Una hoja de Echeveria caída sobre el sustrato echa raíces sola en tres semanas. Ese es el motivo por el que las suculentas se regalan tanto: cualquier trozo que se desprenda es una planta nueva en potencia, y no hace falta invernadero ni hormonas.
Lo que decide el resultado no es la técnica sino dos cosas que casi nadie respeta: dejar cicatrizar el corte antes de plantarlo, y no regar hasta que haya raíz. Casi todos los fracasos son podredumbre por hacer lo contrario, no falta de maña.
Los cuatro métodos, y cuándo usa cada uno
| Método | Para qué géneros | Tiempo hasta raíz |
|---|---|---|
| Hoja | Echeveria, Graptopetalum, Sedum, Pachyphytum | 2 a 4 semanas |
| Esqueje de tallo | Crassula, Aeonium, Kalanchoe, Senecio, Portulacaria | 1 a 3 semanas |
| Hijuelo o separación | Aloe, Haworthia, Agave, Sempervivum, Mammillaria | inmediato, ya trae raíz |
| Semilla | cualquiera, y es la única vía para obtener variación | meses |
La elección no es libre: depende del género. Una Haworthia no sale de hoja por mucho que se insista, y un Aeonium tampoco, porque sus hojas no llevan yema en la base. Ahí toca esqueje de tallo o separar hijuelos.
Propagación por hoja, paso a paso
1. Arranca la hoja entera. Es el paso que más falla. Sujeta la hoja por la base y muévela a un lado y a otro hasta que se desprenda limpia del tallo, con su punto de inserción intacto. Una hoja rota, a la que se le queda un trozo pegado al tallo, no tiene la yema y no brotará nunca: enraizará a veces, pero se quedará en una hoja con raíces hasta que se consuma.
2. Déjala cicatrizar. De dos a cinco días en un sitio seco, ventilado y a la sombra, sin tocar tierra. El corte forma un callo que impide la entrada de hongos. Con calor bastan dos días; en invierno, casi una semana.
3. Ponla sobre el sustrato, no dentro. Apoyada encima de una mezcla que drene, con el extremo cicatrizado rozando la superficie. Enterrarla es el segundo error clásico: se pudre.
4. Luz indirecta y nada de agua. La hoja vive de sus propias reservas y no necesita riego. Sol directo la quema, y a la sombra total no arranca.
5. Espera. Salen primero unas raíces rosadas o blancas y después una roseta diminuta en la base. A partir de ahí, pulverizaciones muy espaciadas o unas gotas junto a la raíz cuando el sustrato lleve días seco.
6. La hoja madre se consume. Es lo normal: la roseta nueva la vacía. No se arranca hasta que esté seca del todo y se desprenda sola.
Esquejes de tallo
Es el método más rápido y el que salva una planta estirada por falta de luz. Se corta la punta con tres o cuatro centímetros de tallo limpio, con una cuchilla afilada y limpia, y se le quitan las hojas de abajo.
Cicatriza igual que la hoja, de dos a siete días según el grosor. Un tallo grueso de Aeonium o de Euphorbia puede necesitar más de una semana. Después se planta lo justo para que se sostenga, y se riega por primera vez cuando se note resistencia al tirar suavemente, que es la señal de que ya hay raíz.
El resto de la planta decapitada no se tira: rebrota por debajo del corte, y a menudo con varias cabezas donde había una.
Hijuelos y separación de mata
Es el método con menos margen de error, porque el hijo ya viene con raíces propias. Los Sempervivum emiten estolones con rosetas al final, los Aloe y los Agave sacan hijos de la base, y muchas cactáceas globosas forman grupos.
Se separa con la planta en sustrato seco, tirando con cuidado o cortando la unión. Si el hijuelo sale con raíces, se planta directamente y se riega a los pocos días. Si sale sin ellas, se trata como un esqueje y se deja cicatrizar.
En el agave hay que contar con una cosa: los hijos aparecen a bastante distancia de la madre, con raíces largas y horizontales, y hay que cavar más de lo que parece.
Semilla, que es otra cosa
Sembrar es el único camino cuando se busca variación, porque los otros tres métodos dan clones idénticos a la planta madre. También es la vía para las especies que no se dejan multiplicar de otra forma, como los Lithops.
Requiere paciencia real: una Echeveria de semilla tarda dos o tres años en parecer una planta adulta, y un cactus globoso bastante más. La siembra se hace en superficie, sobre sustrato mineral, con humedad constante y tapada hasta la germinación, que es justo lo contrario de lo que pide una suculenta hecha.
El sustrato y la maceta
Para enraizar sirve una mezcla que drene y retenga poco: sustrato de cactus comercial aligerado con un tercio o la mitad de árido, sea perlita, pumita, arena de sílice gruesa o gravilla volcánica. La arena de playa no vale por la sal, y la de construcción tampoco porque compacta.
La maceta, pequeña y con agujero. Un recipiente grande retiene humedad alrededor de un esqueje diminuto durante días, que es exactamente lo que hay que evitar. El barro cocido ayuda porque evapora por la pared.
Cuándo hacerlo
En primavera y a principios de otoño, que es cuando la planta está en crecimiento activo y cicatriza rápido. En el verano del interior peninsular conviene esperar: con más de treinta y cinco grados muchas suculentas se paran, y un esqueje puesto en pleno agosto se deshidrata antes de enraizar.
El invierno tampoco es buen momento en exterior, aunque dentro de casa, con luz suficiente, la propagación por hoja funciona todo el año en las especies de crecimiento invernal, como los Aeonium.
Por qué se pudre un esqueje
Cuatro causas, y las cuatro son de manejo:
No cicatrizó. Plantar el corte fresco mete una herida abierta en un medio con hongos.
Se regó antes de tener raíz. Sin raíz no hay nada que absorba el agua, y el tejido se empapa y se descompone.
El sustrato retiene. Turba pura o tierra de jardín mantienen humedad días enteros alrededor del corte.
Falta ventilación. Los tapados y las campanas, que van bien para otros esquejes, aquí son contraproducentes.
Un esqueje que se ablanda y oscurece desde la base ya no se recupera. Lo que sí se puede hacer es cortar por encima de la zona dañada, en tejido firme, y volver a empezar el proceso desde la cicatrización.
Dos avisos
El látex de las euforbias. Muchas suculentas que parecen cactus son Euphorbia, y al cortarlas sueltan un látex blanco irritante para la piel y peligroso en los ojos, además de tóxico por ingestión. Se manipulan con guantes y protección ocular, y el corte se sella con agua fría antes de dejar cicatrizar.
Los derechos del obtentor. Bastantes cultivares modernos de suculenta están protegidos, y multiplicarlos para venderlos requiere autorización. Para uso propio y para regalar no hay problema.
En resumen
Las suculentas se propagan por hoja, por esqueje de tallo, por hijuelos o por semilla, y el método depende del género: Echeveria y Sedum salen de hoja, Aeonium y Haworthia no. La hoja hay que arrancarla entera, con su punto de inserción, o no brotará nunca.
Los dos pasos que deciden el resultado son dejar cicatrizar el corte de dos a siete días antes de ponerlo en contacto con el sustrato, y no regar hasta que haya raíces. Sustrato que drene, maceta pequeña, luz indirecta y primavera u otoño. Y guantes con las euforbias, que sueltan un látex irritante.