Si has buscado alcaparro puede que estés buscando dos plantas que no tienen nada que ver la una con la otra. En España, alcaparro es uno de los muchos nombres que recibe la mata de la que salen las alcaparras, Capparis spinosa: una planta rastrera y espinosa de secano, de flor blanca. En Colombia, y sobre todo en Bogotá, el alcaparro es otra cosa completamente distinta: un árbol ornamental de flores amarillas y vainas planas, de los géneros Senna y Cassia, que pertenece a la familia de las leguminosas y no da alcaparras de ninguna clase.
La diferencia importa por algo más que la botánica. Del alcaparro colombiano no se come nada. Varias especies de Senna son la fuente de la droga vegetal conocida como sen, cargada de compuestos antraquinónicos, y sus hojas y vainas provocan trastornos digestivos si se ingieren. Son además plantas tóxicas para perros y gatos. Si alguien ha comido hojas o vainas de un alcaparro de jardín pensando que eran alcaparrones, o si un animal las ha mordido, se llama al médico, al veterinario o al Instituto Nacional de Toxicología, y no se hace nada por cuenta propia.
Alcaparro colombiano. Fíjate en las flores amarillas, las hojas compuestas de muchos folíolos y las vainas planas: es una leguminosa, no una alcaparrera.
Cómo distinguirlos de un vistazo
| Alcaparro de España (Capparis spinosa) | Alcaparro de Colombia (Senna, Cassia) | |
|---|---|---|
| Porte | Mata rastrera o colgante, sin tronco | Arbolito o árbol pequeño de calle y jardín |
| Hoja | Simple, redondeada, algo carnosa | Compuesta, con muchos folíolos en dos filas |
| Flor | Blanca o rosada, con un penacho de estambres largos | Amarilla, en racimos vistosos |
| Fruto | Baya alargada con pedúnculo largo (el alcaparrón) | Vaina o legumbre, a menudo plana |
| Familia | Caparáceas | Leguminosas |
| Uso | Alimentario, tras curado en sal o vinagre | Ornamental. No es comestible |
De dónde viene la palabra
El recorrido es largo y explica la forma rara de la palabra. En griego la planta era kápparis; el latín la tomó como capparis; el árabe hispánico la adoptó con su artículo pegado delante, al-kabbara, y de ahí pasó al castellano ya con ese al- inicial que delata el paso por el árabe, igual que en albaricoque, alcachofa, aceituna o almíbar. El nombre científico del género, Capparis, es sencillamente la forma latina que quedó fosilizada en la nomenclatura botánica. En otras lenguas la raíz sigue viéndose sin el artículo árabe: câpre en francés, cappero en italiano, caper en inglés, tàpera en catalán.
Los nombres de la misma planta en España
Esta es una de esas plantas con nombre distinto en cada comarca, y en muchos casos con un nombre para la mata y otro para lo que se coge de ella:
- Alcaparra: lo más extendido para el botón floral, y por extensión para la planta.
- Alcaparrera, alcaparrero, alcaparronera, alcaparronero, alcaparro: variantes para la mata, según la zona. Todas son la misma especie.
- Tápena y tapenera: en Murcia y en el sur de Alicante. La tápena es el producto y la tapenera la planta. Si ves un tarro de tápenas en un mercado murciano, son alcaparras.
- Tàpera y taperera: en catalán y en las Baleares, con la misma lógica.
- Alcaparrón: no es sinónimo de alcaparra. Es el fruto, y en muchos sitios el nombre de la mata se ha formado a partir de él.
Hay una confusión añadida que conviene desactivar: en La Rioja y alrededores, los caparrones son una alubia, una legumbre de huerta que se come guisada. No tienen ninguna relación con el alcaparrón ni con la alcaparrera, pese al parecido de la palabra.
Alcaparra, alcaparrón, alcaparrera: quién es quién
Aclarado el nombre de la planta, queda el de las partes, que es donde más gente se pierde:
- La alcaparra es el botón floral cerrado, recogido antes de que la flor se abra. Es lo pequeño del tarro. Tienes el detalle en el artículo de las alcaparras.
- El alcaparrón es el fruto, que se forma después de la floración, y va con su rabillo largo. Es lo grande. Lo tienes en el artículo del alcaparrón.
- La alcaparrera es la planta entera, que en España crece silvestre en muros y ribazos. Contada en el artículo de la alcaparrera.
El alcaparro de Bogotá
En Colombia el nombre se aplica a varios arbolitos de los géneros Senna y Cassia, muy usados en el arbolado urbano de la sabana de Bogotá y de otras ciudades andinas. Se distinguen popularmente entre sí por el tamaño, y de ahí nombres como alcaparro doble y alcaparro enano. Son árboles de crecimiento rápido, de floración amarilla espectacular y de hoja compuesta, apreciados justamente por eso.
Por qué se les llamó alcaparros es una cuestión de parecido superficial: los botones florales cerrados, redondeados y en racimo, recuerdan a las alcaparras del tarro. El parecido acaba ahí. Si vives en España y te ofrecen semillas de alcaparro para plantar, pregunta el nombre científico antes de comprar, porque lo que te llegue puede ser un árbol tropical de flor amarilla que además no aguanta el invierno de la mayor parte de la Península.
Otras plantas que se hacen pasar por alcaparra
Fuera del terreno de los nombres regionales, hay dos casos que conviene tener presentes por seguridad. El primero es el tártago (Euphorbia lathyris), cuyos frutos verdes se parecen a un alcaparrón pequeño y se han llegado a confundir y a vender como alcaparras: es una planta con látex cáustico y tóxica, y esas confusiones han acabado en intoxicaciones. El segundo es la capuchina (Tropaeolum majus), cuyos botones encurtidos se usan como sucedáneo de alcaparras: es comestible, pero no es una alcaparra y su sabor es más picante.
Por qué esta planta acumula tantos nombres
Coinciden tres cosas. Es una planta silvestre repartida por todo el Mediterráneo, recolectada durante siglos por gente que no necesitaba ponerse de acuerdo con la comarca vecina. Da dos productos distintos, botón y fruto, y cada uno pidió su palabra. Y cada producto arrastró después un nombre derivado para la planta que lo daba, de ahí la cadena alcaparra, alcaparrera, alcaparrón, alcaparronero. Cuando ese vocabulario cruzó el Atlántico, se aplicó por parecido a plantas americanas que nada tenían que ver, y así llegó el alcaparro a ser dos cosas.
Sobre las propiedades que se le atribuyen
Este texto sustituye a uno que prometía seis beneficios y propiedades del alcaparro. No hay tales. Ninguna de estas plantas previene, cura ni trata nada. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables se rigen por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea, no una página web, y para estas especies no hay ninguna autorizada. En el caso del Senna el asunto es más serio, porque hay un uso farmacológico real detrás y no es algo con lo que experimentar en casa.
En resumen
Alcaparro nombra dos plantas sin parentesco. En España es una forma local de llamar a la alcaparrera, Capparis spinosa, la mata rastrera y espinosa de la que salen alcaparras y alcaparrones. En Colombia es un árbol ornamental de flores amarillas de los géneros Senna y Cassia, que no se come y que resulta tóxico para perros y gatos.
Para no equivocarte, fíjate en tres rasgos: mata rastrera frente a árbol, hoja simple y redondeada frente a hoja compuesta de muchos folíolos, y flor blanca de estambres largos frente a flor amarilla en racimo. Y cuando compres planta o semilla, pide el nombre científico: es lo único que no cambia de comarca en comarca ni de país en país.