En España se pueden tener suculentas fuera todo el año en casi cualquier sitio, pero no las mismas en Almería que en Burgos que en Vigo. Y lo que decide el asunto no suele ser el frío, que es lo que todo el mundo mira, sino el agua en invierno. Una crasa aguanta bastantes grados bajo cero si está seca, y se pudre a diez grados si tiene el cuello encharcado durante semanas.

Por eso conviene pensar en tres escenarios climáticos: el litoral mediterráneo y el sur, sin heladas o con heladas leves; el interior peninsular, con heladas fuertes y verano seco; y el norte atlántico, con inviernos suaves pero muy lluviosos. Cada uno tiene su lista de especies y su problema principal, y a partir de ahí todo lo demás (sustrato, colocación, drenaje) va encadenado.

Suculenta de exterior en roca

Litoral mediterráneo y sur: casi todo vale

Es la zona más agradecida de España para esto, porque el clima se parece bastante al de las regiones de donde vienen muchas de estas plantas. Aquí van al suelo, no a maceta:

  • Agave. El más rústico y estructural. Pide sitio, porque llega a ocupar mucho y su punta terminal hace heridas. Lejos de un paso.
  • Aloe. Aloe arborescens y Aloe maculata se usan mucho en jardín costero. Florecen en invierno y son de lo poco que da color en enero.
  • Aeonium. Los canarios están en su elemento en el litoral. Recuerda que descansan en verano: si en agosto cierran la roseta y sueltan hojas, están haciendo lo normal.
  • Crassula ovata, que en el sur alcanza un porte de arbusto considerable.
  • Lampranthus y Delosperma, para tapizar taludes con floración masiva.
  • Cotyledon orbiculata, la oreja de cerdo, de hoja gris azulada y borde rojizo, muy resistente a la sequía.
Agave Cotyledon orbiculata, oreja de cerdo

El riesgo aquí no es el invierno, es el verano. En julio y agosto, una Echeveria recién sacada de un vivero y plantada a pleno sol se quema, con manchas blancas o pardas irreversibles. Lo mismo en una terraza con suelo de baldosa clara, que rebota la radiación hacia arriba. Un poco de sombra a mediodía en los meses más duros es lo mejor que puedes hacer por ellas.

Interior peninsular: heladas de verdad

Aquí la lista se acorta y se vuelve muy concreta. Las rústicas de verdad son estas:

  • Sempervivum. La siempreviva, o gallinas y pollitos. Es de montaña europea y es la reina de esta zona: aguanta heladas y nieve sin protección mientras el agua no se quede parada en la roseta.
  • Jovibarba. Pariente cercano del anterior, con el mismo comportamiento y unos hijuelos que se desprenden rodando.
  • Sedum rústicos. Sedum album, Sedum acre, Sedum spurium y Sedum rupestre son plantas de nuestra propia flora o de la europea, perfectas para cubiertas, muretes y rocallas.
  • Delosperma cooperi, que resiste bastante más frío que el resto de aizoáceas de jardín.
  • Orostachys, rosetas pequeñas de Asia templada, muy rústicas y poco vistas aquí.
  • Opuntia de las especies de origen norteño, que pasan el invierno arrugadas y deshidratadas a propósito, y se rehidratan en primavera.
Sempervivum Sedum Jovibarba

La clave en esta zona es que la planta llegue al invierno seca y bien asentada. Se planta en primavera, no en otoño, y se deja de regar mucho antes de las primeras heladas. El agua acumulada en el centro de una roseta que luego se hiela revienta las células y deja un agujero pardo. En rocalla, conviene plantarlas ligeramente inclinadas o sobre pendiente para que el agua escurra del centro.

Orostachys

Norte atlántico: el problema es la lluvia

En Galicia, la cornisa cantábrica o el norte de Navarra, el invierno no suele bajar tanto, pero llueve durante meses y la humedad ambiental no afloja. Ese es un escenario mucho peor para una crasa que una helada seca. La raíz permanece mojada, no hay evaporación, y aparece la podredumbre.

Lo que funciona aquí:

  • Cultivo en maceta bajo alero, o en una galería, para poder controlar cuánta agua reciben. Es la solución más práctica.
  • Sustrato muy mineral, con mucha más grava, arena gruesa o picón que turba, y macetas con agujeros generosos.
  • Sedum del país y Sempervivum plantados en muro, talud o entre piedras, nunca en terreno llano donde se acumule el agua. En un tejado de teja o en lo alto de un murete viven bien porque escurren.
  • Grava de superficie alrededor del cuello de la planta, para que esa parte no esté nunca en contacto con tierra empapada.

En las mismas rocallas del norte se usan mucho las saxífragas de roseta, que no son suculentas pero comparten sitio, aspecto y necesidad de drenaje, y toleran mejor la humedad del ambiente.

Saxifraga de roseta

Las que no deben salir fuera

Fuera de la franja libre de heladas, estas se quedan dentro o en invernadero frío:

  • Lithops y Conophytum. No por el frío en sí, sino porque la lluvia de otoño e invierno los revienta. Necesitan estar secos justo cuando aquí más llueve.
  • Haworthia y Gasteria. Son plantas de sombra: a pleno sol se broncean y se queman, y no toleran la helada.
  • Adenium y Pachypodium. Muy sensibles al frío húmedo.
  • Kalanchoe. Solo aguantan fuera en zona sin heladas. Conviene saber, además, que los kalanchoes y los Bryophyllum contienen bufadienólidos, glucósidos cardiotónicos, y son tóxicos para personas y para el ganado. Si tienes animales que pastan o un perro que mordisquea, no los pongas a su alcance.
  • Dudleya. Californianas, de ciclo invernal y verano seco, exigentes y además muy expoliadas en su medio natural. Se compran a vivero, con papeles.
Dudleya

Lo que no se planta en España

Carpobrotus edulis, la uña de gato que tapiza medio litoral, está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013. Eso significa que no se planta, no se propaga, no se vende y no se introduce en el medio natural. Desplaza a la flora de duna y acantilado y su erradicación cuesta un dineral. Por muy bien que cubra un talud, hay alternativas: Lampranthus, Delosperma o sedums del país hacen el mismo trabajo.

Suelo, sitio y aclimatación

Tres detalles que deciden el resultado más que la elección de especie. El primero, el drenaje: en jardín, lo habitual es levantar el nivel con un montículo de tierra mezclada con grava, porque una crasa plantada en una hondonada arcillosa no dura un invierno. El segundo, la orientación: sol de mañana y algo de alivio en las horas centrales del verano es la mejor combinación en el sur y el centro.

Echeveria pulvinata

El tercero, la aclimatación. Una planta que viene de invernadero o de interior no se planta a pleno sol de golpe. Se le da sombra parcial una o dos semanas y se va exponiendo poco a poco, como harías con un plantel de huerto. La quemadura solar en una crasa no se cura: la hoja marcada se queda así hasta que la planta la sustituye.

Aeonium 'Zwartkop'

En resumen

La pregunta de qué suculentas aguantan fuera tiene tres respuestas distintas según dónde vivas. En el litoral mediterráneo y el sur, agaves, aloes, aeonium, crásulas, cotiledones y aizoáceas tapizantes viven en el suelo sin problema, y el enemigo es el sol de agosto sobre una planta sin aclimatar. En el interior, la lista se reduce a las de verdad rústicas: Sempervivum, Jovibarba, los Sedum europeos, Delosperma cooperi y Orostachys, y todas ellas pasan el invierno secas.

En el norte atlántico el frío importa poco y la lluvia lo es todo: maceta bajo alero, sustrato muy mineral, plantación en muro o talud y grava en el cuello. Y una regla que vale para las tres zonas: Carpobrotus edulis no se planta, porque es especie exótica invasora catalogada en el Real Decreto 630/2013.


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