Si has llegado buscando acacauba, la respuesta corta es que no se trata de ningún árbol exótico desconocido: acacauba es uno de los muchos nombres populares del anacardo, Anacardium occidentale, el árbol del que sale el fruto seco que compras en bolsa. La palabra aparece en las listas de nombres vulgares junto a marañón, merey, cajú, cajuil, acayoba y castaña de cajú, y todas designan exactamente la misma especie.
Antes de seguir, dos avisos que conviene tener claros. El primero: la semilla del anacardo no se come tal cual sale del árbol. Entre la cáscara y la almendra hay una resina cáustica que produce quemaduras y ampollas en la piel, así que la nuez siempre llega al consumidor después de un tratamiento con vapor o calor. El segundo es un problema de nombres: en algunos sitios al anacardo se le llama nuez de la India, y con ese mismo nombre se vende por internet una semilla completamente distinta y tóxica, Aleurites moluccanus, que ha causado intoxicaciones. Lo vemos abajo, porque es lo más útil de este artículo.
Panícula floral del anacardo (Anacardium occidentale): pétalos estrechos que viran de blanco a rosa y una hoja coriácea de nervadura marcada al fondo.
Qué planta es la acacauba
Es un árbol perenne de la familia de las anacardiáceas, la misma del mango, el pistacho y el lentisco. Es originario del nordeste de Brasil, de la franja costera de suelos arenosos, y desde el siglo XVI los portugueses lo llevaron a la India y a África oriental, que es donde hoy está buena parte del cultivo mundial.
El porte es más ancho que alto, con la copa muy extendida y ramas bajas. La hoja es alterna, obovada y coriácea, con la nervadura muy marcada. La flor, que es la de la foto de arriba, sale en panículas terminales, tiene los pétalos estrechos y curvados hacia atrás y pasa del blanco al rosa rojizo. El detalle del cultivo, el clima que pide y por qué en la Península no hay dónde plantarlo lo tienes en anacardo: cultivo, cuidados y por qué no se come crudo.
De dónde sale cada nombre
La mayoría de los nombres americanos vienen de la misma palabra. En tupí, la lengua de la costa brasileña, el árbol era acajú, y de ahí salieron por deformación el portugués caju, el español cajú, cajuil y cajuila, y el inglés cashew. Acacauba y acayoba son variantes de esa misma raíz, recogidas en listas de nombres vulgares, y explican por qué te suenan a algo y a nada a la vez.
Los otros dos grandes nombres tienen origen distinto. Marañón es el nombre habitual en Centroamérica y en buena parte de Colombia, y merey el de Venezuela y del oriente colombiano. En español de España se impuso anacardo, que viene del latín botánico anacardium formado sobre el griego, con el sentido aproximado de "en forma de corazón", por la silueta de la drupa.
Un detalle que confunde a mucha gente: en varios países, marañón o cajú no nombran el árbol, sino la parte carnosa, roja o amarilla, que en botánica no es el fruto sino el pedúnculo engordado. El fruto de verdad es la drupa gris que cuelga de su extremo, y dentro está la semilla que comemos. De ahí que la misma palabra signifique el árbol, la fruta jugosa o el fruto seco según con quién hables.
En qué país se usa cuál
| Nombre | Dónde se usa |
|---|---|
| Anacardio, anacardo | España |
| Cajú, castaña de cajú | Brasil, Argentina, Uruguay |
| Marañón | Centroamérica, Colombia, México |
| Merey | Venezuela, oriente de Colombia |
| Cajuil | República Dominicana |
| Acajú, acayoba, acacauba | Variantes de la raíz tupí, en listas de nombres vulgares |
Ninguno es más correcto que otro. Lo que sí es único es el nombre científico, y por eso conviene fijarse en él antes de comprar una planta o una semilla.
El nombre peligroso: "nuez de la India"
Aquí está el motivo real para leer un artículo sobre nombres. Al anacardo se le llama a veces nuez de la India o nuez de caoba, pero con la etiqueta nuez de la India se vende por internet y en puestos de mercadillo la semilla de Aleurites moluccanus, un árbol asiático de la familia de las euforbiáceas que no tiene ningún parentesco con el anacardo.
Esa semilla se anuncia como producto adelgazante y es tóxica. Provoca cuadros digestivos intensos, con vómitos y diarrea grave, y hay casos descritos que han requerido atención hospitalaria. No es un alimento, no es un remedio y no debería estar a la venta como tal. Si alguien de tu casa ha tomado una de esas semillas, lo que toca es llamar al médico o al Instituto Nacional de Toxicología, y llevar el envase.
La confusión también afecta a las mascotas, porque esas semillas suelen guardarse en la cocina como si fueran fruta seca. Mantenlas fuera del alcance de perros y gatos, y ante una ingestión, al veterinario.
Por qué importa el nombre científico
Un nombre popular puede designar plantas distintas en dos pueblos vecinos, y una misma planta puede tener veinte nombres, como acabas de ver. El binomio científico resuelve eso: Anacardium occidentale es el anacardo y solo el anacardo, en cualquier idioma y en cualquier catálogo.
Dos reglas prácticas para leerlo bien. El género va en mayúscula y el epíteto siempre en minúscula, aunque venga de un nombre propio o de un país, así que Anacardium occidentale y no "Anacardium Occidentale". Y el binomio se escribe en cursiva. Cuando un vivero o una tienda no da el nombre científico de lo que vende, o lo escribe mal, ya sabes algo del vendedor.
Lo que este artículo no va a decirte
El texto original de esta página prometía ocho beneficios del acacauba, con la corteza para la diarrea, las hojas para la tensión, la resina para las verrugas y la semilla como afrodisíaco. Nada de eso se sostiene y nada de eso se queda.
Conviene decirlo una vez con claridad: no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet. Sí existe un uso tradicional documentado de la corteza y las hojas del anacardo en Brasil, la India y África occidental, en decocción y como astringente, y eso es tradición, no tratamiento: no sustituye a una consulta médica ni a una terapia pautada.
De la semilla sí se puede decir lo que es, que es composición y no una promesa: es un fruto seco graso y denso en energía, con la grasa mayoritariamente insaturada, con proteína y con minerales poco abundantes en otras fuentes. También es un alérgeno de declaración obligatoria dentro del grupo de los frutos de cáscara, con reactividad cruzada frecuente con el pistacho, y las reacciones al anacardo están entre las más intensas del grupo.
En resumen
Acacauba no es una planta aparte: es una de las muchas formas de llamar al anacardo, Anacardium occidentale, un árbol de la familia del mango originario del nordeste de Brasil. Casi todos sus nombres americanos (cajú, cajuil, acajú, acayoba, la propia acacauba) salen de la misma palabra tupí, mientras que marañón y merey tienen otro origen y anacardo viene del latín botánico. Que una misma especie acumule veinte nombres populares es normal, y por eso el binomio científico es la única referencia fiable.
Dos cosas que sí merece la pena llevarse. Que la semilla nunca se come recién sacada de la cáscara, porque entre una y otra hay una resina cáustica, y que los anacardos "crudos" de la tienda ya han pasado por vapor o calor. Y que el nombre nuez de la India se usa también para la semilla de Aleurites moluccanus, que se vende como adelgazante, es tóxica y ha causado intoxicaciones: ante una ingestión, médico o Instituto Nacional de Toxicología, y al veterinario si ha sido un animal.