bordes pardeados en las variedades más profundas. Sus mejores flores llegan en abril, mayo y octubre.
Rojo de jardín y rojo de floristería
Son dos mundos separados y conviene no mezclarlos. Las variedades que llenan las floristerías se han seleccionado para producción en invernadero: tallo largo y recto, botón grande y uniforme, pétalo grueso que aguanta el transporte y muchos días en el jarrón, y capacidad de cortarse en un punto muy cerrado. El perfume no entra en esa lista y por eso la mayoría no huele.
Los nombres de rojo de corte que circulan en el sector, como 'Red Naomi' o 'Freedom', no son variedades de jardín ni se venden como rosal en un vivero. Si compras un ramo de doce rosas rojas, casi seguro estás comprando una de ellas, y si intentas encontrar la misma planta para el jardín no la vas a encontrar.
La rosa roja de jardín juega en otro terreno: menos perfección de flor, mucha más floración acumulada y, en las variedades bien elegidas, un perfume que ninguna rosa de invernadero tiene.
Variedades rojas para el jardín
'Papa Meilland', de la casa francesa Meilland, es el híbrido de té rojo oscuro clásico y uno de los rosales más perfumados que existen. A cambio es sensible al oídio: necesita sol, aire y un sitio despejado, y no funciona apretado contra un muro.
'Mister Lincoln' es otro híbrido de té de rojo profundo, tallo largo y perfume intenso, más vigoroso y algo más fácil que el anterior.
'Ingrid Bergman' da un rojo brillante y limpio, con flor de forma muy regular y una sanidad claramente por encima de la media de los híbridos de té. Es la opción cuando se quiere flor de corte del propio jardín sin pelearse con los hongos.
'William Shakespeare 2000', rosa inglesa de David Austin, es un carmesí que evoluciona a púrpura, con flor muy doble de forma antigua y un perfume potente de rosa clásica. Sustituyó a una versión anterior del mismo nombre precisamente por ser más sana.
'Munstead Wood', también de Austin, es más oscuro, aterciopelado, con fondo vinoso y arbusto compacto. Junto con la anterior, es la mejor opción si buscas rojo oscuro con aroma en un rosal de jardín.
'Darcey Bussell' aporta un carmesí intenso en formato pequeño y compacto, útil en maceta y en jardines reducidos.
En trepadoras, 'Sympathie' (Kordes) es un rojo intenso, refloreciente y muy resistente, y 'Guinée' es un rojo casi negro con perfume notable, más delicado y espectacular en un muro protegido. Para grandes superficies y mantenimiento bajo, las rojas de tipo paisajístico cubren el terreno y florecen todo el verano sin apenas atención.
Cultivo
El rosal a raíz desnuda se planta en reposo, entre noviembre y febrero, que es cuando mejor enraíza. En contenedor se puede plantar en cualquier época, con la salvedad de que plantar en verano obliga a un riego de establecimiento constante durante semanas.
Necesita como mínimo cinco o seis horas de sol directo. En el interior peninsular y en el sur, sin embargo, a las variedades de rojo oscuro les conviene quedar a la sombra durante las horas centrales del verano: conservan mejor el color y no se queman los bordes del pétalo. Una orientación este es lo ideal.
El suelo debe drenar. En la plantación, hoyo generoso y materia orgánica bien descompuesta. En los suelos calizos del este y el sur, con agua de riego dura, aparece con frecuencia clorosis férrica: hoja amarilla con los nervios verdes. Se corrige con hierro en forma asimilable a pH alto, y se previene mejorando la estructura del suelo con compost y manteniendo un acolchado.
El riego va siempre al pie y nunca por aspersión: mojar el follaje al atardecer es la vía directa a la mancha negra. En verano, riegos abundantes y espaciados que empapen en profundidad, mejor que riegos cortos diarios. En maceta la regla cambia y en agosto puede hacer falta regar a diario.
El abonado principal va a la salida del invierno, y un segundo aporte al empezar el verano sostiene las oleadas siguientes en las variedades reflorecientes. A partir de agosto no se abona, para no provocar brotes tardíos y tiernos.
Poda
La poda de invierno se hace pasado el frío intenso y antes de la brotación: enero en la costa mediterránea, febrero o principios de marzo en la meseta y el interior norte.
- Híbridos de té: poda corta, tres o cuatro ramas principales sanas con dos o tres yemas cada una, cortando por encima de una yema orientada hacia fuera.
- Floribundas: algo más larga, manteniendo más estructura.
- Inglesas y arbustivas: poda ligera, reduciendo alrededor de un tercio y aclarando el centro.
- Trepadoras reflorecientes: se conservan las varas principales atadas lo más horizontales posible y se recortan a dos o tres yemas las laterales que ya florecieron.
- En todos los casos se retira madera seca, dañada, débil o que cruce por el interior del arbusto.
Durante la temporada, retirar la flor pasada acelera la siguiente oleada en las variedades reflorecientes.
Sanidad
Los tres problemas habituales son el oídio (polvillo blanco en brotes tiernos, típico de primaveras con días cálidos y noches frescas), la mancha negra (Diplocarpon rosae, que necesita la hoja mojada varias horas) y la araña roja, que se dispara con calor seco.
Casi todo se juega en la prevención, que es además el orden que fija el Real Decreto 1311/2012, marco del uso sostenible de los fitosanitarios en España, con la gestión integrada de plagas como principio: medidas culturales y medios físicos y biológicos antes que el tratamiento químico. En la práctica: elegir variedades resistentes, marco de plantación holgado para que corra el aire, riego al pie, aclarado del centro del arbusto en la poda y recogida de la hojarasca con mancha negra, donde el hongo pasa el invierno.
Contra el pulgón de primavera, un chorro de agua a presión o jabón potásico bastan casi siempre, y la fauna auxiliar hace el resto si no se elimina con tratamientos indiscriminados. Si en algún caso hay que llegar al producto, solo puede usarse el que esté autorizado para jardinería exterior doméstica en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, con la dosis y el plazo de la etiqueta del envase. Nunca se trata en floración ni en horas de vuelo de las abejas.
Regalar rosas rojas
El significado de los colores es una convención cultural, no un dato botánico, pero en el caso del rojo está tan fijada en la tradición occidental que conviene contar con ella: la rosa roja se lee como declaración amorosa, y no funciona como regalo neutro.
Las tres fechas fuertes en España son San Valentín, el Día de la Madre (primer domingo de mayo) y Sant Jordi, el 23 de abril, cuando en Cataluña se regala una rosa junto a un libro. En esas fechas la demanda tira de los precios y conviene encargar con antelación, eligiendo la fecha de entrega en lugar de la entrega más rápida.
Al elegir el ramo, mira el punto de apertura (los pétalos exteriores ya sueltos, no un botón duro y cerrado) y la firmeza del cuello del tallo. Y para que dure: jarrón limpio, corte diagonal del tallo antes de ponerlo en agua, ninguna hoja bajo el nivel del agua, cambio de agua cada dos días y sitio fresco lejos del sol y de la fruta madura, que desprende etileno y acorta la vida de la flor.
En resumen
El rojo de las rosas es cianidina, y los rojos anaranjados llevan además pelargonidina. Los rojos muy oscuros son los más vistosos y también los que peor pasan el verano español: dan sus mejores flores en primavera y otoño, y agradecen sombra en las horas centrales.
Para el jardín, 'Papa Meilland' y 'Mister Lincoln' si el perfume manda, 'Ingrid Bergman' si prefieres sanidad y flor de corte, y 'William Shakespeare 2000' o 'Munstead Wood' si quieres rojo oscuro con aroma en un arbusto refloreciente. Las variedades rojas de floristería son otra cosa y no se venden como rosal.