Kalanchoe millotii es una crasa pequeña de Madagascar con hojas verde grisáceas, cubiertas de un vello corto que las vuelve mates y suaves al tacto, y con el borde recortado en festones redondeados, como el filo de un sello. No es una roseta: es una matita arbustiva que se ramifica y que, bien llevada, se queda en un palmo o dos de alto y hace bola.

Ese "bien llevada" es la clave, y por eso este artículo va sobre todo de porte y poda. Abandonada a su aire, o con poca luz, la planta alarga los tallos, pierde las hojas de abajo y acaba siendo un par de palos desnudos con un penacho en la punta. Con sol suficiente y un pinzado a tiempo se mantiene densa durante años.

Mata de Kalanchoe millotii con hojas grises afelpadas y borde festoneado

Cómo es

Es una crasulácea arbustiva y perenne, de crecimiento denso cuando es joven y más ramificado y abierto con los años. En maceta se suele quedar en torno a los treinta centímetros, aunque con el tiempo y espacio puede pasar de ahí.

Las hojas nacen en pares cruzados, son ovadas o casi triangulares y se estrechan hacia un peciolo corto. No son gruesas como las de una echeveria: tienen carne, pero son relativamente planas. El color es un verde grisáceo apagado, a veces con reflejo casi azulado, y toda la superficie va cubierta de pelos finos y cortos que le dan textura de fieltro fino.

El detalle que más la identifica es el margen: en lugar de liso o dentado en punta, va ondulado en lóbulos redondeados poco profundos. Vista de cerca, la combinación de hoja gris mate y filo festoneado no se parece a ninguna otra crasa corriente.

De dónde viene

Es endémica de Madagascar, de zonas secas y pedregosas del sur y el suroeste de la isla, donde crece entre rocas con poco suelo. Como el resto de kalanchoes malgaches, está adaptada a una estación de lluvias marcada y a un largo periodo seco, no a la humedad constante ni al frío.

El nombre específico honra al zoólogo francés Jacques Millot, que trabajó en Madagascar, de ahí que en catálogos en inglés se la llame Millot kalanchoe.

Las kalanchoes con pelo, y cómo no confundirlas

En el género hay un grupo de especies malgaches cubiertas de tricomas, y se mezclan mucho en las etiquetas de vivero. Las tres que más te vas a encontrar se separan sin dificultad:

  • Kalanchoe millotii. Hoja verde grisácea, vello corto y uniforme, borde festoneado en lóbulos redondos. Mata pequeña.
  • Kalanchoe tomentosa, la oreja de gato. Hoja alargada y estrecha, fieltro mucho más largo y espeso, blanquecino, y manchas pardas o rojizas concentradas en la punta de la hoja. El borde no es festoneado.
  • Kalanchoe beharensis. Hoja enorme, triangular, ondulada y con el envés acartonado. Se hace un arbusto grande con tronco, nada que ver con el tamaño de millotii.

Si tu planta es pequeña, gris y de borde ondulado en curvas suaves, es millotii.

El vello no es adorno, y por eso no se moja

Los pelos que cubren la hoja son tricomas, y hacen un trabajo concreto: rompen la capa de aire junto a la superficie, reducen la evaporación y dispersan parte de la radiación que llega a la hoja. Es la misma estrategia de muchas plantas de sitios secos y soleados.

Tiene dos consecuencias prácticas para el cultivo, y las dos importan:

No se riega por encima. El agua queda retenida entre el vello, tarda en evaporarse y con calor aparecen manchas y puntos de podredumbre. Riega siempre al sustrato, nunca sobre la planta, y evita pulverizarla.

No se limpia con paño. Si tiene polvo, se sopla o se pasa un pincel blando muy suave. Frotar apelmaza el vello y deja rodales brillantes que ya no recuperan la textura, porque la hoja no fabrica pelos nuevos una vez formada.

Luz

Necesita mucha claridad. Con sol directo suficiente se mantiene compacta, con entrenudos cortos y hojas bien grises. Con poca luz alarga los tallos, las hojas se separan, se vuelven más verdes y más grandes, y la mata se desmonta.

En la costa mediterránea, Levante, el sur peninsular y Canarias vive fuera todo el año, con sol de mañana y sombra ligera en las horas centrales del verano. En el interior peninsular, fuera de primavera a otoño y protegida del sol vertical de julio y agosto, que con maceta pequeña de plástico la cuece.

Dentro de casa hay que ponerla a menos de un metro de una ventana orientada al sur o al oeste, sin visillo. Es la ubicación más habitual y también la razón por la que la mayoría de las millotii de interior acaban estiradas.

Un cambio brusco de sombra a pleno sol produce quemaduras, manchas secas que no desaparecen. Acostúmbrala en dos o tres semanas.

Riego y sustrato

Sustrato muy drenante: mezcla de cactus y crasas con un tercio o más de árido grueso, perlita, puzolana o pómice. El sustrato universal de saco tal cual retiene demasiada agua y termina en pudrición del cuello.

El riego funciona por empapar y secar. Se riega a fondo hasta que sale agua por los agujeros, se vacía el plato y no se vuelve a regar hasta que el cepellón está seco en profundidad. En una terraza, en pleno verano eso suele salir cada semana o diez días; en invierno, con la planta parada, puede pasar un mes largo entre riegos.

La maceta, de barro sin esmaltar si puede ser, ajustada al cepellón y no muy honda. El abono, escaso: un líquido para crasas a media dosis una vez al mes entre abril y septiembre, y nada en invierno. Sobrealimentada da brotes largos y blandos, justo lo contrario de lo que quieres.

Detalle de las hojas afelpadas de Kalanchoe millotii

Podar para que sea una mata

Esta es la parte que decide el aspecto de la planta, y en las fichas suele aparecer al final o directamente no aparecer.

Pinzado. Cuando un brote se alarga más de lo que te gusta, corta la punta por encima de un par de hojas. De las yemas que quedan debajo salen dos brotes nuevos, y así es como se hace bola. Hazlo en primavera o principios de verano, cuando la planta está en crecimiento y cierra las heridas rápido.

Poda de reforma. Si ya está desgarbada, con tallos largos y pelados por abajo, no hay que tener miedo: se corta en serio, dejando unos pocos centímetros de cada rama con algunas hojas o al menos yemas visibles. Rebrota desde los nudos. Es mejor hacerlo en primavera, con toda la temporada por delante.

Aprovecha los recortes. Todo lo que cortas es material de esqueje, así que de una poda de reforma salen cinco o seis plantas nuevas con las que rellenar la maceta madre y hacerla más densa.

Trabaja siempre con tijera limpia y sujeta la planta por el tallo, no por las hojas, para no marcar el vello.

Esquejes

Se multiplica muy bien por esqueje de tallo. Corta una punta de unos diez centímetros, quita las hojas del tercio inferior y deja secar el corte dos o tres días a la sombra y en sitio aireado.

Después se pincha en sustrato drenante apenas humedecido y se deja en sitio claro pero sin sol directo. No lo riegues a diario ni lo tapes con plástico: se pudre antes por exceso de humedad que por falta. En dos o tres semanas suele haber raíces, y se nota porque el esqueje se mantiene firme al moverlo suavemente.

La hoja suelta enraíza mucho peor que en otras crasas, así que si quieres plantas nuevas, ve a por el esqueje de tallo.

La floración

En su momento emite tallos florales por encima de la mata, con grupos de flores pequeñas, acampanadas y de color blanquecino o verdoso amarillento. Es discreta y no es el motivo por el que se cultiva esta especie. A diferencia de Kalanchoe luciae, la mata no muere después de florecer.

En interior es frecuente que no llegue a florecer nunca, sencillamente porque no recibe la luz que necesitaría.

Frío

No es rústica. Viene de un clima tropical seco y la helada la daña; una helada seria se la lleva. En el interior peninsular tiene que pasar el invierno resguardada, en un sitio claro, fresco y seco, regando muy poco.

En el norte húmedo el enemigo no es tanto el termómetro como la lluvia continua de noviembre a marzo. Aunque no hiele, el cepellón permanentemente mojado y sin sol acaba con ella, así que mejor bajo cubierto.

Tóxica para perros y gatos

Como todas las kalanchoes, contiene bufadienólidos, glucósidos cardiotónicos que actúan sobre el corazón. Es tóxica para perros y gatos, y no es una planta que se tome. Ponla fuera del alcance de animales que mordisqueen y, ante una ingestión, al veterinario.

En resumen

Kalanchoe millotii es una crasa arbustiva pequeña de Madagascar, reconocible por sus hojas verde grisáceas cubiertas de vello corto y por el borde festoneado en lóbulos redondeados, que la separan de la tomentosa, mucho más peluda y con la punta manchada, y de la beharensis, que es un arbusto grande de hoja enorme. Su interés está en el follaje, no en la flor.

Vive de dos cosas: luz abundante y poda. Sin sol se estira y se desmonta; con un pinzado a tiempo en primavera se mantiene compacta durante años, y los recortes enraízan sin dificultad. Riega al sustrato y nunca sobre las hojas, porque el agua se queda entre el vello, y no la frotes para limpiarla. Sustrato drenante, maceta ajustada, poco abono e invierno resguardado del hielo y de la lluvia larga.


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