Buscas tipos de echeveria y te encuentras con un problema que nadie te avisa: buena parte de las rosetas carnosas que se venden con esa etiqueta no son echeverias. En el mismo expositor del vivero, con el mismo cartelito genérico de suculenta, conviven al menos cinco géneros distintos, que vienen de continentes distintos, florecen de forma distinta y, lo que más importa, aguantan el frío de forma muy distinta.

La manera rápida de salir de dudas es la flor. Una echeveria saca un tallo floral lateral que se curva hacia arriba, con flores en forma de campana o de urna que casi no llegan a abrirse, colgadas a lo largo de un lado. Si lo que ves es una estrella plana bien abierta, o un ramillete en un tallo que sale del centro mismo de la roseta, tienes otra cosa en la maceta. Aquí van las otras cosas, una por una.

Colección de rosetas carnosas de distintos géneros

Sempervivum, la siempreviva de tejado

Es la confusión más cara de las cinco, porque comparte nombre común con Echeveria elegans: a las dos las llaman gallinas y polluelos. Sempervivum es un género europeo y de Asia occidental, de montaña, y esa es toda la diferencia. Aguanta a la intemperie el invierno del interior peninsular, con heladas y nieve encima, sin inmutarse. Una echeveria en el mismo sitio no pasa de noviembre.

Se reconoce por tres detalles. El borde de las hojas lleva pelillos finos que se ven a contraluz, y ninguna echeveria los tiene así. Los hijuelos salen al final de unos estolones finos, separados de la madre, en vez de apretados contra su base. Y cuando una roseta florece, saca un tallo grueso desde el centro con flores estrelladas de muchos pétalos, rosadas o rojizas, y después de florecer esa roseta muere. Es normal, no la has matado tú: deja los hijos alrededor y el corro sigue.

Graptopetalum, la planta fantasma

Graptopetalum paraguayense se vende en toda España y es la roseta gris rosada de tallos colgantes que hay en medio balcón del país. El nombre del género lo dice todo: grapto es escrito, petalum es pétalo. Las flores son estrellas planas y abiertas, de pétalos claros con puntos y rayas rojizas, nada que ver con la campana cerrada de una echeveria.

Al tacto también se distingue. Las hojas se desprenden con un roce mínimo, hasta el punto de que la planta se multiplica sola por las hojas que se le caen en la maceta de al lado. Esa fragilidad es su carácter y explica por qué nunca queda bien en un sitio de paso.

Dudleya, la californiana que duerme en verano

Dudleya viene de California y de Baja California, y es la que más gente mata sin enterarse de por qué. Su ciclo está invertido respecto al que esperamos: crece con las lluvias de invierno y entra en reposo en verano, justo cuando el aficionado la riega más. Un riego generoso en agosto sobre una dudleya dormida acaba en podredumbre casi seguro.

Las especies más vendidas, como Dudleya brittonii, llevan una capa de cera blanca espectacular. Esa capa no se regenera nunca, así que la planta no se toca, no se limpia con un trapo y no se riega por encima. Se distingue de una echeveria porque el tallo floral sale lateral pero erguido y rígido, con brácteas a lo largo, y porque la base forma un tronquito leñoso con el tiempo.

Aeonium, la roseta canaria

El género Aeonium es de Canarias y de Madeira en su mayor parte, con alguna especie en el norte de África, y es el que menos debería confundirse, aunque pasa. La roseta va en lo alto de un tallo leñoso ramificado, no a ras de suelo, y el conjunto acaba pareciendo un arbolito. Aeonium arboreum y su forma oscura, muy plantada en jardines del litoral, es el ejemplo obvio.

Su calendario es el canario: crece en otoño e invierno con las lluvias y se queda parado en verano, cerrando las rosetas y soltando hojas. Si tienes un aeonium con pinta lamentable en agosto, probablemente no le pase nada malo. La floración es terminal y en panícula grande, y la roseta que florece se agota y muere, igual que en Sempervivum.

Los híbridos entre géneros: Graptoveria, Pachyveria, Sedeveria

Aquí está el lío que ninguna etiqueta resuelve. Las crasuláceas americanas se cruzan entre géneros con una facilidad rara en botánica, y el resultado se nombra con una equis delante para avisar de que es un híbrido bigenérico.

  • x Graptoveria: cruces de Graptopetalum con Echeveria. Cultivares muy extendidos como 'Fred Ives', de rosetas grandes color bronce violáceo, o 'Debbie', rosada. Conservan la hoja algo quebradiza del padre Graptopetalum.
  • x Pachyveria: cruces de Pachyphytum con Echeveria. Hojas mucho más hinchadas y redondeadas, con la pruina densa del Pachyphytum, que tiene por su parte especies tan conocidas como Pachyphytum oviferum.
  • x Sedeveria: cruces de Sedum con Echeveria. Rosetas más pequeñas y apretadas, con tendencia a ramificar y a formar mata, como 'Letizia'. Suelen ser algo más tolerantes que una echeveria pura.

No hay ningún engaño en venderlas, son plantas estupendas. El problema es de expectativas: si buscas la foto de tu planta entre las especies de Echeveria no vas a encontrarla nunca, porque no es una especie sino un cultivar de un cruce entre dos géneros.

Y las que sí son echeverias

Para tener la referencia clara, tres que sí lo son y que están en cualquier vivero. Echeveria elegans, de rosetas apretadas gris azuladas, es la clásica. 'Perle von Nürnberg' es un cultivar híbrido dentro del propio género, con ese tono lila polvoriento que se intensifica con luz fuerte y se apaga en sombra. Y Echeveria lilacina, llamada echeveria fantasma, es gris plateada y de crecimiento lento, con hojas en cuchara.

Fíjate en el detalle de los nombres comunes, que es donde se genera la mitad del problema: Graptopetalum paraguayense es la planta fantasma y Echeveria lilacina es la echeveria fantasma. Dos plantas distintas, de dos géneros distintos, con el mismo apodo.

Echeveria lilacina, la llamada echeveria fantasma

Echeveria Perle von Nürnberg de tono lila polvoriento

Tabla para el vivero

GéneroDe dónde esCuándo creceFlorFrío
EcheveriaMéxico y AméricaPrimavera y otoñoCampana colgante, tallo lateralNo rústica
SempervivumMontañas de EuropaPrimavera y veranoEstrella, tallo central, roseta que muereMuy rústica
GraptopetalumMéxicoPrimavera y otoñoEstrella con pintas rojizasPoco rústica
DudleyaCalifornia y Baja CaliforniaInviernoTallo lateral rígido con brácteasVariable, teme la humedad estival
AeoniumCanarias y MadeiraOtoño e inviernoPanícula terminal, roseta que muerePoco rústica

En resumen

Si has llegado buscando variedades de echeveria, el primer paso útil no es aprenderse cincuenta cultivares, sino saber si tu planta pertenece al género. La flor lo resuelve en cuanto aparece, y mientras no haya flor te orientan el borde peludo de la hoja en Sempervivum, la hoja que se cae sola en Graptopetalum, el tallo leñoso con roseta arriba en Aeonium y la cera intocable de Dudleya.

La razón práctica para molestarse en esto es el calendario. De estos cinco géneros, uno pasa el invierno bajo la nieve, otro duerme en pleno agosto y otro crece justo cuando llueve en Canarias. Regarlos a todos igual, que es lo que pasa cuando van juntos en la misma jardinera con la etiqueta de suculentas variadas, condena a unos cuantos.


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