La lengua de suegra se multiplica de dos maneras, y no dan el mismo resultado. Dividiendo el rizoma obtienes plantas idénticas a la madre. Poniendo a enraizar un trozo de hoja también obtienes plantas, pero si la madre es variegada, con ese borde amarillo de la 'Laurentii', los hijos salen verdes lisos. Pierden la franja y no la recuperan nunca.
Ese detalle es el que casi nadie cuenta y el que explica la mitad de las decepciones. Si te da igual el borde amarillo o tu planta es de las verdes, el esqueje de hoja es cómodo y funciona. Si quieres conservar la variedad tal cual, la única vía es la división del rizoma. Abajo está el porqué y el cómo de cada método.
Por qué el esqueje de hoja pierde el borde amarillo
El borde amarillo de las variedades variegadas no es un pigmento repartido por toda la hoja. Es una quimera: la planta tiene dos tipos de tejido distintos conviviendo en capas, uno con clorofila y otro sin ella, y esa estructura en capas solo se mantiene en el meristemo, el punto de crecimiento del rizoma. La franja amarilla existe porque la capa externa del borde no tiene clorofila.
Cuando pones un trozo de hoja a enraizar, la planta nueva no sale de ese meristemo. Sale de tejido interno de la hoja, que es el verde. El brote que emerge es genéticamente el tipo verde y crece sin franja, muchas veces también sin el bandeado tan marcado. El resultado es una planta sana y bonita, pero es la forma verde, no la 'Laurentii' que cortaste.
Con la división del rizoma no pasa: te llevas el punto de crecimiento entero, con sus capas, y el brote sigue siendo variegado. Por eso los viveros no propagan las variegadas por hoja.
División del rizoma, el método fiable
Es el mejor momento para hacerlo cuando ya vas a cambiar la planta de maceta, en primavera. Llega con el sustrato seco, que se desmenuza mejor.
Saca la mata entera. Tumba la maceta, sujeta la base de las hojas y tira del cepellón. Retira con las manos la tierra que se suelte sola hasta ver el rizoma, que es ese tallo grueso y horizontal del que salen las hojas y las raíces.
Localiza las divisiones naturales. Cada grupo de hojas nace de un punto del rizoma y tiene sus propias raíces. Verás que la mata se separa casi sola en dos o tres bloques.
Corta limpio. Con un cuchillo limpio y bien afilado, separa cada división cortando el rizoma entre dos grupos. Cada trozo tiene que llevar sí o sí raíces propias y al menos un grupo de hojas. Un trozo de rizoma sin raíces tarda muchísimo y a menudo se pudre.
Deja secar los cortes. Unas horas o un día a la sombra, en seco. Ese paso evita casi todas las pudriciones posteriores.
Planta cada división ajustada en una maceta pequeña con sustrato bien drenante, con el cuello de las hojas al ras.
No riegues la primera semana. Ni siquiera un poco. Las divisiones tienen agua de sobra en las hojas.
Los hijuelos que salen solos
Una planta bien establecida emite de vez en cuando brotes nuevos que asoman a un lado, empujando el sustrato. Son rizomas que se alargan. Puedes dejarlos y tener una mata más densa, o separarlos cuando ya tengan tres o cuatro hojas propias y raíces.
Se separan igual que en la división: sacas la mata, sigues el rizoma desde el hijuelo hasta la madre y cortas por ahí, procurando que el hijuelo se lleve raíz. Si no lleva raíz ninguna, es mejor esperar otra temporada.
Esqueje de hoja, en sustrato o en agua
Sirve para multiplicar las verdes, o para aprovechar una hoja rota que ibas a tirar. Ten paciencia: entre la plantación y la aparición del primer brote pasan meses, no semanas.
Corta una hoja sana desde la base, con cuchillo limpio.
Divídela en trozos de un palmo aproximadamente, si quieres varias plantas de la misma hoja.
Marca la orientación. Esto es imprescindible. Cada trozo debe plantarse con el mismo extremo hacia abajo que tenía en la planta, el que estaba más cerca de la base. Al revés no enraíza. Haz un corte en pico o una muesca en el extremo inferior en cuanto los separes, porque a los cinco minutos ya no sabrás cuál era cuál.
Deja secar el corte uno o dos días hasta que se forme una película seca.
Clava un tercio del trozo en sustrato bien drenante, apenas humedecido, o mételo un par de dedos en un vaso con agua. En agua se ve el progreso y es entretenido, pero la raíz que se forma es una raíz de agua, más frágil, y el paso a tierra cuesta más. En sustrato tarda lo mismo y va más fino.
Luz clara, nada de sol directo, y calor. Enraíza mucho mejor en primavera y verano que en invierno.
Riega muy poco hasta que aparezcan raíces. En agua, cámbiala cada pocos días.
Primero salen las raíces y bastante después el brote nuevo, que emerge de la base del esqueje como una hojita enrollada. Hasta que no veas ese brote, la propagación no ha terminado.
Qué método usar, según el caso
| Lo que tienes | Lo que te conviene |
|---|---|
| Planta variegada ('Laurentii', 'Golden Hahnii', 'Bantel's Sensation') | División de rizoma. El esqueje de hoja perderá la franja. |
| Planta verde o 'Moonshine' | Cualquiera de los dos. El esqueje de hoja da muchas plantas de una sola hoja. |
| Una hoja rota o arrancada | Esqueje de hoja. No pierdes nada por intentarlo. |
| Mata que revienta la maceta | División, aprovechando el trasplante. |
| Planta pequeña y joven | Espera. Dividir una planta que aún no ha hecho mata la debilita. |
Los fallos que más se repiten
Regar los esquejes como si fueran otra planta. El exceso de agua pudre el corte antes de que salga la primera raíz. Sustrato apenas húmedo, nada más.
Plantar el trozo de hoja del revés. No enraíza y no hay forma de arreglarlo. Marca la orientación al cortar.
Dividir en octubre. Con poco calor y poca luz los cortes cicatrizan despacio y ahí empieza la pudrición. Espera a la primavera.
Cortar con tijeras romas o sucias. Un corte machacado es una puerta abierta. Cuchillo afilado y limpio.
Impaciencia. Desenterrar un esqueje para ver si tiene raíces rompe las que estaban saliendo. Si la hoja sigue firme y verde, está trabajando.
Una última cosa que conviene recordar cuando andas cortando hojas y repartiendo plantas: la Dracaena trifasciata (la vieja Sansevieria trifasciata, que cambió de género en 2017) contiene saponinas y es tóxica para perros y gatos. Si vas a regalar divisiones, dilo.
En resumen
Divide el rizoma en primavera si quieres plantas iguales a la madre, y sobre todo si es variegada. Cada división con raíces propias, cortes secados antes de plantar, maceta ajustada y sin riego la primera semana. Es el método rápido y el que no te da sorpresas.
El esqueje de hoja es más lento, más divertido y perfectamente válido para las variedades verdes, siempre que plantes el trozo con la orientación correcta y contengas las ganas de regar. Lo único que no puede darte es el borde amarillo, porque esa franja vive en el punto de crecimiento del rizoma y solo viaja con él.