Una de las cosas que más caracterizan a las plantas es el color de sus hojas: verdes, tonos que produce la clorofila, la cual se encuentra en los cloroplastos , en las células vegetales. Cumple una función vital, y es que sin ella no podrían realizar la fotosíntesis y, por lo tanto, no podrían vivir.
Pero también es un color que a nosotros los humanos nos es muy útil, pues cuando vemos que nuestros cultivos están de ese color, podemos estar casi seguros de que están sanos, algo que nos transmite paz y calma. Con este objetivo te voy a decir 7 trucos para que las plantas estén verdes y bonitas . Apunta 😉 .
No deben de faltarle luz
Todas las plantas necesitan luz -solar- para que poder estar sanas; sin embargo, algunas necesitan que les dé de forma directa y otras prefieren estar algo protegidas, como bajo las ramas de los árboles por ejemplo. Así que si te acabas de comprar unas y no tienes ni idea de dónde ponerlas, te puedo asegurar que si las colocas en una zona luminosa pero sin sol directo van a crecer bastante bien . Y luego, si quieres, nos escribes para saber cuál es la ubicación perfecta para ellas 😉 .
Vigila el clima
No solemos pensar mucho en ello, pues cuando vamos a un vivero lo más habitual es que nos quedemos con la belleza de las plantas que tienen ahí. Pero no hay que olvidar nunca que su salud va a depender en gran medida del clima: si dejas una bromelia, por ejemplo, en el exterior donde se registran heladas, lo más probable es que no sobreviva. Por lo tanto, escoge plantas que sepas de antemano que vayan a estar bien (no hace falta estudiar mucho, no te preocupes: serán las que tengan en la intemperie 🙂 ).
Quítales las partes secas
Es normal que las hojas se vayan secando y las flores marchitando. Es parte de la vida de las plantas. Pero cuando se las cultivan es muy importante ir cortándoles todas las partes secas, incluyendo las ramas débiles o enfermas, para que sigan viéndose verdes. Hazlo cada vez que sea necesario , con unas tijeras previamente desinfectadas.
Proporciónales el espacio que necesitan
Tanto si están en macetas como si las vas a plantar en el jardín, deben de tener suficiente espacio para poder crecer. Por este motivo, hay que elegir bien dónde tenerlas , pues al final resultará tan perjudicial para ellas una maceta pequeña como un área del jardín muy reducida.
No las mimes en exceso
Aunque puede costar creerlo al principio, el exceso de atenciones es lo que pone en peligro a las plantas. Obviamente, hay que cuidarlas, pero solo en su justa medida. Si se riegan o se abonan de más, sus raíces no lo soportarán. Por ello, es muy aconsejable comprobar la humedad de la tierra antes de regar, y abonar siguiendo las indicaciones del fabricante para que estén preciosas.
Abona la tierra
Las raíces de las plantas absorben los nutrientes que se encuentran en la tierra o en el sustrato, pero la cantidad de esos nutrientes es limitada. Si quieres que se mantengan verdes, debes de abonar regularmente con abonos ecológicos , como el compost o el mantillo.
Mantén el jardín libre de hierbas silvestres
Llamadas ‘malas hierbas’, estas crecen con mucha rapidez, y si se las deja pueden debilitar mucho las plantas que te interesan . Ojo, está genial reservar un espacio para ellas, ya que atraerán a la fauna silvestre que puede serte útil para controlar plagas y polinizar las flores, pero no dudes en arrancar de raíz aquellas que estén molestando a tus cultivos.
Limpia tus plantas de interior
La lluvia se encarga de mantener las hojas de las plantas del jardín limpias, pero en casa debes de hacerlo tú 🙂 . Puedes usar solo agua -sin cal o destilada-, pero para que brillen más te aconsejo usar la cara interna de la cáscara de un plátano o incluso cerveza .
¿Qué te han parecido estos trucos? ¿Sabes de otros?