El anón es Annona squamosa, un arbolito frutal americano que da esa fruta verde formada por gajos redondeados y separados, como si estuviera hecha de bolitas pegadas. En el Caribe y Colombia se le dice anón, en Yucatán saramuyo, en parte de México ates, y en varios sitios riñón por la forma del fruto. Es pariente cercano del chirimoyo y con él se confunde constantemente, aunque son especies distintas y, sobre todo, con exigencias de clima distintas.
Y esa es la primera respuesta útil si has llegado aquí pensando en plantar uno: el anón es más tropical que el chirimoyo y en la España peninsular no prospera al aire libre. No es cuestión de esmerarse más con el riego. Aguanta mal el frío, y un invierno normal en el interior o en el norte se lo lleva por delante. Antes de seguir, el aviso de seguridad que su fruta merece: las semillas del anón son tóxicas y no se comen, ni enteras ni molidas. Son negras, duras y se separan solas de la pulpa, así que se escupen y ya está. Molidas se han usado como insecticida casero en varios países, y el polvo es muy irritante si entra en el ojo.

Cómo es el árbol
Es un árbol pequeño, de los que se quedan en porte de frutal de huerto y se pueden trabajar desde el suelo. La copa es abierta e irregular, con ramas algo quebradizas y tendencia a ramificar bajo, así que sin una poda de formación acaba siendo un matorral alto con varios troncos.
La hoja es sencilla, alterna, oblonga, de verde mate y algo más pálida por el envés, y desprende un olor característico al estrujarla. En climas con estación seca marcada se comporta como caducifolio o semicaducifolio: tira la hoja en la parte seca del año y rebrota cuando vuelven las lluvias, coincidiendo con la floración.
La flor es lo menos vistoso del árbol y por eso casi nadie la fotografía. Cuelga hacia abajo, es carnosa, de un verde amarillento, con tres pétalos externos gruesos que apenas se abren. No tiene aspecto de flor de frutal y mucha gente la confunde con un capullo que no llegó a abrir.
El problema de la polinización
Esa flor rara esconde el verdadero cuello de botella del cultivo. Como en el resto de las anonáceas, la parte femenina madura antes que la masculina y la polinizan pequeños escarabajos que fuera de su área de origen no existen, así que sin intervención salen frutos escasos y deformes. El mecanismo está explicado en qué es una anona, y el procedimiento de polinización manual, paso a paso, en cómo plantar un chirimoyo.
Para el anón, en la práctica, esto significa que ni siquiera un árbol sano y bien situado te va a dar fruta presentable por sí solo. Hay que contar con el pincel.
Dónde se puede cultivar
El anón quiere calor constante y no tolera las heladas. En la práctica, dentro del territorio español:
- Canarias. Es donde tiene sentido plantearlo al aire libre, en zonas bajas y cálidas, resguardadas del viento. Aun así compite con la chirimoya, que allí funciona muy bien.
- Litoral más cálido del sureste peninsular. Solo en enclaves muy concretos, libres de heladas y pegados al mar, y contando con que un invierno malo lo puede matar. No es una apuesta razonable.
- Interior y norte. No, al aire libre. Ni con protección invernal casera.
- Invernadero cálido. Posible como ejemplar, con la polinización manual encima, pero es un cultivo de aficionado muy dedicado, no un frutal de jardín.
Si lo que quieres es una anona en el jardín y vives en la Península, la respuesta honesta es el chirimoyo, no el anón. Tienes su ficha en chirimoya.
Suelo, riego y poda
Pide suelo profundo, suelto y muy bien drenado. Es sensible al encharcamiento y a la asfixia radicular, así que en terreno pesado se planta sobre caballón. En suelos muy calizos aparece clorosis férrica, con la hoja amarilla y los nervios verdes.
El riego tiene que ser regular durante el crecimiento y el engorde del fruto, y muy reducido en el reposo. La irregularidad se paga con caída de fruto y con frutos partidos, igual que en el chirimoyo. El goteo va bien porque permite mojar sin encharcar.
Se forma en vaso bajo, con pocas ramas principales, precisamente para poder polinizar a mano y recolectar sin escalera. Después basta una poda anual antes de la brotación, aclarando el interior y renovando madera. Las ramas son frágiles, así que conviene no dejar que se cargue de fruta en extremos largos y sin apoyo.
La recolección, que tiene truco
El anón no espera. Madura muy deprisa y, si se pasa en el árbol, se abre por las suturas entre los gajos y se estropea en horas. Se recolecta cuando los gajos empiezan a separarse y el color verde se aclara ligeramente, y se termina de madurar en casa durante unos días, a temperatura ambiente y sin apilarlo, porque es una fruta que se golpea con nada.
Ya maduro, cede a la presión suave del dedo. Se abre por la mitad con las manos, sin cuchillo, y se come con cuchara. Es de esas frutas que no viajan bien y que por eso casi no se ven en el mercado español: por su vida útil corta, no por falta de interés.
Sobre lo que se le atribuía a esta fruta
La versión anterior de esta página vendía el anón como remedio: adelgazar, bajar el colesterol y la tensión, reforzar las defensas, tratar el estrés y la depresión, incluso frenar tumores. Nada de eso se sostiene, y no vas a encontrarlo aquí.
En la Unión Europea, las declaraciones de propiedades saludables de los alimentos están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea tras una evaluación científica, no un artículo de internet. Para esta planta no hay ninguna autorizada. Lo que se puede decir del anón es lo que es: una fruta dulce, de pulpa cremosa, con bastante agua y azúcares, que se come fresca.
Queda un apunte de prudencia que conviene repetir. Las anonáceas contienen acetogeninas, unos compuestos asociados en la literatura científica a un síndrome neurológico atípico observado en poblaciones con consumo muy alto y continuado, sobre todo de hojas y de infusiones preparadas con ellas. Comerse la fruta es otra cosa, pero no hay ninguna razón para tomar infusiones de hoja de anón, extractos ni cápsulas. Si te las han recomendado para algo, habla con tu médico antes.
En resumen
El anón es Annona squamosa, el primo tropical del chirimoyo: mismo aire, misma flor difícil, mismo problema de polinización manual, pero bastante menos tolerante al frío. En España solo tiene recorrido en Canarias o en invernadero cálido, y quien quiera una anona en el jardín peninsular hará mejor plantando un chirimoyo en la franja costera donde sí funciona.
La fruta es excelente y no necesita que le inventen virtudes médicas. Se recolecta justo antes de que se abra, se madura en casa unos días y se come con cuchara, escupiendo las semillas, que son tóxicas y no se aprovechan para nada en la cocina.