Ciruelo silvestre no es una especie. Es un nombre de campo que en España se reparte entre varios árboles y arbustos distintos del género Prunus, más un buen número de ciruelos cultivados que se han escapado del huerto y crecen solos en ribazos y linderos. Antes de recoger nada conviene saber cuál de ellos tienes delante, porque no todos dan fruta aprovechable.
Y hay algo más urgente que la identificación botánica. En setos de jardín, parques y bordes de camino crece el laurel cerezo, Prunus laurocerasus, que produce racimos de frutos negros del tamaño de una cereza pequeña y es una planta tóxica: sus hojas y sus semillas contienen glucósidos cianogénicos en cantidad, y lo es también para perros y gatos. No es un ciruelo silvestre, no se recoge y no se prueba. Ante una ingestión, al médico o al veterinario, o al Instituto Nacional de Toxicología, y nada más.
Los tres que se llaman ciruelo silvestre
Casi todo lo que en España recibe ese nombre encaja en uno de estos tres casos:
- El endrino, Prunus spinosa. Arbusto muy espinoso y de porte cerrado, que florece en blanco sobre la rama pelada al final del invierno y da endrinas pequeñas, esféricas, azul negruzcas y muy astringentes. Es el del pacharán. Lo tienes desarrollado en endrinas.
- El mirobolano o ciruelo borde, Prunus cerasifera. Arbolillo de rama poco o nada espinosa, hoja verde clara y frutos redondos, amarillos o rojos, de sabor entre ácido y dulce. Se usa como patrón para injertar ciruelos, y por eso aparece asilvestrado cerca de huertos y viveros. Ficha completa en Prunus cerasifera.
- Los bruños y ciruelos escapados de cultivo, del entorno de Prunus insititia y Prunus domestica. Frutos azulados, alargados u ovoides, cubiertos de pruina, muchas veces buenos. En Prunus insititia se explica por qué este grupo es tan difícil de separar.
Un cuarto caso, más frecuente de lo que parece: el rebrote de raíz de un ciruelo injertado. El patrón emite chupones que salen a varios metros del árbol, cruzan un muro y acaban dando un ciruelillo "silvestre" en el terreno de al lado. Nunca da la fruta de la variedad injertada, porque el patrón es otra planta.
Ciruelas azuladas con la pruina intacta. Muchos "ciruelos silvestres" de ribazo son en realidad ciruelos de huerto escapados o rebrotados de un patrón.
Cómo saber si lo que has encontrado es un Prunus
Tres rasgos, y los tres tienen que cumplirse a la vez:
- Hoja simple y caduca, alterna, de borde finamente aserrado. Si el arbusto está verde en pleno invierno y la hoja es gruesa, coriácea y brillante, no es un ciruelo.
- Flor de cinco pétalos blancos y muchos estambres, solitaria o en grupos pequeños sobre la rama, no en racimos alargados y erectos.
- Drupa con un hueso único, aplanado, con un surco marcado en un borde. Si al abrir el fruto aparecen varias semillas, no es un Prunus.
La pruina, esa capa cerosa blanquecina que cubre la piel y se borra con el dedo, es normal y buena señal, pero no identifica por sí sola: también la tienen otros frutos.
Lo que parece y no lo es: el laurel cerezo
Es la confusión peligrosa, y por eso va aparte. Prunus laurocerasus es un arbusto de hoja perenne, grande, coriácea y muy brillante, que se planta muchísimo como seto de privacidad en urbanizaciones y jardines. Florece en racimos blancos alargados y erectos, y después da frutos negros y brillantes agrupados en esos mismos racimos, que a distancia recuerdan a cerezas o a ciruelillas silvestres.
Es una planta tóxica. Las hojas y las semillas contienen glucósidos cianogénicos en cantidad apreciable, y las hojas machacadas desprenden un olor característico a almendra amarga. No se comen sus frutos, no se preparan infusiones con sus hojas y no se dejan restos de poda al alcance de animales, ni domésticos ni de renta. Si tienes perro o gato y este seto en casa, tenlo en el radar. Más detalle de la planta en laurel cerezo.
Distinguirlo de un ciruelo es sencillo en cuanto sabes qué mirar: hoja perenne y coriácea frente a hoja caduca y fina, racimo erecto frente a flor suelta, fruto agrupado en espiga frente a fruto colgando de un pedúnculo individual.
Otros frutos oscuros de seto que tampoco se recogen
En los mismos linderos hay más frutos negros o azulados que nada tienen que ver con las ciruelas:
- Aligustre, Ligustrum. Arbusto de seto con frutillos negros en racimo terminal. No son comestibles.
- Aladierno y espinos cerval, del género Rhamnus. Frutos pequeños y oscuros, nada apetecibles, y en el caso de Rhamnus catharticus con un efecto purgante fuerte. No se comen.
- Hiedra, Hedera helix. Bolas negras en umbela sobre planta trepadora de hoja perenne. Tóxicas.
La regla de campo es aburrida pero funciona: si no puedes nombrar la planta con seguridad, el fruto se queda en la mata. No sirve la prueba del sabor ni la del pájaro que se lo come.
El hueso, también en los silvestres
En los ciruelos silvestres de verdad, la pulpa se come y el hueso se escupe. La semilla contiene glucósidos cianogénicos como en el resto del género, así que no se mastica, no se muele y no se echa machacada a un licor casero. Con el hueso entero no hay riesgo, y eso incluye el pacharán, que se elabora macerando las endrinas enteras y sin romper.
Si de verdad es un ciruelo silvestre
Los frutos de estos árboles suelen ser pequeños y astringentes, sobre todo en el endrino. Esa aspereza baja con la maduración avanzada, con las primeras heladas y con la cocción, y es la razón por la que casi toda la cosecha silvestre acaba en licor, mermelada, compota o gelatina en lugar de comerse cruda. El mirobolano y los bruños escapados son la excepción: muchos dan fruta comestible directamente del árbol.
Un apunte sobre la recolección: en montes públicos y en espacios protegidos la recogida de frutos silvestres está regulada por la normativa autonómica correspondiente, y en fincas privadas hace falta permiso del propietario. Antes de salir con el capazo, comprueba qué dice la norma de tu comunidad autónoma.
Lo que esta página decía antes
Este artículo sustituye a una lista de nueve supuestos beneficios y propiedades del ciruelo silvestre, que incluía preparar agua de ciruelas para bebés estreñidos, perder peso y evitar arrugas. Se ha retirado entera, y lo de los bebés con especial motivo. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.
De la fruta se puede decir lo que es: mucha agua, azúcares y una piel con taninos que da esa sensación áspera. Eso es composición. Cualquier cuestión de salud, y más si afecta a un lactante, se consulta con el pediatra.
En resumen
Ciruelo silvestre es un cajón de sastre que reúne al endrino, al mirobolano y a los ciruelos de huerto asilvestrados o rebrotados de un patrón. Identificar cuál tienes delante se hace por la hoja, la flor y el hueso, y merece la pena antes de recoger nada.
Lo que no puede fallar es la otra mitad: el laurel cerezo de los setos de jardín da frutos negros parecidos y es tóxico, y con él comparten lindero el aligustre, los Rhamnus y la hiedra. Fruto que no sepas nombrar, fruto que no se recoge. Y ante una ingestión, médico o veterinario, sin remedios de por medio.