Los nombres comunes de las suculentas no identifican una planta. Sirven para hablar en el jardín, no para comprar, buscar cuidados ni saber si algo es tóxico. Un mismo nombre se le aplica en español a plantas de familias distintas, y una misma planta arrastra cinco o seis nombres según la región. "Siempreviva", "cola de burro", "uña de gato" o "planta de jade" designan cada uno varias plantas diferentes, con necesidades y riesgos que no se parecen.

A eso se suma otra capa de ruido: buena parte del vocabulario que circula por las tiendas y por internet en español son traducciones automáticas del inglés y del italiano. "Plantas gordas", "planta de serpiente" o "gallinas y pollitos" no son nombres castellanos, son calcos. Aquí tienes el mapa del lío, nombre por nombre, y cómo salir de él cuando lo que necesitas es acertar con la planta.

nombres comunes de las plantas suculentas

Un nombre, varias plantas

Esta es la trampa más común. Pides una planta por su nombre y te dan otra cosa, y ninguno de los dos se ha equivocado.

Nombre comúnA qué se aplica de verdad
Rosario, collar de perlasSobre todo a Curio rowleyanus, el de bolitas verdes, vendido todavía como Senecio rowleyanus. También se llama rosario al collar de plátanos y al rosario de rubíes, que es una Othonna.
Cola de burroA dos sedums distintos: Sedum morganianum, de hojas largas y puntiagudas, y Sedum burrito, de hojas cortas y redondeadas. En América también a algún cactus colgante.
Dedos de bebéA Sedum rubrotinctum, de hojas rojizas, y a Sedum pachyphyllum, de puntas rosadas. Se confunden constantemente.
SiemprevivaEn España, a Sempervivum. En buena parte de América, a las Echeveria. En floristería, a los Helichrysum secos, que no son suculentos.
Uña de gatoEn el litoral español, a Carpobrotus edulis. En herboristería, a Uncaria tomentosa, una liana amazónica que no tiene nada que ver.
Planta de jadeA Crassula ovata y, muy a menudo, a Portulacaria afra, que es otra planta y de otra familia.
Oreja de elefanteEntre las crasas, a Kalanchoe beharensis. Fuera de ellas, a las Alocasia y Colocasia, que son plantas de sombra y humedad.
Lengua de suegraA Dracaena trifasciata. No confundirla con el asiento de suegra, que es el cactus bola Echinocactus grusonii.

Fíjate en el caso de la uña de gato, que además tiene consecuencias legales. Carpobrotus edulis, la mata de flor grande que tapiza taludes en toda la costa, figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013. No se planta, no se propaga y no se regala un esqueje, por bonita que sea y por mucho que lleve décadas cubriendo los acantilados.

Una planta, muchos nombres

El caso contrario es igual de habitual y menos peligroso, aunque despista al buscar. La lengua de suegra se vende también como lengua de tigre, espada de San Jorge, rabo de lagarto y, por inercia, como sansevieria: son cinco etiquetas para Dracaena trifasciata. La Crassula ovata es planta de jade, árbol de jade, árbol del dinero y planta de la amistad. El Agave americana es pita en la Península, pitera en Canarias y maguey en México.

La chumbera es el mejor ejemplo de todos. Opuntia ficus-indica se llama chumbera, higuera de pala, palera o tunera según la comarca; su fruto es higo chumbo en España y tuna en América; y su pala aplanada es penca aquí y nopal allí, que además es el nombre de la planta entera en México. Cuatro palabras para tres partes de la misma planta.

Los calcos, que no son nombres españoles

Muchas fichas de internet en español vienen de blogs ingleses e italianos pasados por un traductor. Estos son los calcos que más se repiten y lo que significan en realidad:

  • Plantas gordas: del italiano piante grasse. En español se dicen plantas crasas o suculentas. Las hojas no tienen grasa, tienen agua.
  • Planta de serpiente: del inglés snake plant. Aquí es la lengua de suegra.
  • Gallinas y pollitos: del inglés hens and chicks, que se refiere a los Sempervivum y sus hijuelos. Se usa mal aplicándolo también a las echeverias.
  • Plantas de aire: las Tillandsia. Y aquí hay un error de fondo que hay que deshacer, porque no son suculentas: son bromeliáceas epífitas que absorben agua del aire mediante tricomas, esas escamitas plateadas de sus hojas. No almacenan agua como una crasa y no se riegan como una crasa.
  • Cactus de Pascua y de Navidad: el de Navidad es Schlumbergera y el de Pascua es Rhipsalidopsis. Verás el primero llamado Zygocactus o Epiphyllum en textos viejos o mal traducidos; ninguno de los dos nombres es el correcto.

Los nombres que conviene mirar dos veces

Hay nombres comunes que no solo confunden: tapan un riesgo. El Kalanchoe daigremontiana y sus parientes del grupo Bryophyllum circulan como aranto, madre de miles, espinazo del diablo o hoja del aire, y en internet se venden como remedio contra el cáncer. Son plantas tóxicas: contienen bufadienólidos, glucósidos cardiotónicos que afectan al corazón, y hay intoxicaciones descritas en ganado. No se toman, ni en infusión ni masticadas, y no sustituyen a ningún tratamiento. Ante una ingestión, médico o veterinario.

Otro: la corona de Cristo o corona de espinas se etiqueta a menudo como cactus. Es Euphorbia milii, una euforbia, y suelta un látex blanco irritante para la piel y los ojos y tóxico por ingestión. Lo mismo vale para casi todas las euforbias suculentas que se venden como cactus de interior. Saber si lo que tienes es un cactus o una euforbia no es curiosidad, es saber si hay que ponerse guantes para podarlo.

Y uno más que parece inocente: al Aloe vera se le llama pita o pitera en algunos sitios, que es el nombre del agave. Se parecen de lejos y no son parientes cercanos. Añade que el gel del interior de la hoja y el acíbar, el jugo amarillo amargo que hay justo bajo la piel, no son la misma sustancia, y que el Aloe vera es tóxico para perros y gatos.

Cómo pedir una planta sin que te den otra

Tres cosas bastan. La primera, llevar el nombre científico apuntado, aunque no sepas pronunciarlo: el género ya orienta el noventa por ciento de los cuidados. La segunda, llevar una foto, porque en un vivero se resuelve más rápido con la pantalla del móvil que con el nombre. Y la tercera, mirar la planta: si tiene areolas, esos cojinetes de los que salen las espinas en penacho, es un cactus; si al romper una hoja sale látex blanco, es una euforbia y va con guantes; si las hojas nacen en roseta cerrada, estás en el terreno de echeverias, haworthias y sempervivums.

En resumen

Los nombres comunes son útiles para entenderse y malos para identificar. Cuando busques cuidados, riego o toxicidad, usa el nombre científico; cuando hables con el vecino que te da un esqueje, usa el que él use y pídele una foto de la planta madre crecida.

Y desconfía del vocabulario traducido. Detrás de "plantas gordas" o de "plantas de aire" no hay un nombre popular español, hay un traductor automático, y a veces también un error botánico que cambia por completo cómo se cuida la planta.


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