En España la primavera de las flores no empieza el 21 de marzo. Empieza en febrero en el litoral mediterráneo y en el valle del Guadalquivir, sobre marzo en la meseta y bien entrado abril en el norte atlántico y en las zonas de montaña. Lo que abre de verdad en esas semanas son los bulbos plantados en otoño, las anuales que germinaron con las lluvias de invierno, las vivaces que rebrotan de mata y los arbustos que florecen antes de echar la hoja.
El problema de casi todas las listas de flores de primavera es otro: mezclan plantas que aquí florecen en verano y usan nombres comunes que valen para dos o tres plantas distintas. Este artículo repasa las que suelen aparecer en esas listas y aclara cuál es cuál, qué nombre científico le corresponde hoy y cuáles conviene vigilar si hay niños o animales en casa.
Alisum, Alyssum y Allium: tres nombres parecidos para cosas distintas

La foto etiquetada como alisum en el artículo original no lo es: muestra una umbela de flores estrelladas con los estambres salientes, propia de un ajo ornamental del género Allium.
El alisum de jardinería es Lobularia maritima, una crucífera silvestre en las costas españolas. Forma alfombras bajas de flores diminutas de cuatro pétalos en racimos apretados, con un olor a miel que se nota a un par de metros. Aguanta arena, sequía y suelo calizo, se siembra sola de un año para otro y en la costa puede estar en flor casi todo el año. Su nombre antiguo era Alyssum maritimum, y de ahí el lío: el género Alyssum agrupa otras plantas, en general de flor amarilla.
Y luego está Allium, el género de los ajos y las cebollas, con especies ornamentales de bulbo que se plantan en otoño y levantan en primavera una bola de flores estrelladas sobre un tallo desnudo. Si buscas la planta de alfombra perfumada, lo que quieres es alyssum.
La anémona no es una margarita, y la diferencia es de fondo

Anémona de flor azul. Lo que parecen pétalos son tépalos, y el centro amarillo son estambres, no flores pequeñas.
Se repite mucho que las anémonas se parecen a las margaritas, y en la foto lo parecen, pero son cosas distintas. Una margarita es una inflorescencia, un capítulo de la familia de las compuestas con decenas de flores diminutas: las de fuera tienen una lígula que hace de pétalo y las del centro son tubulares. Una anémona es una sola flor de la familia de las ranunculáceas, y esas piezas de color son tépalos, no pétalos, porque no se distingue el cáliz de la corola. El centro amarillo son los estambres.
La anémona más conocida en jardinería es Anemone coronaria, mediterránea, de tépalos anchos y centro oscuro, que florece de final de invierno a primavera. Las de flor azul con tépalos estrechos, como la de la imagen, son anémonas de floración temprana que se plantan de rizoma en otoño. Un aviso que no aparece nunca en estas listas: la savia fresca de las ranunculáceas contiene protoanemonina y es irritante para la piel y las mucosas, así que conviene lavarse las manos después de manipularlas y no dejarlas al alcance de quien se lleve cosas a la boca. La especie la tienes en anemone coronaria.
Ranúnculo: parece una rosa y es de la misma familia que la anémona

El ranúnculo de jardinería, Ranunculus asiaticus, con las capas de pétalos que le dan el aire de rosa pequeña.
El ranúnculo de floristería es Ranunculus asiaticus. Se plantan las garras, unos tubérculos con aspecto de patita seca, en otoño o a final de invierno según la zona, y florece en primavera con muchas capas de pétalos lisos que explican el parecido con la rosa. La diferencia rápida está en la hoja, muy dividida y de aire de perejil, y en el tallo hueco y sin espinas. Como la anémona es una ranunculácea, con el mismo aviso de savia irritante, y no le gusta el calor: con los primeros días de treinta grados, se acaba.
Prímulas, la flor de las semanas frescas

Prímulas de jardinería, con la roseta de hojas arrugadas al pie y el ojo amarillo en el centro de la flor.
Las prímulas que se venden en bandeja a final de invierno son cultivares de Primula vulgaris, la primavera silvestre, que en el norte de la península florece en los bordes de bosque cuando todavía hace frío. Eso explica lo que le pasa a mucha gente: la compra en flor, la pone al sol de un patio del sur y en tres semanas está seca. Quiere sombra fresca, suelo con materia orgánica y humedad constante.
Una precaución concreta: Primula obconica, la prímula de interior de flor grande, contiene primina y está documentada como causa de dermatitis alérgica de contacto en personas sensibles. Se manipula con guantes si te sale picor al tocarla, o se elige otra especie.
"Lirio" es el nombre más confuso del español

La foto llamada lirio corresponde a un Lilium, con seis tépalos y los estambres muy salientes, no a un iris.
En España se llama lirio a cosas que no tienen que ver entre sí. A los Iris, de rizoma y flor con tres piezas hacia arriba y tres hacia abajo. A los Lilium, de bulbo escamoso y flor de seis tépalos, también llamados azucenas. A la Zantedeschia aethiopica, el lirio de agua o cala, que en realidad es un aro. Y a los Hemerocallis, cuyas flores duran un día. La foto de arriba es un Lilium.
Esa ambigüedad importa por una razón práctica: los Lilium y los Hemerocallis son gravemente tóxicos para los gatos y pueden provocar un fallo renal agudo, incluido el polen que el animal se lame del pelo. Si hay gato en casa, no entra ni una azucena, ni en maceta ni en ramo. El rizoma de los iris también es tóxico por ingestión, aunque el riesgo real es mucho menor porque está bajo tierra.
Cineraria: dos plantas distintas con el mismo nombre

La cineraria de floristería, Pericallis × hybrida, con el anillo blanco que separa las lígulas del disco central.
La cineraria de las bandejas de invierno es Pericallis × hybrida, una compuesta obtenida a partir de especies canarias del género Pericallis. Durante décadas se la llamó Senecio cruentus o Cineraria cruenta, nombres que siguen apareciendo en las etiquetas y que están desfasados. Es planta de clima fresco, no aguanta el sol directo del verano y se comporta como anual.
Y con el mismo nombre común se vende otra cosa completamente distinta: la cineraria marítima, de hoja plateada y fieltrosa, que es Jacobaea maritima (antes Senecio cineraria) y se usa por el follaje, no por la flor. Si pides cineraria en un vivero, especifica cuál.
Gazania: la que abre con el sol y se escapa del jardín

Capítulo de gazania. El anillo oscuro de la base de las lígulas es un rasgo habitual del género.
La gazania es sudafricana y también una compuesta, de ahí su aire de girasol pequeño. Tiene un comportamiento muy característico: el capítulo se abre con el sol y se cierra al atardecer y en los días nublados, así que en una terraza a la sombra no vas a verla abierta casi nunca. Es de las plantas más resistentes al calor, a la sequía y a la salinidad que puedes poner en un talud de costa.
Precisamente por eso conviene saber lo otro: las gazanias se naturalizan con facilidad en los arenales y los taludes del litoral mediterráneo y atlántico, donde se extienden por sí solas y compiten con la flora de dunas. Si vives a pie de playa, mejor mantenerla en maceta y no repartir esquejes por el entorno. La ficha de la planta está en gazania.
Begonia: preciosa, pero no es una flor de primavera

Begonia de flor doble, del tipo tuberoso. Ese aire de rosa pequeña es lo que hace que se confundan.
La begonia aparece en todas las listas de primavera y no encaja. No tolera la helada y no arranca hasta que las noches se templan, así que aquí florece de finales de primavera a otoño y se planta cuando ya no hay riesgo de heladas. Quiere sombra o media sombra, sin sol del mediodía, y riegos regulares sin encharcar.
Dos datos que sí sirven. Las begonias tienen flores masculinas y femeninas separadas en la misma planta, y las dobles y vistosas suelen ser las masculinas. Y contienen oxalatos, por lo que figuran entre las plantas consideradas tóxicas para perros y gatos por ingestión, con irritación de boca y babeo como cuadro típico. Tienes más en begonia.
Amapola: del campo al jarrón no llega

Amapola común, Papaver rhoeas, la flor de los ribazos y los cereales de secano.
La amapola común es Papaver rhoeas, una anual que germina con las lluvias de otoño e invierno, monta una roseta y florece de abril a junio en la mayor parte de la península. Es la flor de los bordes de camino y de los cereales de secano, y su abundancia depende de cómo haya llovido en invierno.
Sus pétalos son finísimos y se desprenden al poco de cortar la flor, así que en un jarrón dura horas, no días: no es flor de ramo. Su savia lechosa es irritante y la planta no se come. Disfrútala en el campo y déjala donde está para que semille.
En resumen
Las flores que abren de verdad en primavera en España son los bulbos plantados en otoño, las anuales nacidas con las lluvias de invierno, las prímulas y anémonas de las semanas frescas y los arbustos de floración temprana. La begonia no pertenece a ese grupo por mucho que salga en todas las listas, y la gazania y la cineraria de flor responden más al sol y a la temperatura que al calendario.
Si te quedas con una sola idea, que sea la de los nombres. Alisum, Alyssum y Allium son tres cosas distintas; lirio puede significar cuatro plantas diferentes y una de ellas mata gatos; y cineraria son dos plantas sin apenas parecido. Saber a qué planta te refieres es lo que evita comprar lo que no querías y, en algunos casos, lo que evita un disgusto en casa.