Portulacaria afra es un arbusto suculento sudafricano que en maceta se comporta mejor que casi cualquier otra crasa de las que se venden como arbolito: crece rápido, rebrota por donde la cortes, enraíza de estaca sin mimos y perdona un riego de más, cosa que la planta de jade no perdona. Por eso, si has matado una Crassula ovata y quieres volver a intentarlo, esta es la planta.

Lo que pide es poco y concreto: mucha luz, un sustrato que se seque rápido, riego cuando la maceta esté seca de verdad, y protección frente a la helada. No es rústica. En la costa mediterránea y en Canarias vive fuera todo el año; en el interior peninsular es planta de maceta que entra en casa o al invernadero cuando llega el frío.

Qué planta es

Es una suculenta arbustiva del sur de África, muy abundante en el matorral espinoso de la provincia sudafricana del Cabo Oriental, donde forma masas densas. Allí se llama spekboom y es alimento de elefantes, kudús y ganado, que ramonean las ramas sin acabar con la planta porque rebrota de lo que queda. Esa capacidad de rebrote es exactamente la que la hace agradecida en maceta.

No es una crasulácea. Se clasifica hoy en la familia Didiereaceae, así que su parecido con la jade es pura convergencia: dos plantas de zonas secas que han acabado con hojas gordas y tallo leñoso. También se planta a gran escala en programas de restauración del matorral degradado del Cabo, aprovechando que arraiga de estaca directamente en el suelo y que fija carbono al hacerlo.

Cómo distinguirla de la planta de jade

Se venden juntas y con etiquetas parecidas (jade enana, jade miniatura, arbusto elefante), pero no se confunden si miras de cerca:

  • La hoja de la portulacaria es pequeña, fina y de un verde claro brillante. La de la jade es bastante mayor y más gruesa.
  • El tallo de la portulacaria es rojizo o pardo rojizo desde joven. El de la jade es verde y luego gris.
  • La portulacaria crece deprisa y sus ramas se arquean y cuelgan. La jade crece despacio y se mantiene erguida sola.
  • La portulacaria brota otra vez desde madera vieja con facilidad. La jade lo hace peor y más lento.

planta Portulacaria Afra

Luz y ubicación en España

Quiere sol. En pleno sol las hojas se quedan pequeñas y apretadas, los tallos engordan y la planta se compacta, que es lo que interesa. A media sombra sigue viva pero se estira, con entrenudos largos y ramas que se doblan por su propio peso.

La única precaución seria es el verano interior. Una portulacaria recién sacada al sol de julio, o pegada a un cristal orientado al sur sin ventilación, se quema: aparecen manchas claras que luego se vuelven marrones y secas, y esas hojas no se recuperan. La solución es aclimatarla poco a poco, sacándola primero a un sitio con sol de mañana y sombra a mediodía durante un par de semanas.

En el norte atlántico el problema es el contrario: poca luz y lluvia continua. Allí funciona mejor bajo un alero o en porche cubierto, donde reciba luz pero no reciba toda el agua del invierno.

Sustrato y maceta

Mezcla de sustrato para cactus con una parte generosa de material grueso: pómice, gravilla volcánica o arena de granulometría gruesa. Lo que hay que evitar es la arena fina de playa o de obra, que compacta y retiene agua en lugar de drenar.

La maceta, con agujeros y no demasiado grande. El barro sin esmaltar es la mejor opción porque evapora por la pared y acorta el tiempo que la tierra pasa mojada. Como la planta echa mucha masa arriba y poca raíz abajo, las macetas altas y estrechas vuelcan: mejor anchas y de base pesada.

Plantación de suculentas Portulacaria Afra

Riego a lo largo del año

En primavera y verano, que es cuando crece con ganas, riega a fondo cuando el sustrato esté seco y deja que salga el agua por los agujeros. Con calor y sol directo eso puede ser cada semana o cada diez días en una maceta pequeña de barro, y bastante menos en una maceta grande de plástico. No riegues por calendario, riega por peso: levanta la maceta y aprende a notar la diferencia entre seca y con agua.

En invierno, si la planta está fresca y con poca luz, el riego se reduce casi a cero. Si está dentro de casa con calefacción y junto a una ventana muy luminosa, seguirá consumiendo algo y necesitará un riego ocasional. La señal fiable de sed es que las hojas de la base pierden turgencia y se arrugan un poco. Aguanta bien ese punto, así que es mejor llegar tarde que pasarse.

Poda, formas y bonsái

Aquí está su gracia. Responde a la poda como pocos arbustos suculentos: corta por encima de un par de hojas y en pocas semanas saldrán dos brotes nuevos. Con eso puedes hacer tres cosas distintas:

  • Arbolito: elige un tallo como tronco, quita las ramas bajas y despunta la copa cada vez que se alargue. El tronco engorda con el tiempo y con riego escaso.
  • Colgante: déjala sin podar en una cesta o en un muro y deja que las ramas caigan. La variedad rastrera es la ideal para esto.
  • Bonsái: es una de las plantas más usadas para bonsái de interior precisamente porque tolera raíz reducida, maceta plana y podas repetidas. No alambres las ramas jóvenes con fuerza, que son frágiles y se parten.

La poda se hace en primavera y verano, cuando la planta está en crecimiento activo, y los restos sirven directamente de esquejes.

suculenta elefante

Variedades que se encuentran

  • 'Variegata': hojas con bandas crema y verde y tallos de rojo intenso. Crece más despacio y se quema antes al sol fuerte, así que agradece sombra a mediodía en verano.
  • 'Aurea': hojas que amarillean al recibir mucha luz, de porte compacto.
  • 'Prostrata': de crecimiento rastrero, la mejor para cestas colgantes y para tapizar el borde de una jardinera.
  • 'Limpopo': de hoja notablemente más grande que el tipo.

Multiplicar por estaca

Es casi automático. Corta una rama sana, quita las hojas de la parte que va enterrada, deja secar el corte unos días en un sitio ventilado y a la sombra hasta que cicatrice, y clávala en sustrato drenante apenas húmedo. No riegues durante una o dos semanas. En primavera o verano enraíza en unas pocas semanas, y notarás que ha agarrado porque empieza a brotar.

En agua también enraíza, pero esas raíces son blandas y sufren al pasar a tierra, así que el resultado es peor. Y no hace falta hormona de enraizamiento.

Propagación de suculentas de Portulacaria Afra

Problemas frecuentes

La caída repentina de hojas casi siempre es un cambio brusco de sitio, de luz o de temperatura. La planta se desprende de parte del follaje, se estabiliza y vuelve a brotar; no hace falta hacer nada, y desde luego no hay que regar más por ello.

Los tallos que se ponen blandos, translúcidos y oscuros en la base son pudrición por exceso de agua, y en ese caso lo único que se salva es cortar por encima de la zona sana y volver a enraizar la punta. En cuanto a plagas, la que aparece es la cochinilla algodonosa en las axilas de las hojas, que se quita a mano con un bastoncillo y alcohol si son pocas.

Sobre comerla

En Sudáfrica las hojas de spekboom se comen crudas, tienen un sabor ácido y se usan en ensalada, además de ser forraje habitual para el ganado. No se le conoce toxicidad, y en las listas de plantas peligrosas para perros y gatos no figura, lo que la hace más tranquila que la jade si hay animales en casa.

Dicho eso, una planta de vivero no es un alimento: ha podido recibir tratamientos fitosanitarios y se ha cultivado en un sustrato pensado para ornamental. Si la idea es probarla, que sea de una planta propia, cultivada por ti y sin tratamientos, y en cantidad simbólica.

En resumen

La portulacaria es la crasa de tronco más fácil que puedes tener en casa: sol, sustrato que drene, riego cuando la maceta pesa poco y tijera cuando quieras cambiarle la forma. Todo lo que cortes se convierte en otra planta con solo dejar secar el corte y clavarlo en tierra.

Si la comparas con la planta de jade, gana en velocidad, en respuesta a la poda, en facilidad de multiplicación y en que no es tóxica para las mascotas. Pierde en una sola cosa: no aguanta la helada, así que en el interior peninsular es planta de maceta que se resguarda en invierno.


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