El tanaceto (Tanacetum vulgare) es una vivaz de la familia del girasol que se planta por sus corimbos de botones amarillos y su hoja recortada como un helecho. Antes de nada, lo que hay que decir de ella: es tóxica y no se ingiere. Su aceite esencial contiene tuyona, un compuesto neurotóxico y convulsivante, y el uso histórico de la planta como vermífugo y como abortivo dejó tras de sí intoxicaciones graves y muertes documentadas. Aquí no vas a encontrar ni infusiones, ni cantidades, ni preparaciones, porque no hay una forma casera segura de tomarla.
La proporción de tuyona varía muchísimo entre poblaciones y entre ejemplares de la misma especie, hasta el punto de que hay quimiotipos que casi no la tienen y otros en los que es el componente mayoritario del aceite. Eso hace imposible calcular nada a ojo: dos plantas de aspecto idéntico pueden dar resultados muy distintos. Si alguien ha ingerido tanaceto, o aceite esencial de tanaceto, hay que llamar al 112 o al Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20), que atiende las veinticuatro horas, y acudir a urgencias. Con un animal, al veterinario. Dicho esto, como planta de jardín es otra cosa, y de eso va el resto del artículo.
Los capítulos del tanaceto son botones amarillos planos, sin pétalos alrededor: son todo flores de disco. Ese detalle basta para identificarlo.
Cómo se reconoce
El tanaceto es una herbácea perenne que rebrota cada año de un rizoma y levanta tallos erguidos, firmes y algo rojizos, de bastante altura para una vivaz de macizo. La planta entera es muy aromática: al frotar una hoja suelta un olor fuerte, alcanforado y amargo, que no se parece al de ninguna aromática de cocina.
Las hojas son alternas y están divididas dos veces, en segmentos estrechos y dentados que le dan un aspecto de helecho. Es una hoja bonita, y buena parte del interés ornamental de la planta está en ella y no en la flor.
La flor es el carácter que zanja la identificación. Los capítulos son botones amarillos, planos por arriba y de contorno redondeado, sin lígulas, es decir, sin los pétalos que rodean el centro de una margarita. Son todo flores de disco apretadas. Van reunidos en corimbos densos, formando una superficie casi plana en lo alto del tallo, y florece en verano y hasta bien entrado el otoño. Con eso ya no hay confusión posible con ninguna otra compuesta amarilla.
La tuyona y qué significa en la práctica
La tuyona es un compuesto del aceite esencial de varias plantas aromáticas, entre ellas el ajenjo, la salvia y el tanaceto. En cantidad suficiente actúa sobre el sistema nervioso y puede provocar convulsiones y daño hepático y renal. Es también la razón por la que la normativa europea de aromas alimentarios, el Reglamento (CE) 1334/2008, fija límites máximos de tuyona en los alimentos y bebidas a los que se incorporan preparaciones de plantas que la contienen.
De ahí se sigue lo obvio: una planta de jardín no está sometida a ningún control de ese tipo. El aceite esencial de tanaceto es todavía más problemático, porque concentra lo que en la hoja está diluido, y las intoxicaciones más graves que se han descrito con esta especie vinieron precisamente de ahí.
Manipularla en el jardín no es peligroso. Se poda, se corta y se maneja como cualquier otra vivaz, con la precaución razonable de lavarse las manos después y no llevárselas a la boca, y con guantes si tienes la piel sensible, porque como muchas compuestas puede dar dermatitis de contacto en personas predispuestas.
Dónde crece y cómo se comporta
Es una planta de origen europeo y asiático, muy extendida, que en España aparece silvestre sobre todo en la mitad norte y en zonas de montaña, en cunetas, ribazos, márgenes de río y terrenos removidos. Fuera de ahí se encuentra sobre todo como planta cultivada y escapada de jardines.
Y ese es el punto que hay que tener claro antes de plantarla: se extiende por rizoma. No se queda donde la pones. Forma colonias densas que van ganando terreno año tras año, y en un macizo pequeño acaba desplazando a las vecinas. En Norteamérica, donde se introdujo, se ha convertido en una mala hierba de pastos y cunetas con categoría de nociva en varios estados. No me consta que figure en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, así que no cito ninguna norma al respecto, pero el comportamiento invasor en el jardín es real y conviene contarlo.
Cultivo: dónde ponerlo y dónde no
El tanaceto es de una rusticidad notable. Quiere sol pleno o media sombra ligera, aguanta el frío sin problema, se adapta a suelos pobres y mediocres y tolera la sequía una vez asentado. No pide abonado, y si se lo das crece blando y se tumba. Es, en la práctica, una planta que no se cuida.
El manejo se reduce a controlarla. Lo más sensato es plantarla en maceta grande o en un contenedor enterrado con el fondo abierto, que frena el avance del rizoma, o reservarle una zona donde pueda extenderse sin molestar, como un talud o un borde de camino. Si va directa al suelo de un macizo, habrá que levantar rizomas a la azada cada primavera.
Conviene además cortar las flores marchitas antes de que suelten semilla, por la misma razón. Y cuando las matas envejecen por el centro, se dividen en primavera o en otoño, que es también la forma más fácil de multiplicarla.
Su fama de repelente: qué se sabe y qué no
El tanaceto arrastra una reputación antigua de planta que ahuyenta insectos. Se colgaba en despensas, se esparcía por el suelo de las casas y se plantaba junto a las puertas, y hoy aparece en casi todas las listas de plantas compañeras del huerto como repelente de hormigas, pulgones, moscas y escarabajos.
Lo que se puede afirmar con seguridad es que su aceite esencial tiene actividad sobre varios insectos en ensayos de laboratorio. Eso está descrito. Lo que no está demostrado es el salto de ahí al huerto: que una mata de tanaceto plantada junto a las patatas reduzca de forma apreciable el daño de una plaga es una afirmación que la evidencia disponible no sostiene. Una planta viva libera una fracción mínima de lo que hay en un aceite destilado, y el efecto se diluye en el aire.
Así que tenla por lo que es: una vivaz rústica y bonita que huele fuerte, no un sistema de protección. Para el control de plagas, el marco es el Real Decreto 1311/2012, que establece la gestión integrada de plagas como principio, con la prevención y los medios físicos y biológicos antes que el químico. Si hace falta un producto, el uso doméstico se limita a los autorizados para jardinería exterior doméstica, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, la dosis es la de la etiqueta del envase y no se trata en floración ni en horas de vuelo de las abejas.
Lo que sí hace por el huerto
Hay un argumento honesto para tener tanaceto cerca del huerto, y no es el repelente. Sus capítulos son planos y están formados por muchísimas flores de disco pequeñas y accesibles, lo que los convierte en una fuente de néctar y polen fácil de aprovechar por insectos de aparato bucal corto: sírfidos, pequeños himenópteros parasitoides y escarabajos florícolas, todos ellos auxiliares que en su fase larvaria o adulta se alimentan de plagas.
Además florece tarde, cuando muchas vivaces ya han terminado, y eso alarga la disponibilidad de alimento en el jardín hasta el otoño. Plantar para atraer fauna auxiliar tiene más recorrido que plantar para repeler.
El tanaceto en el jardín ornamental
La variedad de hoja rizada, conocida como tanaceto crespo, es la que más se ve en jardinería. Tiene los segmentos de la hoja más apretados y ondulados, forma una mata más compacta y baja, y resulta muy decorativa incluso sin flor. Comparte, eso sí, la misma toxicidad y el mismo rizoma expansivo.
Sus corimbos amarillos secan bien y aguantan el color, así que se usan en ramos secos y en arreglos de otoño. Y sus flores se han empleado tradicionalmente como tinte para obtener tonos amarillos y verdosos sobre lana.
Historia, contada como historia
El tanaceto tuvo un papel importante en la farmacia y la cocina europeas durante siglos. Se usó como vermífugo, se añadió a pudines y tortas amargas de la Cuaresma inglesa, y se empleó para conservar y ahuyentar insectos de los alimentos. Su fama de abortivo es la que más daño hizo, porque la cantidad necesaria para producir cualquier efecto está muy cerca de la que resulta tóxica.
Todo eso se cuenta como lo que es, historia de la etnobotánica europea, y no como una indicación. No sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y no se reproduce en casa.
Mascotas y ganado
El tanaceto es tóxico también para perros, gatos, caballos y ganado. En el pasto lo rechazan en general por su amargor, pero el riesgo aparece cuando entra seco en un forraje, donde el olor se pierde y se come sin distinguirlo. En casa, el peligro real es un cachorro mordisqueando una mata en la terraza. Ante cualquier sospecha, al veterinario.
En resumen
El tanaceto es una vivaz rizomatosa de hoja recortada y muy aromática, con corimbos de botones amarillos sin pétalos que florecen en verano y otoño. Es una planta de jardín rústica, de sol, que aguanta suelos pobres y sequía, y cuyo único problema de cultivo es que se extiende por rizoma y hay que contenerla en maceta o revisarla cada primavera.
Es tóxica por su contenido en tuyona y no se ingiere en ninguna forma, ni la hoja ni, mucho menos, el aceite esencial. Su fama de repelente de plagas viene de un uso tradicional y de ensayos con el aceite en laboratorio, no de una eficacia demostrada en el huerto; lo que sí aporta de verdad es néctar y polen accesibles para sírfidos y otros auxiliares, y en una época del año en la que escasean.