La caléndula (Calendula officinalis) es una de las flores más agradecidas que puedes sembrar, y sobre todo la que florece cuando casi nada más lo hace. En buena parte de España es una planta de temporada fresca: se siembra en otoño, aguanta el invierno y llena el jardín de flores naranjas y amarillas entre diciembre y mayo. Ese es su verdadero papel, y no el de flor de verano.

Antes de nada hay que deshacer un lío de nombres que arrastran casi todas las guías traducidas del inglés. Marigold en inglés son las tagetes o clavelones (Tagetes patula, Tagetes erecta), unas anuales mexicanas de flor de verano y hoja dividida con olor fuerte. La caléndula es pot marigold, otra planta distinta: hoja entera, algo pegajosa, y floración de estación fresca. Cuando leas una ficha de "caléndulas" que habla de sembrar tras las heladas y florecer todo el verano, casi seguro que está hablando de tagetes.

Flor de caléndula naranja abierta

Cómo se reconoce

La caléndula forma una mata ramificada, de porte medio, con hojas alargadas y enteras, ligeramente carnosas y pegajosas al tacto, que desprenden un olor resinoso característico al frotarlas. Los capítulos son planos, de lígulas numerosas, en toda la gama del amarillo limón al naranja intenso, con variedades simples y dobles.

La pista que no falla son las semillas. Los aquenios de la caléndula son curvos, rugosos y con forma de gancho o de garra, muy distintos de las semillas alargadas y con penacho de las tagetes. Una vez los ves, no los confundes nunca más.

Su nombre viene de las calendae romanas, el primer día de cada mes, porque en clima suave parece florecer mes tras mes. De ahí también el nombre popular de maravilla. En el campo español encontrarás además una pariente silvestre más pequeña, Calendula arvensis, que crece en bordes de caminos y barbechos.

Cuándo y cómo sembrarla

Se siembra directamente en su sitio, porque enraíza rápido y el trasplante le sienta regular. Dos ventanas según la zona:

  • Otoño en la mitad sur, el litoral mediterráneo y las Canarias. Las plantas se establecen con las lluvias, pasan el invierno creciendo y empiezan a florecer muy pronto, con floración larguísima hasta que aprieta el calor.
  • Final de invierno o principio de primavera en el interior peninsular, el norte y las zonas donde las heladas son fuertes. Florecerán de primavera a principios de verano.

Cubre la semilla con poca tierra y mantén el suelo húmedo hasta que nazca. No es exigente con el sustrato: se conforma con suelos pobres siempre que drenen. Lo que sí quiere es sol directo; a la sombra se estira y florece poco.

Aguanta bien las heladas suaves, y en un invierno mediterráneo sigue abriendo flores entre helada y helada. Lo que no soporta es el verano del interior: con calor seco y prolongado se espiga, se llena de oídio y se acaba. No es un fallo tuyo, es su ciclo.

Cuidados durante la floración

Riega de manera regular pero sin encharcar, dejando que la capa superficial se seque entre riegos. Riega siempre a pie de planta: mojar el follaje es el camino directo al oídio, que es su problema número uno.

No la abones mucho. Con exceso de nitrógeno hace una mata enorme de hoja verde oscura y da menos flor. Si el suelo tiene algo de materia orgánica, es suficiente.

Lo que sí cambia mucho el resultado es quitar las flores marchitas. En cuanto la planta empieza a formar semilla, entiende que ha terminado su trabajo y baja el ritmo. Corta los capítulos pasados con los dedos o con tijera, justo por encima de una hoja, y seguirá abriendo flores durante semanas más. Si además pinzas las puntas cuando la planta es joven, ramifica y no se despatarra.

Mariposa posada sobre una flor amarilla de caléndula

Se resiembra sola, y eso es una ventaja

Si dejas que algunos capítulos maduren hasta que los pétalos se secan y la base se vuelve parda, la caléndula suelta sus semillas curvas y vuelve a nacer sola al año siguiente, normalmente en otoño. En un jardín informal es lo mejor que puede pasar: acabas teniendo caléndulas donde les gusta estar, sin trabajo.

Para recoger semilla, espera a que los aquenios estén secos y se desprendan con facilidad, pero no dejes que toda la planta se enmohezca. Guárdalos en un sobre de papel en sitio seco.

Si prefieres controlar dónde salen, corta los capítulos antes de que granen y siembra tú donde quieras. No es una planta invasora, pero sí insistente.

Su papel en el huerto

La caléndula es de las mejores flores para tener al borde de un bancal de hortalizas. Su capítulo abierto y plano es accesible para insectos de boca corta, y ahí se alimentan sírfidos adultos, cuyas larvas devoran pulgones, además de abejas solitarias y pequeñas avispas parasitoides. Como florece en invierno y primavera temprana, cubre el hueco en el que la fauna auxiliar tiene poco que comer.

Conviene aclarar otro punto que se copia mal. El efecto documentado contra ciertos nematodos del suelo, en particular del género Meloidogyne, corresponde a las tagetes usadas como cubierta y enterradas, no a la caléndula. Son plantas distintas y no hacen lo mismo.

La caléndula atrae pulgón con facilidad, sobre todo en primavera. Eso no siempre es malo: mucha gente la usa precisamente como planta señuelo, porque concentra el pulgón en un sitio visible y atrae depredadores. Si te molesta, un chorro de agua a presión sobre los brotes lo reduce mucho. En cualquier tratamiento fitosanitario, recuerda que en España el producto debe estar inscrito en el Registro de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura y que el Real Decreto 1311/2012 prioriza la prevención y los medios físicos y biológicos sobre el químico.

Caléndula amarilla vista de frente con su disco central

Usos tradicionales, sin exageraciones

Las lígulas de la caléndula se han usado desde antiguo como colorante alimentario, hasta el punto de que se la llamó "azafrán de pobre" por teñir de amarillo caldos y arroces. Aportan color y un amargor suave, y quedan bien esparcidas sobre una ensalada. Como colorante es un uso culinario documentado y sin más complicación, siempre que la planta no haya recibido tratamientos.

También tiene una larga tradición de uso externo en preparados caseros. Eso es exactamente lo que es, tradición: este sitio no da consejo médico ni recetas, y ningún preparado casero sustituye a un tratamiento ni a la consulta con un profesional sanitario. Si has leído que la caléndula cura esto o lo otro, desconfía de la fuente.

En cuanto a mascotas, la caléndula no está entre las plantas de toxicidad relevante para perros y gatos, aunque su savia pegajosa puede irritar pieles sensibles al manipularla en cantidad.

En resumen

La caléndula es una anual de estación fresca, no de verano. Siémbrala directamente en otoño si vives en zona de invierno suave, o a finales de invierno si tienes heladas fuertes, ponla a pleno sol, riega por la base para evitar el oídio y ve quitando las flores pasadas. Con eso tendrás meses de floración y semilla de sobra.

Y no la confundas con las tagetes: son las que en inglés llaman marigold, florecen en verano, tienen hoja dividida y olor fuerte, y son las que se han estudiado contra nematodos. La caléndula tiene otro papel, el de flor que aguanta el invierno y alimenta a los insectos útiles cuando el huerto está casi parado.


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