No existe ninguna suculenta negra. Las que se venden con ese nombre son púrpuras muy oscuras, casi granates, y basta con levantar una hoja a contraluz para verlo: el rojo vinoso aparece de inmediato. Tienen que conservar clorofila para vivir, así que el pigmento oscuro se superpone al verde, nunca lo sustituye del todo.

La segunda cosa que hay que saber antes de comprar una es que ese color lo fabrica la planta bajo estrés de luz, y por tanto lo pierde en cuanto cambian las condiciones. Una roseta negrísima de vivero, metida en un salón, en unas semanas se aclara, se vuelve verde bronce y empieza a estirarse. Estas son las especies y cultivares que de verdad se venden oscuros en España, cómo distinguirlos y qué necesitan para mantener el tono.

Suculentas de tonos muy oscuros agrupadas

De dónde sale el negro, y de dónde el brillo

El tono oscuro son antocianinas acumuladas en las capas superficiales de la hoja, los mismos pigmentos que ponen morada una col lombarda. Funcionan como filtro solar: cuando la radiación es alta, la planta los produce para proteger su maquinaria fotosintética. Con poca luz deja de fabricarlos, porque cuestan energía y ya no hacen falta.

El brillo es otra cosa distinta y conviene no confundirla. En estos cultivares oscuros la hoja es lisa, con una cutícula cerosa continua que refleja la luz como un plástico pulido. No es pruina, que es la capa de polvo blanquecino de las echeverias azules y que se borra con el dedo. Por eso una hoja negra brillante se puede manipular sin dejar huella, aunque conviene no hacerlo de todos modos. Y no uses abrillantadores de hojas: dan un lustre artificial y tapan estomas.

Aeonium arboreum 'Zwartkop'

Aeonium arboreum 'Zwartkop' con rosetas de color púrpura oscuro

Es la más oscura de todas y la que la gente busca cuando escribe suculenta negra. También se vende como 'Schwarzkopf', que significa lo mismo en alemán. Forma rosetas planas al final de tallos leñosos que se van desnudando por abajo, y ese porte de arbolito es parte de su gracia.

Lo importante con el aeonio es su calendario, porque es justo el contrario del de un cactus. El género viene de Canarias y del noroeste de África, donde la lluvia llega en invierno: crece de otoño a primavera y en verano se para. En pleno agosto, las rosetas se cierran como puños, tiran hojas de abajo y parecen moribundas. No lo están, y ese es el momento de regar menos, no más, y de darles sombra en las horas centrales. Si en esa fase las riegas como si estuvieran creciendo, se pudren.

No aguanta heladas. En el litoral mediterráneo vive fuera todo el año; en el interior peninsular tiene que entrar o quedarse protegida en invierno. Se propaga de forma trivial por esqueje de tallo: cortas una roseta con un palmo de tallo, dejas secar el corte unos días y la plantas en sustrato con mucho árido.

Echeveria 'Black Prince' y 'Black Knight'

Echeveria 'Black Knight' de hojas puntiagudas casi negras

Son dos híbridos distintos que se confunden constantemente en las etiquetas. 'Black Prince' tiene la hoja ancha, triangular y de punta corta, forma rosetas compactas y produce hijuelos alrededor hasta hacer un grupo denso. 'Black Knight' es más abierta, con hojas estrechas y aquilladas que terminan en punta fina. En las dos, el centro de la roseta se ve verde: las hojas jóvenes aún no han acumulado pigmento y se oscurecen con la edad.

Florecen a finales de otoño y en invierno, con una vara que sale del centro y flores rojizas colgantes. Son echeverias policárpicas, es decir, que florecen y siguen viviendo. Se multiplican por hoja y por hijuelo, y tienen un punto débil concreto: la roseta cerrada es escondite perfecto para la cochinilla algodonosa, que se instala entre las hojas basales. Conviene mirar el envés y el cuello cada cierto tiempo.

Sinocrassula yunnanensis

Sinocrassula yunnanensis, rosetas oscuras cubiertas de pelo corto

Esta rompe el patrón: no viene de África ni de América, sino del suroeste de China, de la provincia de Yunnan. Hace rosetas pequeñas de hojas estrechas, apretadas y cubiertas de un pelo cortísimo que le quita el brillo y le da un aspecto aterciopelado, casi de mineral. Es de las pocas crasas oscuras que resultan realmente negruzcas al ojo, más por textura que por pigmento.

Crece en grupos densos y cada roseta es monocárpica: cuando emite su vara floral, esa roseta muere. Como la mata produce muchas, no se nota apenas. Prefiere luz fuerte pero tamizada y detesta el agua acumulada entre las hojas, así que se riega al sustrato y en verano se le da aire.

Echinopsis ancistrophora 'Arachnacantha'

Echinopsis ancistrophora subsp. arachnacantha con espinas oscuras en forma de araña

Aquí hay que ser honesto: el cuerpo del cactus es verde oscuro, no negro. Lo que se ve casi negro son las espinas, curvadas y pegadas al cuerpo como patas de araña, que es lo que significa su epíteto. Viene de Bolivia y durante mucho tiempo se llamó Lobivia arachnacantha, nombre que sigue apareciendo en las etiquetas.

Es un cactus pequeño que forma grupos apretados y da flores grandes, amarillas o anaranjadas, desproporcionadas para su tamaño. Para que florezca hace falta un invierno fresco y completamente seco, que es la condición que la mayoría de la gente no le da y por eso no ve flores. En verano, sol y riego espaciado.

Otros oscuros que verás en el vivero

  • Aeonium arboreum var. atropurpureum, el antecesor del 'Zwartkop', más bronce que negro.
  • Aeonium 'Velour' y otros aeonios de roseta oscura con el centro más claro.
  • Echeveria affinis, una de las especies que hay detrás de los híbridos negros.
  • Sempervivum de cultivares granates, útiles porque estos sí aguantan la helada al aire libre.
  • La variegada 'Bess Bates', un 'Black Prince' con sectores claros, mucho más delicado al sol.

Cómo conseguir que mantengan el color

Todo se reduce a darle luz sin quemarla. Estas plantas necesitan varias horas de sol para fabricar pigmento, pero una hoja oscura absorbe más radiación y se calienta más que una verde, con lo que se quema antes. Detrás de un cristal orientado al sur en un verano de meseta, una roseta negra puede aparecer con manchas secas y corchosas en dos tardes. El sitio bueno es exterior con sol de mañana y sombra al mediodía, o una ventana muy luminosa con la planta aclimatada poco a poco.

El riego también participa: en crecimiento, riego abundante cuando el sustrato esté seco del todo, nunca a chorrito diario. Un sustrato que drene en segundos, con arena gruesa, pómice o puzolana, importa más que la marca del abono. Y si la planta ya se te ha puesto verde y estirada, no tiene arreglo hacia atrás: se corta la roseta, se enraíza y se cría desde el principio en un sitio mejor iluminado.

Ninguna de estas plantas figura entre las crasas con toxicidad descrita, a diferencia de los Kalanchoe o de las euforbias, pero eso no las convierte en comestibles ni en inofensivas para un animal que muerda macetas. Son ornamentales y punto.

En resumen

Las suculentas negras brillantes son, en realidad, cultivares de púrpura oscurísimo que dependen del sol para estar así. El 'Zwartkop' es el más negro de todos y además tiene un ciclo canario, de crecimiento en invierno y parón en verano, que hay que respetar si no quieres perderlo en agosto. Las echeverias 'Black Prince' y 'Black Knight' son la opción de maceta pequeña, y la Sinocrassula la más rara de ver.

Si la compras con el color en su punto y la pones en un rincón oscuro del salón, lo que has comprado se va a deshacer delante de ti en un mes. Con luz abundante, sombra en las horas duras del verano y un sustrato que drene, el tono se mantiene temporada tras temporada y encima marca el paso de las estaciones, más oscuro con el frío y con la sequía.


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