El penstemon es una planta de jardín y nada más. No es comestible, no es medicinal y no tiene ningún uso tradicional documentado en la cocina o la herboristería españolas. Si has llegado buscando propiedades, la respuesta corta es que no las tiene, y que no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para esta planta: las que existen para cualquier alimento están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet.
Lo que sí es el penstemon es una de las plantas de flor más agradecidas que puedes meter en un arriate soleado y con buen drenaje. Flores tubulares en espigas altas, floración larga, y un comportamiento en España que conviene conocer antes de comprarla, porque casi todo lo que se escribe sobre su cultivo viene de climas mucho más frescos y húmedos que los nuestros.
Flores tubulares de penstemon en campo abierto. La corola de dos labios y las hojas opuestas son el sello del género.
Qué es un penstemon
Penstemon es un género amplio, con varios centenares de especies, prácticamente todas norteamericanas. Hay especies de pradera, de montaña rocosa y de desierto frío, y esa variedad de orígenes explica por qué unas aguantan de maravilla en un jardín seco y otras se pudren al primer invierno lluvioso.
La clasificación del género ha cambiado. Durante mucho tiempo se colocó en las escrofulariáceas; los estudios moleculares lo trasladaron a la familia Plantaginaceae, la misma del llantén y de la digital. No es un detalle menor si buscas información en libros antiguos, porque te aparecerá encuadrado en otro sitio.
De dónde viene el nombre
Aquí está lo bonito de la planta. Una flor de penstemon tiene cinco estambres, pero solo cuatro son fértiles. El quinto está transformado en un estaminodio, un filamento estéril que en muchas especies va cubierto de pelos y asoma por la garganta de la flor como una lengüeta peluda.
De ahí salen los dos nombres. "Penstemon" alude a esos cinco estambres. Y en inglés se la llama beardtongue, literalmente "lengua barbuda", por el estaminodio velludo. En castellano no ha cuajado ningún nombre popular, así que se la conoce por el nombre del género y ya está.
Ese estaminodio no es un adorno: forma parte del mecanismo de polinización. La flor es un tubo, el insecto entra y roza la parte de arriba de la garganta, que es donde están las anteras. Las especies americanas de flor roja y tubo estrecho están adaptadas a los colibríes; las de flor azul o violeta y tubo más ancho, a abejorros y abejas. En un jardín español son los abejorros los que hacen el trabajo.
Cómo es la planta
La mayoría de los penstemon de jardín son vivaces de mata, con la base algo leñosa y tallos erectos que se levantan cada primavera. Las hojas van opuestas, dos a dos en cada nudo, enteras o algo dentadas, y suelen ser más estrechas hacia arriba del tallo.
Las flores se agrupan en espigas o panículas terminales. Cada una es una corola tubular acabada en dos labios, el superior con dos lóbulos y el inferior con tres. Los colores van del blanco y el rosa pálido al rojo intenso, el violeta y el azul, y muchas variedades llevan la garganta rayada o moteada, que es una guía visual para el polinizador.
El fruto es una cápsula seca que se abre al madurar y suelta semillas muy pequeñas. Nada de bayas ni de frutos carnosos, por si has leído lo contrario: la mata no produce nada que se recolecte.
Las variedades de jardín
Lo que se vende en vivero rara vez es una especie pura. La mayoría son híbridos de jardín seleccionados a lo largo del siglo XX, con flor más grande y más abundante que las especies silvestres, y también más exigentes en riego y más sensibles al frío. Suelen aparecer etiquetados solo como "penstemon" y un nombre comercial.
Junto a ellos hay un grupo muy distinto: las especies de roca, matas bajas y compactas, de hoja pequeña, pensadas para jardines de grava y rocallas. Son las más resistentes a la sequía y las que mejor encajan en buena parte de España. Si el vivero no sabe decirte de qué grupo es la planta, esa incertidumbre te va a costar un invierno.
Cultivo en España, sin rodeos
El penstemon se juega la vida en el drenaje. No lo mata el frío, lo mata el suelo encharcado en invierno. En un terreno arcilloso que retiene agua de noviembre a marzo, la mata se pudre por el cuello. En un suelo pedregoso o en un arriate levantado con grava, la misma planta aguanta heladas bastante serias.
Estas son las condiciones que pide:
- Sol directo, o al menos medio día. A la sombra se estira y florece poco.
- Suelo suelto y con drenaje. Si tienes arcilla, arriate elevado o maceta grande.
- Riego moderado en verano. Agradece el agua durante la floración, pero no quiere los pies mojados.
- Nada de abonar en exceso. Con mucho nitrógeno da hoja blanda y poca flor.
En el interior peninsular, con veranos duros y heladas, funcionan mejor las especies de roca. En el litoral mediterráneo y en el sur, el problema no es el frío sino el calor seco de julio y agosto, y ahí conviene media sombra a mediodía. En el norte húmedo el riesgo vuelve a ser el encharcamiento invernal.
Poda y multiplicación
Dos costumbres alargan mucho la vida de la mata. La primera: no la cortes en otoño. Los tallos secos protegen la corona durante el invierno; la poda se hace en primavera, cuando ya se ven brotes nuevos en la base. La segunda: quitar las espigas gastadas durante la floración, que prolonga la temporada.
Aun así, el penstemon es una vivaz de vida corta. Es normal que una mata empiece a decaer a los pocos años, se abra por el centro y florezca peor. Por eso se multiplica de forma rutinaria por esquejes de tallo no florido tomados a finales de verano, que enraízan con facilidad. La semilla también germina, pero los híbridos no reproducen fielmente las características de la planta madre: de un puñado de semillas de un penstemon de flor roja te saldrá de todo.
Ni se come ni se toma
El texto que ocupaba antes esta página le atribuía al penstemon toda una farmacopea, y hasta le adjudicaba berberina como principio activo. La berberina es un alcaloide característico del género Berberis y de otras plantas emparentadas, no del penstemon. Ese texto describía, en realidad, otra planta distinta.
Así que quede claro: el penstemon no es comestible ni medicinal. No tiene frutos que se coman, no se prepara con él nada y no hay ningún uso tradicional español que recoger. Es una planta ornamental, que ya es motivo suficiente para tenerla.
En resumen
El penstemon es una vivaz ornamental norteamericana de la familia de las plantagináceas, con flores tubulares de dos labios y un quinto estambre estéril y peludo que le da nombre. En el jardín pide sol, suelo con drenaje y poda en primavera, y se renueva por esquejes cada pocos años porque las matas envejecen deprisa. En España la clave está en elegir bien el grupo: las especies de roca aguantan mucho mejor que los híbridos de flor grande.
Todo lo que hayas leído sobre sus propiedades viene de una confusión con otra planta. Ni se come ni se usa como remedio, y no existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas para ella en la Unión Europea. Si buscas una mata que florezca durante meses y atraiga abejorros, es una excelente elección; si buscas otra cosa, esta no es la planta.