Con las Lithops solo hay que acertar en una cosa: cuándo se riega y cuándo no. El sustrato, la maceta y la luz importan, pero se resuelven una vez y ya está. El riego hay que acertarlo doce veces al año, y es lo único que de verdad las mata. Esta es la guía de riego mes a mes adaptada al clima de España, con las cantidades, la técnica y las diferencias entre zonas.

El resumen que necesitas si has llegado con prisa: se riega de septiembre a noviembre, se corta del todo de diciembre a abril o mayo, y en junio, julio y agosto se deja seca salvo un aporte muy ligero de rescate. Nada más. Lo que sigue es cómo llevarlo a la práctica sin equivocarse.

Lithops de varias especies en maceta con cobertura de gravilla

Por qué el calendario manda sobre la planta

Una Lithops renueva su cuerpo entero una vez al año. Dentro del par de hojas viejo se forma uno nuevo, que crece consumiendo el agua y las reservas del anterior hasta dejarlo en dos membranas de papel. Ese relevo ocupa el invierno y la primavera.

Mientras dura, la planta tiene que estar seca. Si encuentra agua en la maceta, el par nuevo la toma de ahí en lugar de vaciar al viejo: el resultado es una planta con dos pares apilados, hinchada, que se raja por el costado o se pudre desde la base. Esa es la muerte típica de una Lithops en febrero, y casi siempre se debe a un riego de enero.

Por eso la arruga de invierno no es una señal de sed. Es el mecanismo funcionando. Regar en ese momento es exactamente lo contrario de lo que la planta necesita.

El calendario mes a mes

MesQué hace la plantaRiego
SeptiembreSe reactiva al bajar las máximasPrimer riego a fondo de la temporada, cuando refresque de verdad
OctubreFloraciónRiego a fondo cuando el sustrato esté seco del todo
NoviembreFin de la floración, empieza a formarse el par nuevoÚltimo riego del año, y solo si el tiempo acompaña
DiciembreReposo, el par nuevo crece por dentroNada
EneroMuda en marchaNada
FebreroMuda en marcha, el par viejo se arrugaNada
MarzoAsoma el par nuevo por la fisuraNada
AbrilEl par viejo se está quedando en papelNada hasta que las hojas viejas se desprendan solas
MayoMuda terminadaUno o dos riegos moderados, si ya no queda rastro del par viejo
JunioEmpieza el parón por calorEspaciar mucho o suspender
JulioParada estivalNada, salvo rescate
AgostoParada estivalNada, salvo rescate

Las fechas son orientativas y mandan la planta y el tiempo que haga, no el número del mes. La regla que no falla: mientras se vea rastro del par de hojas viejo, no se riega. Da igual que sea abril o mayo.

Cómo se riega cuando toca regar

Cuando toca, se riega a fondo. Nada de dar un sorbito cada semana: eso moja los tres centímetros de arriba, mantiene húmedo el cuello de la planta y no llega a la raíz, que baja bastante. Empapa todo el cepellón hasta que salga agua por el agujero, y no vuelvas a tocar la maceta hasta que esté seca por dentro.

En un sustrato mineral y una maceta pequeña, secarse por dentro suele llevar de dos a cuatro semanas según el tiempo. No hay una cifra fija: hay que comprobarlo. Tres formas de saberlo:

  • El peso. Coge la maceta el día del riego y al cabo de unos días. La diferencia se nota muchísimo. Es el método más fiable y no cuesta nada.
  • Un palillo de madera clavado hasta el fondo, que sale con partículas pegadas y algo oscuro si queda humedad.
  • El aspecto de la planta en temporada. En otoño, un ejemplar activo que empieza a perder turgencia y cede un poco al presionarlo con suavidad está pidiendo agua. En invierno esa misma señal no significa nada.
Lithops turgentes en temporada de crecimiento

Riega al atardecer o a primera hora, nunca con la maceta recalentada al sol. Moja el sustrato, no la planta: el agua en la fisura y sobre la cara superior favorece las podredumbres y deja manchas de cal. Si riegas por inmersión, deja la maceta en un plato con agua hasta que la superficie se oscurezca y retírala, sin dejarla en remojo largo. Y vacía siempre el plato: una Lithops con el pie en agua está sentenciada.

Agua del grifo en la mayoría de España vale, aunque si la tuya es muy dura te dejará cerco blanco en la gravilla. Mezclarla con agua de lluvia o destilada lo evita. De abono, casi nada: un abono bajo en nitrógeno, muy diluido, una sola vez en toda la temporada de otoño, y ni eso es imprescindible.

Diferencias por zona en España

El calendario de arriba es la base, pero el clima local lo desplaza y, sobre todo, cambia cuál es el peligro principal.

  • Litoral mediterráneo y sur. El otoño es largo y suave, así que la temporada de riego se alarga y puede arrancar antes, en cuanto las noches refresquen. El invierno es benigno y la planta puede estar fuera si está a cubierto de la lluvia. El riesgo aquí es el sol de agosto contra una pared que irradia calor.
  • Interior peninsular. Verano durísimo e invierno con heladas. La parada estival es completa y hace falta sombreo en las horas centrales de julio y agosto. El frío seco lo llevan mucho mejor de lo que se cree, siempre que estén secas: lo que no soportan es frío y sustrato húmedo a la vez.
  • Cornisa cantábrica, Galicia y norte húmedo. Aquí el enemigo no es el frío, es la lluvia de invierno y la humedad ambiental. Dejar una Lithops a la intemperie entre noviembre y marzo equivale a regarla justo en la peor época. Bajo cubierta, en un invernadero frío, una galería o una ventana muy luminosa, y con toda la ventilación posible.
  • Canarias. Es el clima más parecido al suyo de origen, pero la humedad marina en cotas medias y la niebla obligan a vigilar la ventilación y a ser todavía más estricto con el sustrato mineral.

Interior y exterior

Al aire libre es donde mejor están, siempre a cubierto de la lluvia y del rocío, y con mucha ventilación. Un alféizar exterior orientado al sur o al sureste, con un voladizo que las proteja del agua, es casi ideal.

Dentro de casa el problema es la luz. Detrás de un cristal, y más si el cristal tiene filtro solar, la radiación que llega se queda corta: la planta se estira hacia arriba, pierde la forma achatada y el dibujo se desdibuja. Si has de tenerlas dentro, la ventana más luminosa que tengas y nada de mesas ni estanterías alejadas del vidrio.

Un aviso sobre las macetas de decoración: los cuencos anchos y planos, sin agujero, con varias crasas apretadas y musgo por encima son la forma más rápida de perderlas. Necesitan maceta honda, con agujero, sustrato mineral y una capa de gravilla en superficie que mantenga seco el cuello.

Lithops en maceta honda con capa de gravilla en superficie

Acabas de comprar una: qué hacer según el mes

Las plantas de vivero suelen llegar en turba, muy regadas y en maceta plana. Lo que hagas depende de en qué punto del ciclo la compres.

  • Si la compras en otoño, es el mejor momento. Trasplántala a sustrato mineral y maceta honda, deja pasar unos días sin regar para que cicatricen las raíces y entra en el calendario normal.
  • Si la compras en invierno o primavera, con la muda en marcha, no la riegues. Puedes sacarla del tiesto, retirar la turba con cuidado y ponerla en seco en sustrato mineral, pero sin agua hasta que la muda termine.
  • Si la compras en pleno verano, déjala en paz en un sitio fresco, ventilado y luminoso sin sol directo, y espera a septiembre para trasplantarla y regarla.

El trasplante, en general, se hace cada dos o tres años, justo después de terminada la muda, y sin regar los primeros días.

Las dos dudas que se repiten

Está arrugada, ¿la riego? Depende del mes. De diciembre a abril, no: es la muda. En septiembre y octubre, sí: es sed. En julio y agosto, solo si está muy consumida y hundida en la maceta, y entonces un riego ligero al atardecer, nunca a fondo.

No florece. Las plantas de semilla no suelen florecer hasta el tercer o cuarto año. Si ya tiene edad y no florece, casi siempre es falta de luz, o un riego de otoño demasiado escaso justo cuando debería haber estado activa.

Floracion de otono en Lithops, con la flor saliendo de la fisura

En resumen

El cuidado de una Lithops cabe en una frase: riega a fondo y espaciado de septiembre a noviembre, no la riegues en absoluto mientras se está haciendo el par de hojas nuevo, entre diciembre y abril, y déjala seca en el calor de julio y agosto. Cuando riegues, empapa el cepellón entero y espera a que se seque por dentro, comprobándolo por el peso de la maceta.

Lo demás es quitar de en medio los errores de partida: maceta honda con agujero en lugar de cuenco plano, sustrato mineral en lugar de turba, mucha luz, mucha ventilación y ni una gota de lluvia de invierno encima. Con eso y con paciencia para no regar cuando la ves arrugada, estas plantas duran décadas en la misma maceta.


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