Si has llegado buscando si esta budleia es la prohibida, la respuesta es no. La que figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, regulado por el Real Decreto 630/2013, es Buddleja davidii, la de espigas cónicas lilas. Buddleja globosa es otra especie distinta, sudamericana, con las flores reunidas en bolas naranjas apretadas a lo largo de las ramas. No me consta que figure en ese catálogo.
Son dos arbustos del mismo género y ahí se acaba el parecido. Distinguirlos es fácil en cuanto sabes qué mirar, y no es solo una cuestión legal: florecen en momentos distintos, sobre madera distinta, y por eso se podan de manera opuesta. Podar una globosa como se poda una davidii es la forma más habitual de quedarse un año entero sin flor.
Las inflorescencias de Buddleja globosa son bolas compactas de flores tubulares anaranjadas, dispuestas de dos en dos o de tres en tres a lo largo del eje.
Cómo separarlas de un vistazo
| Buddleja globosa | Buddleja davidii | |
|---|---|---|
| Inflorescencia | Bolas compactas anaranjadas o amarillo naranja, del tamaño de una canica | Panícula cónica alargada, lila, malva, blanca o púrpura |
| Hoja | Lanceolada, verde oscuro y muy rugosa por el haz, con el envés cubierto de un fieltro pardusco | Lanceolada, más lisa, con el envés blanquecino afieltrado |
| Floración | Final de primavera y principios de verano | De pleno verano hasta el otoño |
| Madera que florece | La del año anterior | La del año en curso |
| Poda | Después de florecer | Fuerte, a final de invierno |
| Situación legal en España | No me consta que esté catalogada | Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, Real Decreto 630/2013 |
Sin flor, lo que más ayuda es el tacto de la hoja. La de globosa es notablemente rugosa, con la nerviación hundida y marcada en el haz, casi acartonada, y el envés tiene un tomento de color leonado o casi canela. La de davidii es más fina y con el envés claramente blanco grisáceo. Si te fijas en ese envés, es la seña más fiable de las dos especies fuera de temporada.
Por qué se podan al revés
Aquí está el error que se repite en todos los jardines donde alguien ha leído una guía de budleias sin distinguir especies.
Buddleja davidii florece sobre los brotes del año, así que se le hace una poda severa a final de invierno, dejando la estructura baja, y aun así florece esa misma temporada. Es un arbusto que agradece el corte a fondo.
Buddleja globosa florece sobre la madera del año anterior. Si la cortas a fondo en febrero, te llevas por delante todas las yemas de flor y ese año no ves una sola bola naranja. La poda correcta es después de la floración, en cuanto se marchitan las cabezuelas: se retira lo que ha florecido, se aclaran ramas viejas o mal colocadas y se deja que los brotes nuevos crezcan y maduren durante el verano y el otoño, que son los que darán flor al año siguiente.
Como la mata envejece y se desgarba con los años, lo razonable es una renovación gradual: cada temporada se sacan una o dos de las ramas más viejas desde la base, y así se va rejuveneciendo el arbusto sin perder floración. Es un arbusto que rebrota bien de madera vieja, pero una poda drástica de golpe cuesta una o dos temporadas de flor.
De dónde viene
Buddleja globosa Hope es originaria de Chile y del oeste de Argentina, de bosques templados y márgenes húmedos del sur del continente. En Chile se la conoce como matico y también como palo negro, pañil o pañilo según la zona. Pertenece a la familia Scrophulariaceae, donde hoy se sitúa el género Buddleja tras pasar largo tiempo clasificado en Loganiaceae y en una familia propia.
Es un arbusto grande, de porte abierto y ramas arqueadas, semiperennifolio en clima suave y caducifolio donde el invierno es frío. Lleva muchísimo tiempo cultivada en jardines europeos, y es uno de los arbustos de floración anaranjada temprana más reconocibles, aunque bastante menos vendido que su pariente lila.
El porte es abierto y las ramas arqueadas, con las cabezuelas repartidas a lo largo del eje y no concentradas en una espiga terminal.
Cultivo en España
Clima. Va especialmente bien en el norte húmedo y en zonas de clima templado sin extremos, que es lo más parecido a su origen. Aguanta heladas moderadas, y en inviernos duros puede perder la hoja o parte de la madera fina y rebrotar. En el interior seco y muy cálido sufre más que la davidii, que es más rústica en secano; si la plantas ahí, dale una situación resguardada y no la dejes sin riego en verano.
Luz. Pleno sol o sombra ligera. A media sombra crece bien pero florece menos y se estira.
Suelo. No es exigente. Le sirve casi cualquier suelo de jardín con drenaje, ácido o calizo. Lo que no tolera es el encharcamiento prolongado: en terreno pesado y húmedo se le pudre el cuello. Si tu suelo es arcilloso y compacto, plántala algo elevada o mezcla material grueso en el hoyo.
Riego. Abundante el primer año, hasta que enraíza. Después, riegos de apoyo en los veranos secos. Es un arbusto de bosque templado húmedo, no una planta de secano mediterráneo.
Espacio. Ocupa. Calcula sitio de sobra y no lo plantes pegado a un paso, porque las ramas arqueadas invaden.
Multiplicación
Arraiga con facilidad, que es lo que la hace una planta agradecida para intercambiar entre aficionados.
Lo más sencillo son los esquejes semileñosos tomados en verano, de brotes del año ya algo endurecidos, o los esquejes de madera dura en pleno invierno, clavados directamente en un rincón resguardado del jardín. También se multiplica por acodo, tumbando una rama baja y sujetándola al suelo, y por semilla, aunque de semilla la floración tarda más y el resultado es menos uniforme.
Al ser un arbusto exótico que produce semilla, conviene la misma disciplina que con cualquier otro: corta las cabezuelas marchitas, no tires restos de poda ni inflorescencias con semilla a un ribazo, a un descampado o al borde de un camino, y gestiona la fracción vegetal como corresponda en tu municipio. Que una especie no esté catalogada no la convierte en inofensiva fuera del jardín.
Mariposas y abejas, con matiz
Como el resto del género, es una planta muy nectarífera y atrae abejas, abejorros y mariposas adultas. Ahora bien, conviene el mismo matiz que con la davidii: alimenta a los adultos, no a las orugas. Un jardín de mariposas necesita además plantas nutricias, las que come la larva, y necesita que no se pulverice insecticida de amplio espectro. Sin esas dos condiciones, cualquier arbusto nectarífero te da visitas de paso y poco más.
A favor de la globosa juega el calendario: florece antes que la davidii, a final de primavera, y cubre un momento en el que hay menos oferta de néctar en el jardín que en pleno agosto.
Lo que el texto original prometía
El artículo que había aquí anunciaba propiedades. Conviene decirlo con claridad: en la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006, y las autorizadas las concede la Comisión tras evaluación científica, no un artículo de internet. Para esta planta no hay ninguna.
Lo que sí existe es una tradición documentada: en Chile, el matico es una de las plantas de uso popular más conocidas, con un empleo antiguo y bien registrado en la medicina tradicional del país. Eso es historia de una tradición y no una indicación. No sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y no es una invitación a preparar nada con las hojas del arbusto del jardín. Aquí no vas a encontrar dosis ni preparaciones, porque no corresponde.
Añade un detalle que enreda: en el ámbito hispanoamericano el nombre matico designa también a Piper aduncum y a otras piperáceas, que son plantas completamente distintas. Un nombre popular compartido entre una escrofulariácea chilena y una piperácea tropical es motivo de sobra para desconfiar de cualquier texto que hable de matico sin dar el nombre científico.
Y la davidii, para que quede claro
Buddleja davidii está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013. Esa inclusión conlleva la prohibición genérica de su posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos, de sus restos y propágulos, así como su introducción en el medio natural. Si lo que tienes en el jardín son espigas cónicas lilas y no bolas naranjas, lo que te toca leer es qué hacer con la budleia si ya la tienes plantada, y la ficha de la especie está en Buddleja davidii.
El Catálogo es estatal, pero su aplicación y las campañas de control se gestionan desde las comunidades autónomas, y el propio real decreto ha tenido modificaciones desde su publicación. Ante un caso concreto, lo que corresponde es preguntar al servicio de medio natural de tu comunidad.
En resumen
Buddleja globosa es la budleia chilena de bolas naranjas, un arbusto grande de ramas arqueadas y hoja rugosa de envés leonado, que florece a final de primavera sobre la madera del año anterior. No es Buddleja davidii, que es la de espigas lilas incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013, con prohibición de posesión, transporte, tráfico, comercio e introducción en el medio natural.
De cultivo pide poco: sol, suelo con drenaje, sitio amplio y riego de apoyo en verano seco. Lo único que hay que tener claro es la poda, que va después de florecer y no a final de invierno, porque si la cortas en febrero te quedas sin las bolas naranjas de ese año. Y aunque no esté catalogada, corta las cabezuelas marchitas y no tires los restos de poda al monte.