La crasa que se vende como cucharas de cobre es una de las pocas plantas de maceta cuyo color no viene de la flor ni de un estrés puntual, sino del propio revestimiento de la hoja. Kalanchoe orgyalis tiene las hojas cubiertas de un fieltro de pelos diminutos que, en las hojas jóvenes, es de un pardo canela intenso, casi cobre bruñido, y que con la edad va virando a gris plateado. Como la planta no cambia todas las hojas a la vez, un ejemplar adulto lleva las puntas de color cobre y la parte baja plateada, y ese contraste es la razón entera de cultivarla.

La otra cosa que hay que saber antes de comprarla es que es lentísima. En su tierra llega a hacerse un arbusto de casi dos metros, pero en maceta y en nuestro clima crece unos pocos centímetros al año. Es una planta de tener, no de ver crecer, y quien espere un arbusto en dos temporadas se va a desesperar.

Kalanchoe orgyalis con hojas cobrizas en la punta y plateadas abajo

Se escribe orgyalis

Circula mucho escrita como "orygalis", con la erre y la ye cambiadas de sitio, y así aparece en tiendas, foros y etiquetas. El nombre correcto es Kalanchoe orgyalis, descrita por el botánico británico J. G. Baker.

El epíteto viene del griego orgyia, la braza, la medida que va de la punta de los dedos de una mano a la de la otra con los brazos extendidos. Alude al tamaño que alcanza la planta en su hábitat, no al que va a tener en tu terraza.

Cómo es

Es una crasulácea arbustiva y perenne, de tallo erguido que se ramifica con el tiempo y se vuelve leñoso y descortezado en la base. Las hojas son ovaladas o espatuladas, más anchas hacia el extremo y estrechadas en un peciolo corto, con forma de cuchara, de donde le viene el nombre común. Van en pares cruzados y suelen sostenerse bastante erguidas, dobladas hacia arriba por el eje.

Toda la superficie, haz y envés, va cubierta de un tomento denso de pelos muy cortos. En el haz de las hojas jóvenes ese tomento es cobrizo o canela; el envés es más claro, gris plateado, desde el principio. Es una planta bicolor mirada de cerca.

Con los años cada hoja pierde el cobre y se apaga hacia el plateado, empezando por las de abajo. Por eso el aspecto de un ejemplar joven, todo canela, y el de uno viejo, con la mata plateada y las puntas encendidas, son tan distintos.

De dónde viene

Es endémica de Madagascar, del sur y el suroeste de la isla, donde vive en laderas y afloramientos rocosos, en suelos muy pobres y con una estación seca larga. Ese origen se traduce directamente en cómo hay que cultivarla: sol de sobra, sustrato que no retenga agua y un invierno seco.

Cómo mantener el cobre

El tono cobrizo depende del sol. A pleno sol la planta fabrica hojas pequeñas, apretadas y de canela intenso. A media sombra las hojas salen más grandes, más verdosas bajo el tomento, más separadas entre sí, y la planta se estira.

Eso no se corrige con abono ni con más riego, y tampoco se recupera en las hojas ya formadas: el color se decide cuando la hoja se está haciendo. Lo único que puedes hacer con una planta estirada y apagada es cambiarla de sitio y podar para que rebrote en condiciones.

Por zonas: en la costa mediterránea, Levante, Andalucía y Canarias vive a pleno sol todo el año y ahí es donde mejor color coge. En el interior peninsular, sol directo salvo las horas centrales de julio y agosto, sobre todo si está en maceta pequeña y oscura, que se recalienta. Dentro de casa solo funciona pegada a una ventana orientada al sur, y aun así irá más laxa y menos cobriza que fuera.

Si la sacas de interior a exterior, hazlo en dos o tres semanas dándole sol progresivamente. El tomento protege bastante, pero un salto brusco deja manchas secas permanentes.

Hojas en forma de cuchara de Kalanchoe orgyalis cubiertas de fieltro cobrizo

Con qué se confunde

Se parece bastante a Kalanchoe bracteata, otra malgache de hoja afelpada, pero esta última va plateada o blanquecina desde el principio y no pasa por la fase de cobre. Si tu planta nunca ha sacado hojas canela, probablemente no es orgyalis.

Con Kalanchoe tomentosa, la oreja de gato, la diferencia es clara: aquella tiene la hoja alargada y estrecha, con pelos mucho más largos y manchas pardas concentradas en la punta, y no tiene forma de cuchara ni tono cobrizo. Y Kalanchoe beharensis es de otra escala, con hojas grandes, triangulares y onduladas.

Riego y sustrato

Sustrato mineral y muy drenante. Una mezcla de cactus y crasas con la mitad de árido grueso añadido, puzolana, pómice o perlita gruesa, es un buen punto de partida. Cuanto más mineral, más compacta y más coloreada sale la planta, aunque haya que regar algo más a menudo.

Riego de empapar y secar: a fondo, hasta que sale agua por los agujeros, y luego nada hasta que el cepellón esté seco en profundidad. En verano, en terraza, eso suele caer cada siete o diez días; en invierno, con la planta parada y en sitio fresco, puede pasar un mes o más entre riegos.

Dos reglas propias de esta especie, que vienen del tomento:

  • Riega al sustrato, nunca por encima. El agua queda atrapada entre los pelos, tarda en secarse y deja cercos y focos de pudrición.
  • No la limpies frotando. Un paño o el chorro de la manguera apelmazan el fieltro y dejan calvas brillantes que no se regeneran. Para el polvo, un pincel blando o un soplido.

De abono, poco y en temporada: un líquido para crasas a media dosis una vez al mes de abril a septiembre. En invierno, nada. El exceso de nitrógeno le hace sacar brotes largos y blandos que arruinan el porte.

Vivir con una planta lenta

La lentitud tiene consecuencias prácticas que conviene asumir de entrada.

Trasplanta poco. Cada dos o tres años, y a una maceta apenas un poco mayor. Una maceta grande con un cepellón pequeño mantiene el sustrato húmedo demasiado tiempo, que es lo que la mata.

Compra el tamaño que quieras tener. Si te interesa un ejemplar con presencia, sale mejor pagar por uno ya hecho que esperar a que crezca, porque van a ser años.

Poda solo lo necesario. Se puede pinzar la punta de un brote en primavera para que ramifique, y se puede cortar una rama desgarbada, pero cada corte tarda mucho en disimularse. Nada de podas de reforma agresivas por gusto.

En clima cálido y sin heladas, plantada en suelo drenante y a pleno sol, forma con el tiempo un seto bajo o una mata de estructura muy vistosa en una rocalla. En la península es una planta de maceta salvo en la franja litoral más suave.

Ejemplar ramificado de Kalanchoe orgyalis con hojas plateadas en la base

Multiplicarla

Se hace por esqueje de tallo, y es la única vía razonable. Corta una punta con varios pares de hojas, retira las de la base y deja secar el corte tres o cuatro días a la sombra y con aire. Luego pínchalo en sustrato drenante apenas humedecido y déjalo en sitio claro sin sol directo, sin regar hasta pasada una semana.

Tardará. Donde otra kalanchoe enraiza en dos semanas, esta se puede tomar más de un mes. No lo tapes con plástico ni lo riegues a diario para acelerar: se pudre.

El esqueje de hoja no funciona bien en esta especie, así que si alguien te vende hojas sueltas para propagar, no cuentes con ello.

Floración

Cuando la planta es adulta, emite en las puntas de las ramas racimos ramificados de flores amarillas, pequeñas y acampanadas, entre el final del invierno y la primavera. Es una floración agradable pero secundaria: nadie tiene esta planta por las flores.

La mata no muere después de florecer, a diferencia de las kalanchoes de roseta como Kalanchoe luciae. Cortar las varas secas después de la floración mantiene limpio el porte.

Kalanchoe orgyalis cultivada en maceta de barro

Frío, y el otro problema del invierno

No es rústica. La helada le daña las hojas y una helada seria acaba con la planta, así que en el interior peninsular pasa el invierno a cubierto, en un sitio claro, fresco y seco, con el riego reducido casi a cero.

En la cornisa cantábrica y en Galicia el termómetro es menos problema que la lluvia. Meses de sustrato empapado y poca luz pudren el cuello aunque no hiele nunca. Ahí lo sensato es tenerla bajo porche o galería de noviembre a marzo.

Tóxica para perros y gatos

Como el resto del género, contiene bufadienólidos, glucósidos cardiotónicos que afectan al corazón. No se toma, y es tóxica para perros y gatos. Colócala fuera del alcance de animales que mordisqueen plantas y, ante una ingestión, al veterinario.

En resumen

Kalanchoe orgyalis, escrita muchas veces mal como "orygalis", es una crasa arbustiva de Madagascar que se cultiva por el fieltro de sus hojas en forma de cuchara: canela o cobre en las nuevas, gris plateado en las viejas, con los dos tonos conviviendo en la misma planta. Ese color depende del sol, se decide mientras la hoja se forma y no se recupera después, así que la ubicación lo es casi todo.

Crece muy despacio, lo que obliga a comprar el tamaño que quieras tener, a trasplantar poco y a podar con mesura. Riega al sustrato y nunca sobre las hojas, no la limpies frotando, dale sustrato mineral y protégela del hielo y de la lluvia continua del invierno. A cambio es una planta longeva, de poco mantenimiento, y de las pocas cuyo atractivo no depende de que esté en flor.


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