Las plantas de interior que huelen se dividen en dos grupos que no tienen nada que ver, y confundirlos es el motivo por el que mucha gente se decepciona. Por un lado están las de hoja aromática, como el romero, la menta, la melisa o el geranio de olor: no perfuman la habitación solas, huelen cuando las rozas o las frotas. Por otro, las de flor perfumada, como el jazmín, la gardenia, la hoya o un cítrico en flor: esas sí llenan una habitación entera, pero solo mientras están floridas, y para florecer dentro de casa necesitan mucha más luz de la que suele haber.
Así que la respuesta corta es esta: si quieres olor todo el año y de forma fiable, planta aromáticas de hoja junto a una ventana por la que pases a menudo. Si quieres que huela la casa entera, tendrás que darle a una planta de flor la mejor ventana que tengas y aceptar que el perfume dura unas semanas al año. Lo que sigue es qué elegir en cada caso, y qué plantas fragantes conviene no meter en casa.
Aromáticas de hoja: huelen cuando las tocas
El aroma de estas plantas está en glándulas de la hoja y se libera al romperlas o rozarlas. Por eso el sitio importa tanto como la especie: en el alféizar de la cocina, al lado del fregadero o donde pases la mano al entrar, valen su peso en oro; en una estantería alta no las hueles nunca.
- Romero (Salvia rosmarinus). El que mejor tolera el ambiente seco de un piso, pero exige sol directo de verdad. Con poca luz se ahíla y se apaga. Riego escaso, y nunca con el cepellón encharcado.
- Menta (Mentha). Muy agradecida y muy invasora, así que en maceta propia. Quiere luz clara y sustrato fresco, al contrario que el romero. Un pellizco de hoja perfuma una habitación pequeña.
- Melisa o toronjil (Melissa officinalis). Aroma cítrico limpio al frotarla, fácil de cultivar y tolerante con la sombra parcial.
- Hierba luisa (Aloysia citrodora). Probablemente el mejor olor a limón del grupo. Es arbustiva y de hoja caduca, así que en invierno se queda sin hojas, cosa normal que asusta a quien no lo sabe.
- Tomillo limonero (Thymus × citriodorus). Compacto, perfecto para un tiesto pequeño a pleno sol de ventana.
- Albahaca (Ocimum basilicum). Huele maravillosamente, pero es una planta de temporada y de mucha luz. La maceta del supermercado, con veinte plantitas apretadas, dura semanas y no es culpa tuya. Si la quieres duradera, separa unas pocas en un tiesto propio.
- Hierba limón (Cymbopogon citratus). Aroma cítrico fuerte en la hoja y buen porte; necesita calor y luz abundante.
El geranio de olor, caso aparte
Los pelargonios aromáticos (Pelargonium graveolens y parientes) tienen hojas que huelen a rosa, a limón o a menta según la variedad, y son de los más fáciles de mantener dentro: toleran el aire seco, quieren sol y prefieren quedarse algo cortos de agua.
Un aviso, porque se vende mucho: el llamado geranio citronela no ahuyenta mosquitos de forma apreciable estando en la maceta. Huele a citronela cuando lo frotas, y ya está. La planta entera no protege una terraza, por mucho que lo diga la etiqueta.
Flores que sí perfuman una habitación
- Jazmín de Arabia (Jasminum sambac). Flores pequeñas y blancas con un perfume intensísimo, sobre todo al atardecer. Necesita mucha luz, calor y humedad; en un piso oscuro vive, pero no florece, y sin flor no hay olor.
- Jazmín de invierno (Jasminum polyanthum). Es el que se vende en flor en pleno invierno, con capullos rosados. Perfuma muchísimo y, para volver a florecer al año siguiente, necesita pasar unas semanas en un sitio fresco y muy luminoso, cosa que en un salón con calefacción no ocurre.
- Hoya o flor de cera (Hoya carnosa). Umbelas de flores cerosas con aroma dulce que se intensifica de noche. Regla de oro: no cortes nunca el pedúnculo seco del que colgaron las flores, porque vuelve a florecer sobre él año tras año. Tarda en alcanzar la madurez para florecer y agradece estar algo estrecha en la maceta.
- Cítricos de maceta. El calamondín (Citrus × microcarpa) y el limonero Meyer dan azahar, que es de los mejores perfumes que puede haber en una casa. Ahora bien, son plantas de exterior: lo razonable en España es tenerlos en la terraza y entrarlos solo si hiela, porque dentro y con poca luz sueltan las hojas y cogen cochinilla.
- Gardenia (Gardenia jasminoides). El perfume más famoso de la lista y también la planta más difícil. Quiere sustrato ácido, mucha luz sin sol directo abrasador, humedad ambiental alta y riego con agua sin cal. Con el agua calcárea de buena parte de España amarillea entre los nervios y se va apagando. No es una planta para empezar.
- Jazmín de Madagascar (Stephanotis floribunda). Flores blancas tubulares muy perfumadas, trepadora de interior luminoso y de riego moderado.
Fragantes que es mejor no meter en casa
Que una planta huela bien no significa que sea buena compañera de interior. Estas son las que conviene pensarse dos veces:
- Lirio de los valles o muguete (Convallaria majalis). Aroma precioso y planta muy tóxica: contiene glucósidos cardiotónicos y toda ella, incluida el agua del jarrón, es peligrosa si se ingiere. Con niños pequeños o animales en casa, fuera.
- Nardo (Agave amica, antes Polianthes tuberosa). Uno de los perfumes más potentes que existen en jardinería. En una habitación cerrada resulta abrumador y llega a dar dolor de cabeza. Mejor en el jardín o en una terraza.
- Galán de noche (Cestrum nocturnum). Mismo problema multiplicado, y además sus frutos son tóxicos. Es planta de patio, no de dormitorio.
- Eucalipto (Eucalyptus). Se vende en macetita como planta de interior aromática y no lo es: necesita sol pleno, crece deprisa y termina mal dentro de una casa. Además es tóxico para perros y gatos.
- Plumeria o frangipani (Plumeria). Flor espectacular y perfumada, pero es una apocinácea con látex irritante y necesita sol y calor de verdad. Solo tiene sentido en el litoral cálido y al aire libre.
Si hay perro o gato en casa
Es la pregunta que más se busca y la que menos responden estas listas. Varias de las plantas fragantes habituales son tóxicas para los animales de compañía: el lirio de los valles es de los casos más graves, y los cítricos, el eucalipto y las plumerias también figuran entre las que provocan cuadros digestivos o irritación. Las hierbas de cocina, como la albahaca, el romero o la melisa, son de las opciones más tranquilas, aunque cualquier planta comida en cantidad puede sentar mal.
Dos apuntes más. Si tu gato mordisquea las plantas, la solución no es la lista perfecta, es poner las macetas donde no llegue. Y sobre los difusores de aceites esenciales como sustituto del olor de las plantas: los gatos metabolizan mal ciertos compuestos, así que cualquier duda es para el veterinario y no para internet.
Lo que una planta aromática no hace
Conviene decirlo, porque se repite en todas partes. Las plantas de interior no purifican el aire de una casa de forma apreciable: los estudios que se citan para afirmarlo se hicieron en cámaras selladas de laboratorio, y en una habitación real la simple ventilación mueve muchísimo más aire del que filtraría una colección entera de macetas. Ten plantas porque te gustan y porque huelen bien, no como aparato de limpieza del aire.
Y con los usos tradicionales, lo mismo. La melisa, la pasiflora o la lavanda tienen un uso popular documentado en infusión, pero eso es tradición, no tratamiento: aquí no damos indicaciones ni dosis, y nada de esto sustituye a lo que te diga un médico.
Cómo conseguir que huela de verdad
Con las de flor, todo se reduce a que florezcan, y para eso hacen falta tres cosas: la ventana más luminosa de la casa, un abonado durante la temporada de crecimiento y respetar el reposo de invierno de las que lo necesitan. Una planta de flor perfumada en un rincón en penumbra se queda verde y muda.
Con las de hoja, la clave es la colocación y el manejo. Ponlas donde las roces al pasar, pellizca hojas de vez en cuando (eso además las hace ramificar) y no dejes que florezcan si lo que quieres es hoja aromática, porque muchas pierden intensidad al espigar. Un poco de movimiento de aire en la habitación ayuda a repartir el aroma; una habitación completamente cerrada lo concentra alrededor de la maceta y no llega a ninguna parte.
En resumen
Para tener olor fiable dentro de casa, apuesta por aromáticas de hoja junto a una ventana con sol: romero, menta, melisa, hierba luisa y geranio de olor cumplen sin exigir casi nada. Si lo que buscas es que la casa entera huela, el jazmín de Arabia, la hoya y un cítrico en flor son los que mejor resultado dan, con la condición de darles mucha luz, porque sin flor no hay perfume.
Y ten a mano la parte que las listas suelen callar. La gardenia es preciosa y difícil con el agua calcárea de aquí. El nardo y el galán de noche son demasiado intensos para una habitación. El lirio de los valles es muy tóxico y no debe estar al alcance de niños ni de animales. Eligiendo con ese criterio, el perfume dura y no te da ningún disgusto.