La caléndula (Calendula officinalis) se siembra directamente en la tierra, sin semillero ni cuidados especiales: se esparce la semilla, se cubre con medio centímetro escaso de sustrato, se mantiene húmedo y germina en poco más de una semana. En clima mediterráneo lo habitual es sembrarla en otoño para tenerla en flor desde el invierno hasta bien entrada la primavera, y en el norte y el interior en primavera, para que florezca en verano.
Antes de seguir conviene aclarar algo que enreda la mitad de las guías que circulan por internet: en español, caléndula es Calendula officinalis, de flor naranja o amarilla y hoja pegajosa. Lo que en inglés se llama marigold son los Tagetes, otra planta distinta que aquí conocemos como clavel chino, clavel moro, damasquina o cempasúchil. Los textos traducidos a máquina los mezclan sin avisar y acaban dando los cuidados de una para la otra. Abajo tienes las dos, separadas.
Cómo es la caléndula de verdad
Es una asterácea de porte bajo, ramificada desde la base, con hojas alargadas de color verde claro, algo carnosas y pegajosas al tacto. Las flores son capítulos de lígulas amarillas o naranjas, a veces simples y a veces muy dobles según la variedad, y se abren con el sol y se cierran al atardecer y en días muy nublados. De ahí viene el nombre: del latín calendae, porque en su clima de origen florece prácticamente todos los meses.
Se comporta como anual, aunque en zonas de invierno suave puede pasar el año entero y rebrotar. Y se resiembra sola con muchísima facilidad: sus semillas son curvadas, con forma de gancho o de garra, inconfundibles, y una vez la tienes en el jardín es raro que desaparezca del todo.
Siembra: cuándo y cómo
La caléndula es de las pocas plantas de flor en las que el semillero no aporta gran cosa. Germina rápido, tiene semilla grande y fácil de manejar y agarra bien el trasplante solo cuando es muy pequeña, así que lo cómodo es sembrarla en su sitio definitivo.
- Litoral mediterráneo, sur y Canarias. Siembra de finales de verano a otoño. Florece durante el invierno y la primavera, y se agosta cuando aprieta el calor.
- Interior peninsular y norte. Siembra a finales del invierno o en primavera, cuando haya pasado el riesgo de heladas fuertes. Florece de primavera a otoño.
Cubre la semilla con poca tierra, porque necesita oscuridad para germinar pero no soporta quedar enterrada. Riega con suavidad para no desenterrarla y mantén la superficie húmeda hasta la nascencia. Cuando las plántulas tengan un par de hojas verdaderas, aclara dejando unos 20 o 30 centímetros entre plantas según la variedad. Las que quites se pueden replantar en otro sitio si las sacas con cuidado, sujetándolas por las hojas y no por el tallo, que se aplasta con nada.
Sol, suelo y riego
Quiere sol directo. En sombra florece poco y se ahíla. En cuanto al suelo, se adapta a casi cualquiera mientras drene, y prefiere los pobres o medianos a los muy ricos: en tierra sobrealimentada crece frondosa y da menos flor.
Riega de forma regular pero sin encharcar, dejando que la capa superficial se seque entre riegos. Y riega siempre al pie, nunca por encima: el follaje mojado de forma continuada es el camino directo al oídio, que en caléndula aparece con mucha facilidad en otoño y primavera, cuando las noches son frescas y húmedas.
Una capa de acolchado alrededor de las plantas mantiene la humedad, frena las malas hierbas y evita que la lluvia salpique tierra sobre las hojas bajas.
Mantenimiento: quitar la flor pasada
Este es el único trabajo que da la caléndula, y es el que decide cuántos meses florece. Cada capítulo, en cuanto se poliniza, empieza a formar semilla y la planta entiende que ha cumplido su ciclo. Si vas retirando las flores marchitas antes de que se sequen, pinzando con los dedos donde la flor se une al tallo, la planta sigue produciendo flores nuevas durante semanas o meses.
Si dejas de hacerlo, en pocas semanas tendrás una planta llena de semilla y sin flor. Lo que sí conviene es dejar unas cuantas flores sin cortar al final del ciclo, para recoger semilla y para que se resiembre sola.
Cuando la mata se afea a mitad de temporada, un recorte general de un tercio la rejuvenece y suele venir seguido de una segunda oleada de floración.
Recoger la semilla
Espera a que los pétalos estén marrones y secos y la base del capítulo empiece a pardear, pero no a que la planta entera se seque del todo, porque entonces las semillas se desprenden solas o cogen moho con las lluvias. Frota el capítulo seco entre los dedos y las semillas curvadas se sueltan sin esfuerzo. Guárdalas en sobre de papel, secas y a la sombra.
Los Tagetes, que no son caléndulas
Los Tagetes son americanos, de flor amarilla, naranja o cobriza, y follaje finamente dividido de olor fuerte y característico. Se cultivan como anuales de verano y son plantas de calor: se siembran en primavera, tras las heladas, y florecen hasta el otoño.
- Tagetes patula, el clavel chino o clavel moro, que los textos traducidos llaman "caléndula francesa". Es el más común, de mata baja y compacta, con flores sencillas o dobles, a menudo bicolores en naranja y caoba.
- Tagetes erecta, la damasquina grande o cempasúchil, la "caléndula africana" o "americana" de las traducciones. Mucho más alta, con capítulos grandes y muy dobles. Es la flor de los altares del Día de Muertos en México.
- Tagetes tenuifolia, de florecillas pequeñas y abundantes, que en inglés llaman signet marigold y que las traducciones automáticas convierten en "caléndulas de sello". Tiene flores comestibles y follaje con olor cítrico.
- Tagetes lucida, de hoja aromática usada como condimento en México, y Tagetes lemmonii, arbustivo y perenne en clima suave, muy usado en jardinería de bajo consumo de agua en el sur.
Los Tagetes tienen un dato agronómico que la caléndula no comparte: sus raíces se usan como cultivo asociado frente a nematodos del suelo, un efecto estudiado sobre todo en Tagetes patula y Tagetes erecta. Para que sirva de algo hay que plantarlos densos y en la zona afectada, no poner tres plantas sueltas en una esquina del huerto. Que el olor de sus hojas espante insectos del aire es otra cosa, mucho menos demostrada.
Cultivo de los Tagetes, punto por punto
Sol directo, suelo con drenaje y riego regular al pie. Germinan en menos de dos semanas en tierra templada, y florecen más o menos dos meses después de la siembra. Espacia según el porte: unos 15 o 20 centímetros para las variedades enanas de Tagetes patula y bastante más, 30 o 40, para las grandes de Tagetes erecta, que se vuelcan con el viento si van muy juntas.
En maceta necesitan recipiente amplio, porque crecen deprisa y agotan el sustrato. Abona poco: igual que con la caléndula, el exceso de nitrógeno se traduce en hojas y no en flores.
Su plaga clásica aquí es la araña roja en verano seco, que deja las hojas punteadas y descoloridas. Las babosas y los caracoles atacan las plántulas recién nacidas de ambas plantas, sobre todo con humedad, y las orugas hacen agujeros en las hojas. En jardín doméstico, revisar y retirarlas a mano suele bastar.
Usos de la flor
Los pétalos de Calendula officinalis se han usado tradicionalmente en la cocina como colorante, sobre todo en arroces y caldos, lo que le valió el apodo de azafrán de pobre. Se usan las lígulas, no el capítulo entero, frescas o secas. Es un uso culinario y ornamental, nada más: la caléndula tiene además una larga tradición en preparados de uso externo, pero eso es tradición, no tratamiento, y este sitio no da consejo médico ni recomienda preparar nada.
Si vas a comer pétalos, que sean de plantas cultivadas por ti y sin tratamientos, y ten claro cuál es la especie. Las asteráceas producen reacciones alérgicas en personas sensibles a esta familia.
En resumen
Para cultivar caléndula solo tienes que sembrarla directamente en un sitio soleado y con drenaje, en otoño si vives en la mitad sur y en primavera si estás en el norte o en el interior, e ir quitando las flores pasadas. Se resiembra sola, se conforma con un suelo pobre y florece durante meses si no la dejas granar.
Y cuando leas una guía de "caléndulas" que habla de variedades francesas, africanas y mexicanas, ten presente que casi seguro está traducida del inglés y se refiere a los Tagetes. No son la misma planta ni tienen el mismo calendario: la caléndula es la flor del invierno mediterráneo, y los Tagetes son plantas de verano que las heladas se llevan por delante.