A diez metros del rompiente, donde el temporal deja la sal pegada a las hojas y el laurel de al lado se queda con los bordes quemados, hay setos que pasan el invierno enteros y en verano se llenan de campanillas rosas. Buena parte de ellos son escalonias.

El género Escallonia (familia Escalloniaceae) reúne unas sesenta especies de arbustos y arbolillos de hoja perenne originarios de Sudamérica, sobre todo de Chile, Argentina y el sur de Brasil, con el grueso de las especies interesantes repartidas por los Andes australes. De ahí vienen sus dos rasgos más útiles para el jardinero español: aguanta el viento cargado de sal como pocos arbustos ornamentales, y quiere humedad. Esa segunda mitad es la que explica los setos de escalonia que se pierden en la mitad sur: no los mata el calor, los mata el suelo seco de agosto.

Qué es una escalonia y por qué funciona como seto

La hoja es pequeña, entre uno y cinco centímetros según la especie, de un verde oscuro brillante, con el envés algo resinoso y pegajoso; si la frotas entre los dedos huele a resina dulce. Esa textura coriácea y esa película resinosa son precisamente las que le permiten resistir la salpicadura marina sin que los bordes se sequen.

Como seto tiene tres ventajas concretas. Es perennifolia, así que la pantalla no se abre en invierno. Ramifica desde muy abajo si se despunta pronto, cosa que no hacen ni el laurel ni la fotinia sin ayuda, de modo que no se queda con las patas peladas. Y florece de junio a septiembre, con racimos de flores tubulares en rosa, carmín o blanco que se llenan de abejas y abejorros, algo que ningún seto de conífera va a darte.

El crecimiento es medio: entre 30 y 50 cm al año una vez asentada. Un seto de 1,8 m plantado con ejemplares de contenedor de 3 litros tarda unos cuatro años en cerrar de verdad. No es tan rápido como el Ligustrum, pero tampoco se dispara como el ciprés de Leyland, que es una virtud disfrazada de defecto: menos podas al año.

Seto de escalonia en flor

Las especies y variedades que de verdad valen

En vivero se etiquetan casi todas simplemente como "escalonia", y la diferencia entre unas y otras es de metro y medio de altura final y de varios grados de resistencia al frío. Merece la pena preguntar por el nombre completo.

Escallonia rubra var. macrantha. La clásica de la costa cantábrica y atlántica. Hoja grande y muy lustrosa, flores rojo carmín, porte de 2,5 a 4 m. Es la más resistente a la sal de todas y la que se ha usado durante décadas en los paseos marítimos del norte. Si tu problema es el viento salino, esta.

Escallonia × exoniensis y su selección 'Fradesii' (que verás escrita como 'Frades'). Híbrido de E. rosea y E. rubra, más compacto, sobre 1,5-2 m, con flores rosas y una floración larguísima. Es la mejor opción para un seto de altura media que no quieras estar podando.

'Apple Blossom'. Flor bicolor rosa pálido y blanco, porte lento y contenido de 1,5 m escasos. Para setos bajos y bordes de camino. No la elijas esperando una pantalla de tres metros, porque no la vas a tener.

Escallonia × iveyi. Vigorosa, hasta 3 m, con panículas blancas perfumadas a final de verano. Es la más vistosa en flor y también la más delicada con el frío: en cuanto hay heladas fuertes se defolia.

Escallonia laevis (a menudo etiquetada E. organensis), de la que salen las variedades de hoja dorada tipo 'Gold Brian' o de flor intensa como 'Pink Elle'. Bonitas en ejemplar aislado, poco convincentes en seto largo y claramente menos rústicas: son brasileñas y lo notan.

Escallonia bifida (sin. E. montevidensis), la más grande, hasta 4-5 m, con corimbos blancos en agosto y septiembre. Sirve de pantalla alta en zonas de invierno suave; en interior se hiela.

Dónde funciona y dónde vas a perder el dinero

La escalonia se anuncia a veces como arbusto mediterráneo de bajo mantenimiento y resistente a la sequía. Lo primero es discutible y lo segundo directamente falso. Viene de climas templados y húmedos, con lluvia repartida y veranos frescos. Aguanta viento, sal, suelos pobres y podas duras; lo que no aguanta es un julio de 38 grados con el suelo seco.

Clima ideal: toda la cornisa cantábrica, Galicia, el norte de Cataluña, las zonas litorales de clima suave y los jardines de media montaña húmeda. Ahí es prácticamente una planta que se cuida sola.

Clima posible con riego: el interior templado, el litoral mediterráneo y el valle del Ebro, siempre con goteo en verano y a ser posible sin sol de tarde a plena pared sur. En Sevilla, Córdoba o Murcia, sin riego de apoyo un seto de escalonia se achicharra el primer agosto.

Frío: la mayoría de las escalonias resisten en torno a -8 °C, y E. rubra var. macrantha tolera puntualmente unos -10 °C si el frío no se prolonga. Con heladas de -10 a -12 repetidas, típicas de la Meseta norte, el seto pierde la hoja y rebrota deslucido cada primavera. En Ávila, Soria o Teruel no es la planta.

Suelo: quiere drenaje y un pH entre ligeramente ácido y neutro. En suelos muy calizos, con caliza activa alta, amarillea entre los nervios por clorosis férrica y se queda raquítica. Y en suelo encharcado el cuello se pudre. Un seto plantado en el punto donde se acumula el agua de lluvia del jardín se muere por tramos, empezando siempre por la parte baja.

Plantar el seto: marco, época y primeros dos años

Época. En la mitad norte y en el litoral, de octubre a noviembre: la planta echa raíz durante todo el invierno y llega al primer verano con el sistema radicular hecho. Donde las heladas son fuertes, mejor esperar a febrero o marzo.

Marco de plantación. Para un seto de 1,5 a 2,5 m, una sola fila con las plantas a 60-70 cm. Para setos bajos de menos de 1,2 m, a 45-50 cm. Apretarlas más no adelanta el cierre: compiten entre ellas, se estiran buscando luz y la base se queda hueca antes de tiempo. Si lo que buscas es cortavientos en primera línea de mar, dos filas al tresbolillo separadas 50 cm entre sí dan una pantalla mucho más maciza.

El hoyo. Mejor una zanja continua de 40 cm de ancho y 40 de hondo que hoyos individuales: la raíz coloniza antes. Descompacta el fondo, mezcla la tierra extraída con compost bien hecho —un tercio como mucho— y planta con el cuello de la raíz al nivel del suelo, ni un dedo enterrado. Riega copiosamente para asentar la tierra y termina con 5-7 cm de acolchado de corteza o restos de poda triturados, dejando un par de dedos libres alrededor del tallo.

Riego de establecimiento. Los dos primeros veranos son los que deciden. Un goteo con dos emisores por planta, dos o tres riegos por semana de junio a septiembre en zona seca, uno semanal en el norte. A partir del tercer año, en clima atlántico puedes retirar el riego; en el resto, mantén un apoyo estival aunque sea reducido.

El despunte del primer año. Aquí se decide si el seto tendrá base o no. En cuanto las plantas prendan, corta un tercio de la altura de todos los brotes. Duele, parece que retrasa el seto, y es justo lo contrario: obliga a ramificar desde abajo y evita ese seto con dos metros de tronco desnudo y una melena verde arriba que ya no tiene arreglo.

Poda: la fecha importa más que la técnica

La escalonia forma las yemas de flor sobre la madera del año anterior. Traducido a calendario: si podas en febrero o marzo, cortas exactamente las ramas que iban a florecer, y luego el seto es una pared verde sin una sola flor. Después de dos temporadas así, el dueño concluye que su variedad "no florece". Sí florece; lo que pasa es que la tijera llega tarde.

La poda principal va inmediatamente después de la floración, entre finales de julio y agosto en la mayor parte de España, algo más tarde en la costa norte. Da tiempo a que los brotes nuevos maduren y formen yemas para el año siguiente.

Un segundo repaso ligero en mayo, solo para igualar bordes, es aceptable en setos formales. Lo que conviene evitar es podar fuerte a partir de octubre: el rebrote tierno que provoca se hiela con la primera entrada fría y el seto entra en invierno con las puntas quemadas.

Sobre la herramienta: la cortasetos parte las hojas por la mitad y esos cortes se secan en marrón durante un par de semanas. Si te molesta el efecto, poda con tijera de una mano las ramas más largas en vez de esquilar la superficie, o esquila en junio-julio para que el rebrote tape las hojas cortadas antes del otoño. Y da al seto sección trapezoidal, más ancho abajo que arriba: si la parte alta hace sombra a la baja, la baja se despuebla.

Rejuvenecer un seto viejo. La escalonia rebrota de madera vieja, pero con desgana y despacio. Nunca la rebajes entera de golpe. Corta un solo lateral hasta la estructura en marzo-abril, cuando ya no haya heladas fuertes, riega y abona ese año, y repite el otro lateral la primavera siguiente. Rebajar la altura se hace un tercer año. Es lento y es la única forma en que el seto sobrevive.

Riego, abonado y los problemas reales

Con un abonado al final del invierno basta: un abono de liberación lenta equilibrado o, mejor, una capa de compost bajo el acolchado. Los abonos muy nitrogenados dan brotes largos, blandos y perfectos para el pulgón, y encima retrasan la floración.

Clorosis férrica. Hojas amarillas con los nervios verdes en suelo calizo o regado con agua muy dura. Se corrige con quelato de hierro de tipo EDDHA aplicado al suelo en primavera, pero es un parche anual. Si el suelo es muy calizo, el problema volverá cada año.

Mancha foliar de la escalonia. Es la enfermedad que más preocupa ahora mismo en setos de este género. Aparecen manchas pardo-purpúreas en la hoja, que amarillea y cae; en pocos meses el seto se queda medio desnudo. Se describió con fuerza en Reino Unido e Irlanda hace poco más de una década y todavía no está cerrado del todo qué hongo la provoca, así que tampoco hay un tratamiento fiable disponible para un jardín particular. Lo que sí se puede hacer: aclarar el seto para que corra el aire, no regar por aspersión sobre la hoja, retirar y no compostar la hojarasca caída, y evitar plantar kilómetros de una sola variedad. Un seto mixto —escalonia con Griselinia littoralis, Pittosporum tenuifolium o Elaeagnus × submacrophylla, todas ellas también resistentes a la sal— no se queda transparente si una de las especies enferma.

Pulgón y cochinilla. El pulgón ataca los brotes tiernos de primavera y suele resolverse solo con la llegada de mariquitas y sírfidos. La cochinilla algodonosa aparece en el interior de setos viejos y demasiado densos, lo que vuelve a apuntar a lo mismo: aclarar.

Podredumbre de raíz. Planta que se marchita en verano con el suelo húmedo, no seco. Suele ser encharcamiento y Phytophthora, y no tiene solución una vez instalada. Se previene con drenaje, no con fungicida.

Una nota tranquilizadora: no se conoce toxicidad relevante en Escallonia, así que es un seto sin problema para jardines con niños o con perros, y sus flores alimentan abejas durante todo el verano.

Flores rosadas de Escallonia

Multiplicarla tú mismo sale casi gratis

Un seto de treinta metros son cuarenta y tantas plantas, y la escalonia enraíza con una facilidad que la convierte en candidata ideal para el esqueje. Se hace con esquejes semileñosos tomados en agosto o septiembre: ramas del año que ya han endurecido en la base pero siguen flexibles en la punta.

Corta trozos de 10-12 cm por debajo de un nudo, quita las hojas de la mitad inferior y recorta a la mitad las dos o tres de arriba para reducir la transpiración. Hormona de enraizamiento en la base, y a un sustrato muy drenante, mitad turba o fibra de coco y mitad perlita o arena de río lavada. En cajonera fría, a la sombra, con el sustrato siempre húmedo pero nunca empapado. En seis u ocho semanas hay raíz; se trasplantan a maceta individual en primavera y estarán listos para plantar el otoño siguiente.

En resumen

La escalonia es el seto que hay que plantar cuando el enemigo es el viento marino y no la sequía. En la costa norte y en cualquier jardín de clima suave y húmedo da una pantalla perenne, compacta desde el suelo y con flor de junio a septiembre, con muy poco trabajo. Elige E. rubra var. macrantha si estás en primera línea de mar, 'Fradesii' para un seto medio y 'Apple Blossom' para uno bajo. Plántala en otoño a 60-70 cm, despunta el primer año para que ramifique desde abajo, riega los dos primeros veranos sin fallar y poda siempre justo después de la floración, nunca en primavera. Vigila el drenaje, el suelo demasiado calizo y la mancha foliar, y no la instales en zonas de heladas de -12 °C ni en el interior seco del sur sin goteo. Bien colocada, dura décadas; mal colocada, no llega a la tercera temporada.


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