La dalia arbórea (Dahlia imperialis) no es una dalia de arriate. Es una planta que levanta cañas de varios metros en una sola temporada, con hojas grandes divididas, y abre las flores arriba, colgando hacia el suelo, cuando el resto del jardín ya está de retirada. Si has llegado buscando cómo se cuida, lo primero que conviene saber es cuándo florece, porque de eso depende todo lo demás.

Florece muy tarde, entre el final del otoño y el principio del invierno, porque necesita noches largas para formar los botones. En el litoral templado y en Canarias abre sin problema. En buena parte del interior peninsular la primera helada seria llega antes que las flores y se lleva por delante los botones y toda la parte aérea. No es un fallo de cultivo, es el calendario de la planta chocando con el clima del sitio. Por eso aquí se cultiva casi siempre como planta de follaje espectacular que algunos años florece y otros no.

Flores colgantes de dalia arbórea en lo alto de las cañas Las flores salen en lo alto de las cañas y miran hacia abajo, así que casi siempre se fotografía desde el suelo y contra el cielo.

Qué es exactamente la dalia imperial

Dahlia imperialis es una especie del género Dahlia, de la familia de las compuestas (Asteraceae), la misma de las dalias de jardín, los girasoles y las margaritas. Viene de los bosques de montaña húmedos de México y de América Central, donde crece en claros y bordes de camino. Los nombres comunes que se le dan en español son dalia arbórea, dalia imperial y dalia de árbol.

Un detalle de escritura, porque el nombre aparece mal escrito por todas partes: es dalia, con el género Dahlia, y no "dhalia". La h va detrás de la a porque el género honra al botánico sueco Anders Dahl.

Lo que la distingue de cualquier otra dalia es el porte. Rebrota cada primavera desde una cepa de raíces tuberosas y forma cañas huecas, marcadas por nudos como las de un bambú, que se hacen leñosas en la base. En un año bueno pasan holgadamente de los tres metros, y en climas suaves llegan bastante más arriba. Las hojas son grandes y divididas en foliolos, y dan una sombra ligera y muy verde durante todo el verano.

La flor es sencilla, no una bola de pétalos como las dalias de corte: un anillo de lígulas anchas de color rosa lila (hay formas más pálidas y casi blancas) alrededor de un disco central amarillo. Salen agrupadas en el extremo de las cañas y cuelgan.

Flor sencilla de dalia arbórea, con lígulas rosas y disco amarillo Flor sencilla, con un solo anillo de lígulas y el disco amarillo a la vista. Nada que ver con las dalias dobles de jardinera.

Por qué florece tan tarde

La dalia arbórea es una planta de día corto: forma los botones cuando las noches se alargan, ya pasado el equinoccio de septiembre, y abre semanas después. Todo el verano lo dedica a crecer. Esa es la clave que explica los dos problemas típicos de quien la planta aquí.

El primero es el frío. Si a finales de noviembre o en diciembre cae una helada, los botones se pierden y la parte aérea se viene abajo en unas horas. El segundo, menos conocido, es la luz artificial: en las plantas que florecen por día corto, una farola o un foco que ilumine la planta por la noche puede retrasar o impedir la floración. Si la tienes junto a una luz de jardín encendida hasta tarde, eso puede estar pesando tanto como el clima.

Dónde prospera en España

Conviene ser claro, porque aquí se vende como si floreciera igual en todas partes:

ZonaQué esperar
Canarias y litoral mediterráneo sin heladasCrece y florece con normalidad. Es donde tiene sentido plantarla por la flor.
Litoral atlántico y cantábrico templadoCrece muy bien y florece en años sin heladas tempranas. La humedad le va de cara.
Interior peninsularBuen crecimiento en verano, pero la helada suele llegar antes que la flor. Planta de follaje.
Zonas de invierno frío y continentalLa cepa necesita protección o cultivo en maceta grande que se guarde. Floración improbable.

En el sur y el este, con suelos calizos, no suele haber problema de pH: se adapta a suelos con cal si son profundos y no se encharcan. Lo que no perdona en esas zonas es el riego escaso en julio y agosto, porque una planta de ese volumen de hoja transpira mucho.

Cuánto espacio pide y dónde plantarla

Ocupa mucho más de lo que la gente calcula. Una cepa establecida forma una mata de varias cañas que pide entre uno y dos metros para ella sola, y a esa altura hace sombra sobre lo que tenga al sur. Lo razonable es ponerla al fondo de un macizo o contra una pared orientada al mediodía, que además le devuelve calor en otoño y adelanta algo la floración.

El factor que de verdad decide el sitio es el viento. Las cañas son huecas y el peso está arriba: una racha fuerte en septiembre, con la planta ya crecida, la parte o la tumba justo antes de florecer. Busca un rincón abrigado, y si no lo tienes, tutórala con cañas o estacas altas atadas sin apretar.

No es un árbol y sus raíces no levantan pavimento, así que no hay que separarla de muros o linderos por eso. La distancia la manda la sombra y el volumen, no la raíz.

Suelo, riego y abonado

Quiere suelo profundo, con materia orgánica y drenaje. La combinación que la mata es el suelo compacto y encharcado en invierno, con la cepa bajo el agua: ahí se pudre. Si tu tierra es arcillosa, plántala en un caballón o mejora el hoyo con compost y arena gruesa.

El riego es abundante en verano, que es cuando crece, y muy escaso cuando la parte aérea ya ha caído. Un acolchado de compost o de restos vegetales alrededor de la cepa hace dos cosas a la vez: guarda humedad en verano y aísla del frío en invierno.

De abono, materia orgánica al arrancar la primavera y poco nitrógeno a partir del verano. El exceso de nitrógeno tarde da caña blanda y hoja, que es justo lo que no interesa en una planta que ya crece demasiado y que necesita firmeza para aguantar el viento.

Cómo se multiplica

Es de las plantas más agradecidas de reproducir, y se hace de dos maneras. La primera es dividir la cepa de raíces tuberosas en primavera, cuando empiezan a verse las yemas de rebrote, dejando en cada trozo al menos una yema.

La segunda es la característica de esta especie: esquejes de caña. Cuando cortas las cañas viejas, se trocean en secciones con dos o tres nudos y se entierran o se tumban en sustrato húmedo en primavera, con un nudo enterrado. Los nudos brotan. Es la forma habitual de que esta dalia pase de jardín en jardín sin comprar nada, y también la manera de conservarla si vives donde la cepa se hiela en el suelo.

Grupo de flores de dalia arbórea vistas contra el cielo Las flores se agrupan en el extremo de las cañas, de ahí que cueste tanto verlas de cerca en una planta adulta.

El invierno: qué hacer con las cañas

Cuando la helada quema la parte aérea, se cortan las cañas a poca altura del suelo y se acolcha la cepa. No hay prisa por cortarlas antes: mientras la hoja siga verde, la planta está cargando las raíces para el año siguiente.

En zonas de helada fuerte hay dos salidas: acolchar bien y cruzar los dedos, o desenterrar la cepa, dejarla secar y guardarla en un sitio fresco, seco y sin hielo hasta la primavera, como se hace con las dalias de jardín. Guarda también unos trozos de caña como seguro, por si la cepa no aguanta.

Problemas habituales

Los tres que aparecen siempre son el viento, que rompe cañas; los caracoles y las babosas, que se ceban con los brotes tiernos de primavera cuando la planta arranca desde el suelo; y el oídio, ese polvillo blanco en la hoja, que aparece en veranos húmedos y en plantas muy juntas. Con aireación y sin mojar la hoja al regar, el oídio suele quedarse en algo estético a final de temporada.

Si hay que tratar algo, el marco es el de siempre en jardinería doméstica: prevención y medios físicos primero, y solo productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio. Las dosis son las de la etiqueta del envase, y no se trata en floración ni en horas de vuelo de las abejas.

Sobre los tubérculos de dalia se leen muchas cosas. Lo comprobable es que el género se cultivó en México desde antes de la conquista y que los tubérculos se han consumido; el nombre náhuatl del grupo aludía a las cañas huecas y al agua. Eso es historia del cultivo, no una recomendación alimentaria ni medicinal.

En resumen

La dalia arbórea es la dalia grande: rebrota cada primavera desde una cepa tuberosa, levanta cañas huecas de varios metros, da sombra ligera todo el verano y abre flores sencillas y colgantes en el filo del invierno. Quiere suelo profundo, riego generoso en verano, sitio abrigado del viento y sitio de sobra, uno o dos metros para ella sola.

Si vives en Canarias o en un litoral sin heladas, plántala por la flor y disfruta de una floración que llega cuando ya no queda nada abierto. Si vives en el interior, plántala sabiendo lo que compras: una planta de porte y follaje enorme que algunos años se hiela justo antes de florecer. Para el cultivo general del género, con el calendario de plantación y el guardado de los tubérculos, tienes la guía de dalias.


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