La campanilla de invierno florece cuando no florece nada más. Entre enero y marzo, con el suelo frío y a menudo con nieve encima, saca un tallo de un palmo y una única flor blanca colgante. Es una bulbosa de bosque caducifolio, y toda su estrategia consiste en hacer su trabajo antes de que los árboles echen la hoja y le quiten la luz.

Su nombre científico es Galanthus nivalis, de gala (leche) y anthos (flor), con el epíteto nivalis, de la nieve. Pertenece a las amarilidáceas, la familia del narciso, y como ellos es tóxica por ingestión. Hay dos cosas más que conviene saber antes de comprarla, y ninguna suele aparecer en las fichas: dónde crece de verdad y qué régimen legal tiene su comercio.

campanilla de invierno con nieve
Nombre científicoGalanthus nivalis
Nombre comúnCampanilla de invierno, campanilla de las nieves, galanto
FamiliaAmarilidáceas
OrigenEuropa, del Pirineo y los Alpes hacia el este
Altura10 a 25 cm
FloraciónFinal del invierno
UbicaciónMedia sombra, bajo árbol de hoja caduca
SueloFresco, con materia orgánica, sin encharcamiento
ToxicidadTóxica por ingestión, sobre todo el bulbo

De dónde es realmente

Galanthus nivalis es una planta europea. Su área natural va desde el Pirineo y los Alpes hacia el este y el sureste de Europa, y en España aparece de forma silvestre en zonas de montaña del norte peninsular. En Gran Bretaña, donde más se cultiva y donde hay auténtica afición a coleccionarla, no es autóctona: está naturalizada desde antiguo.

Conviene deshacer una confusión que se repite mucho. Las especies de campanilla de invierno de Turquía, el Cáucaso y Oriente Próximo existen, pero son otras: Galanthus elwesii, de hoja ancha y glauca, procede de Turquía y el sureste de Europa, y Galanthus woronowii, de hoja verde brillante, es caucásica. Ambas se venden como bulbo de otoño y son más tolerantes al calor que la nivalis, lo que en el clima español no es un detalle menor.

Cómo es la flor

La flor cuelga solitaria de un pedúnculo arqueado y tiene seis tépalos en dos verticilos bien diferenciados: tres exteriores blancos, largos y arqueados hacia fuera, y tres interiores mucho más cortos, formando una campanita, con una mancha verde en forma de uve invertida en el extremo escotado de cada uno. Ese dibujo verde es lo que distingue unas variedades de otras.

Del bulbo, del tamaño de una avellana, salen dos hojas lineares de verde glauco. Las puntas de esas hojas están endurecidas, lo que le permite abrirse paso a través de suelo helado y de hojarasca compactada. La flor se cierra con el frío y se abre cuando la temperatura sube, un mecanismo que ahorra polen en los días en que no vuela nada.

campanilla de invierno viridapice 'Viridapice', con la mancha verde también en los tépalos exteriores.

CITES: por qué no se recogen del monte

Todas las especies del género Galanthus están incluidas en el Apéndice II del CITES, el convenio internacional sobre comercio de especies amenazadas. Entraron precisamente por la recolección masiva de bulbos silvestres para el mercado de jardinería, que durante décadas se hizo a costa de las poblaciones naturales de Turquía y el Cáucaso.

Lo que eso significa en la práctica es sencillo. El comercio internacional de estos bulbos está regulado y requiere documentación, y los bulbos que se venden legalmente proceden de propagación en vivero. No se recogen bulbos del medio natural, ni aquí ni de vacaciones, y si un lote se ofrece a un precio que no cuadra con un bulbo propagado en vivero, es razón suficiente para desconfiar de su origen.

Toxicidad

Toda la planta contiene alcaloides, y el bulbo es la parte con mayor concentración. Entre ellos están la licorina y la galantamina, comunes en las amarilidáceas. La ingestión del bulbo provoca cuadros digestivos, y el riesgo real está en confundirlo con un bulbo comestible al arrancarlo, algo que ha ocurrido con bulbos de esta familia.

La conclusión práctica es que no es una planta de la que se coma nada, que conviene etiquetar los bulbos que se guardan y que ante una ingestión se acude al médico o, si es un animal, al veterinario. Este artículo no da indicaciones de tratamiento porque no es su sitio.

Dónde funciona en España

Es la pregunta que decide si merece la pena comprarla, y la respuesta honesta es que no funciona en todas partes.

La campanilla de invierno necesita frío invernal de verdad y, sobre todo, un suelo que se mantenga fresco durante la primavera, cuando la planta está llenando el bulbo para el año siguiente. Después entra en reposo y tolera el verano seco, pero un verano largo y muy caliente en suelo desnudo acaba agotándola. En la cornisa cantábrica, en el Pirineo, en el Sistema Central y en general en zonas de media montaña y de clima fresco se naturaliza y se extiende sola. En el litoral mediterráneo y en el valle del Guadalquivir es previsible que florezca el primer año y vaya perdiendo fuerza después.

Donde el clima está en la frontera, la mejor colocación es bajo la copa de un árbol o arbusto de hoja caduca: recibe todo el sol del invierno, cuando lo necesita, y queda a la sombra cuando llegan el calor y la sequía.

Plantación y cuidados

  • Época: los bulbos secos se plantan en otoño, en cuanto se compran. No aguantan bien fuera de la tierra: se deshidratan y muchos no brotan. Es el problema clásico del galanto vendido en bolsa.
  • Profundidad: unos cinco a ocho centímetros, con la punta hacia arriba.
  • Distancia: de cinco a diez centímetros, en grupos irregulares. Plantados en línea quedan mal; su gracia es la mancha suelta y creciente.
  • Suelo: fresco, con buena proporción de materia orgánica, y que drene. Un suelo pesado y encharcado en invierno pudre el bulbo.
  • Riego: mantener el suelo fresco durante el crecimiento y la floración. Una vez amarillean las hojas, se deja de regar y se le permite pasar el verano seco.
  • Hojas: no se cortan hasta que se secan solas. Es el periodo en el que el bulbo acumula reservas para la floración siguiente.
  • Abonado: basta con un acolchado de compost u hojarasca cada otoño. No necesita más y agradece que se imite la hojarasca del bosque.

La forma que de verdad funciona: en verde

El truco que separa a quien tiene campanillas de quien no las consigue es este: se trasplantan y se dividen en verde, es decir justo después de la floración, con las hojas todavía puestas y sin dejar que el bulbo se seque, y no en otoño en estado de bulbo seco. Es como se venden en los viveros especializados y como se intercambian entre aficionados, y la diferencia en tasa de arraigo es enorme.

Si la mata se ha hecho densa y florece menos, se levanta la mata entera con el cepellón después de la floración, se separan los bulbos en grupitos y se replantan de inmediato a la misma profundidad, regando después.

Variedades

El género tiene una afición coleccionista importante y las variedades se cuentan por cientos. Para un jardín normal, las diferencias visibles se reducen a unas pocas: 'Flore Pleno', doble, con un cogollo apretado de tépalos internos; 'Viridapice', con mancha verde también en los tépalos exteriores; y las formas de marca amarilla en lugar de verde, más raras y bastante más caras. Fuera de nivalis, Galanthus elwesii es la más recomendable donde el invierno es suave, por tamaño y por tolerancia.

Problemas

Es una planta sana. Los dos problemas que se ven son la mosca del bulbo del narciso, cuya larva vacía el bulbo por dentro y deja una mata que brota débil o no brota, y la botritis específica del galanto, que aparece en primaveras húmedas y frías como un fieltro gris sobre las hojas emergentes. En ambos casos la respuesta es retirar y destruir el material afectado y no replantar campanillas en ese punto durante unos años.

Comprar bulbos

Si se compran bulbos secos, conviene tener en cuenta lo que se ha dicho: hay que plantarlos inmediatamente y hay que asumir que una parte no brotará. Los lotes grandes de bulbos de campanilla de invierno son la vía más barata de empezar una mancha y la que más margen deja para naturalizar, con dos cautelas: revisar que los bulbos lleguen firmes y no arrugados, y desconfiar de los anuncios que mezclan en el mismo título bulbos y semillas o que ilustran la ficha con flores que no corresponden a un galanto. Para asegurar variedad concreta y arraigo, la alternativa es un vivero especializado que las venda en verde.

En resumen

La campanilla de invierno es una bulbosa europea de bosque caducifolio que florece al final del invierno, con tres tépalos exteriores blancos y tres interiores marcados de verde. Es tóxica por ingestión, sobre todo el bulbo, y todo el género está en el Apéndice II del CITES, de modo que los bulbos legales proceden de vivero y no del medio natural.

En España se naturaliza bien en el norte y en zonas de montaña, y cuesta mucho más en el litoral mediterráneo y en el sur, donde conviene plantarla bajo árbol caducifolio y no esperar que se extienda sola. Se planta en otoño, no se cortan las hojas hasta que se secan y, si hay que moverla o dividirla, se hace en verde justo después de florecer.


Contenidos relacionados