Oxalis triangularis se cultiva en España sobre todo como planta de interior, en luz abundante pero sin sol directo, con riego moderado y un periodo de reposo en el que se le retira el agua y desaparece la parte aérea. Es lo único que hay que saber para que dure años, y lo único que la mayoría hace mal, porque cuando la planta se seca se tira pensando que ha muerto.

Sus hojas triangulares de color púrpura oscuro se pliegan por la noche como paraguas y se despliegan de día. Ese movimiento, llamado nictinastia, no es un signo de que le pase nada: es el comportamiento normal de la planta y una de las razones por las que se le llama planta mariposa.

oxalis triangularis, trebol morado

Ficha rápida

Nombre científicoOxalis triangularis
Nombres comunesPlanta mariposa, trébol morado, falso trébol
FamiliaOxalidáceas
OrigenSudamérica, principalmente Brasil
Órgano subterráneoRizoma escamoso, que se vende como bulbo
AlturaDe 15 a 30 cm
FloraciónDe primavera a otoño, flores blancas o rosa pálido
LuzMucha luz indirecta; el sol directo quema la hoja
RiegoModerado, dejando secar la superficie; nulo en reposo

No es un trébol

Aunque tenga hojas de tres foliolos, no pertenece a las leguminosas ni tiene parentesco con el trébol. Es una oxalidácea, y sus foliolos son triangulares, con forma de flecha o de mariposa, no redondeados como los del trébol verdadero.

En la base de cada foliolo hay un engrosamiento llamado pulvínulo que funciona como una bisagra hidráulica: al cambiar la turgencia de sus células, el foliolo se pliega hacia abajo o se abre. El proceso responde a la luz y a un ritmo interno de la planta, y se puede observar en directo a lo largo del día.

Las flores son pequeñas, con cinco pétalos, en blanco o rosa muy pálido, y aparecen en tandas desde la primavera hasta el otoño. Son bonitas, pero el atractivo real de esta planta es el follaje púrpura, uno de los pocos morados intensos disponibles en planta de interior.

Cuidado con los oxalatos

Como todo el género, contiene ácido oxálico y oxalatos solubles, que son los responsables de su sabor ácido y del nombre popular de vinagrera que reciben algunas especies del género.

En cantidad, esos compuestos son tóxicos para perros y gatos, y esta planta figura habitualmente entre las que conviene mantener fuera del alcance de animales domésticos, precisamente porque una hoja colgante resulta atractiva para un gato. Tampoco es una planta para consumir. Si un animal ingiere cantidad apreciable, o si aparece algún síntoma, lo procedente es acudir al veterinario.

El género Oxalis: lo ornamental y lo problemático

Conviene separar dos cosas que se mezclan continuamente al hablar de esta planta.

Las ornamentales de interior o maceta. Oxalis triangularis es la principal, con su forma púrpura ('Purpurea') como la más vendida. Oxalis tetraphylla, de cuatro foliolos con una mancha oscura en el centro, se vende a menudo como "trébol de la suerte". Oxalis adenophylla y Oxalis enneaphylla son especies andinas de rocalla, de hoja gris azulada plegada en abanico y flor rosada, apreciadas por coleccionistas.

Las que dan problemas en el jardín. Oxalis corniculata es una mala hierba habitual en macetas, alcorques y juntas de pavimento, con flor amarilla diminuta y cápsulas que disparan la semilla a distancia al madurar. Oxalis pes-caprae, de origen sudafricano, tapiza en invierno y primavera enormes superficies de cultivos, cunetas y olivares y cítricos del litoral mediterráneo y de las islas, y desplaza a la flora herbácea local; se propaga por pequeños bulbillos subterráneos, motivo por el que arrancarla apenas sirve y por el que basta mover tierra contaminada para llevarla a otra parcela. Oxalis latifolia se comporta de forma parecida en huertas y cultivos.

Es una distinción práctica, no académica: si en tu jardín aparece una oxalis de flor amarilla que se extiende sola, no es una planta ornamental que se haya naturalizado, es una hierba invasora, y lo importante es no dejar que forme bulbillos ni mover tierra de esa zona a otras partes del jardín. Oxalis triangularis, en cambio, cultivada en maceta no supone un problema de este tipo.

Luz y temperatura

Luz. Necesita mucha, pero indirecta. Junto a una ventana al este, o algo retirada de una ventana al sur con visillo, está perfecta. El sol directo del verano español le quema las hojas en cuestión de horas, y con poca luz la planta se estira, los peciolos se alargan y el morado pierde intensidad y tira a verdoso apagado.

Temperatura. Está cómoda entre 15 y 25 grados. Por encima de 28 grados sostenidos se resiente y tiende a entrar en reposo; por debajo de 5 grados sufre daño. En el interior de una vivienda española cumple todo el año sin problemas.

Al aire libre solo funciona en zonas de invierno suave, en sombra o media sombra, y aun así el rizoma agradece protección en las heladas.

Riego y sustrato

Riego. El error típico es mantener el sustrato constantemente empapado. Lo correcto es regar cuando los primeros dos centímetros de sustrato estén secos al tacto, empapar bien y escurrir el sobrante, sin dejar agua en el plato. En verano puede tocar cada tres o cuatro días, y en invierno bastante menos.

Si las hojas se vuelven translúcidas y blandas, sobra agua. Si se marchitan de golpe pero el sustrato está seco, es sed y se recupera en horas tras regar.

Sustrato. Suelto y drenante: sustrato universal aligerado con perlita o arena gruesa. No le va un sustrato pesado que se compacte, porque el rizoma se pudre con facilidad.

Abonado. Poco. Un fertilizante líquido equilibrado, o bajo en nitrógeno, cada tres o cuatro semanas durante el periodo de crecimiento activo, y nada durante el reposo. El exceso de nitrógeno produce hojas grandes y débiles.

El reposo, la clave que casi nadie conoce

Este es el punto que decide si la planta dura un año o diez. Cada cierto tiempo, normalmente después de meses de crecimiento y floración o cuando pasa un periodo de calor fuerte, la Oxalis triangularis entra en reposo: las hojas amarillean, se secan y la maceta queda aparentemente vacía.

No está muerta. Los rizomas están vivos bajo el sustrato.

Lo que hay que hacer es dejar de regar por completo, cortar el follaje seco a ras y guardar la maceta en un sitio fresco y a media luz durante unas cuatro a ocho semanas. Pasado ese tiempo, se devuelve a su sitio, se riega otra vez y en dos o tres semanas empiezan a salir brotes nuevos. La planta rebrota más densa y más vigorosa que antes.

Si al llegar el reposo se sigue regando como si nada, los rizomas se pudren y ahí sí se pierde la planta.

Plantación y multiplicación

Los rizomas se plantan en primavera, a unos 3 o 4 cm de profundidad, y bastante juntos, con 5 u 8 cm de separación: en esta planta la mata apretada queda mucho mejor que los ejemplares aislados. En una maceta de 15 cm caben cómodamente cinco o seis rizomas.

Se venden en lotes pequeños con facilidad. Un paquete de rizomas de Oxalis triangularis es la forma más barata de empezar y da para llenar una maceta mediana desde cero; es también la opción sensata si quieres varias macetas, porque la planta ya crecida sale bastante más cara y en primavera no siempre se encuentra en el vivero.

Multiplicarla es trivial. Al trasplantar, en primavera, se saca el cepellón, se separan los rizomas con la mano (se desprenden solos, y cada fragmento con una yema sirve) y se replantan en macetas nuevas. Un ejemplar bien cuidado da material para tres o cuatro macetas cada dos años.

Problemas habituales

  • Hojas verdes en lugar de moradas. Falta de luz. Acércala a la ventana, sin ponerla a sol directo.
  • Tallos largos y caídos. También falta de luz, a menudo combinada con exceso de abono. Corta a ras los peciolos estirados: rebrotarán más compactos.
  • Puntas y bordes secos. Aire muy seco por calefacción o exceso de sal por riego con agua muy dura. Riega con agua de baja mineralización si tu zona tiene agua calcárea.
  • Rizomas blandos y olor a podrido. Exceso de agua, casi siempre por regar durante el reposo o por plato con agua. No tiene tratamiento: hay que desenterrar, descartar los rizomas blandos y replantar los sanos en sustrato nuevo y seco.
  • Araña roja y pulgón. Poco frecuentes en interior. Se resuelven con limpieza de la planta y jabón potásico. En una planta de interior no hay motivo para recurrir a productos fitosanitarios; si en algún caso se empleara alguno, debe estar autorizado y usarse en la dosis de su etiqueta.

En resumen

La Oxalis triangularis quiere luz abundante sin sol directo, sustrato suelto, riego cuando la superficie se seque y escurrido completo. El plegado nocturno de las hojas es normal y no indica ningún problema. Sus rizomas se plantan en primavera, poco profundos y agrupados, y se dividen con facilidad cada par de años.

Lo determinante es respetar el reposo: cuando el follaje se seca, se retira el riego durante un mes o dos y después se reanuda. Y ten presente que contiene oxalatos, por lo que conviene mantenerla lejos de perros y gatos y no darle uso alimentario. Si buscas más plantas de este tipo para maceta, tienes la guía de bulbos de primavera.


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