La pregunta de qué suculentas valen para interior tiene una respuesta más útil si se le da la vuelta: no se trata de elegir planta y buscarle sitio, sino de mirar qué ventana tienes y elegir en consecuencia. Una misma casa tiene tres o cuatro tramos de luz muy distintos, y la crasa que prospera pegada al cristal del sur se estira y se estropea en la estantería del pasillo.
Para saber en qué tramo estás, pon la mano donde vaya a ir la maceta, al mediodía de un día despejado. Si la sombra sale nítida, tienes sol directo. Si sale reconocible pero blanda, luz brillante indirecta. Si apenas hay sombra, es penumbra. Esta lista va ordenada por esos tres tramos, de más luz a menos.
Tramo 1: pegadas al cristal de la ventana más luminosa
Sur u oeste, sin visillo, con la maceta tocando casi el vidrio. Es el único sitio de la casa donde estas cinco crecen de verdad en lugar de aguantar.
Árbol de jade (Crassula ovata). Tronco leñoso, hojas redondas y carnosas, porte de arbolito. Es de las pocas crasas que con los años se convierten en una planta de tamaño respetable dentro de casa, y de las que mejor toleran estar en la misma maceta mucho tiempo. Con luz abundante los bordes de las hojas se ribetean de rojo. Si en tu casa está verde intenso y con los tallos largos, le falta ventana.
Aloe vera (Aloe vera). Roseta de hojas largas, dentadas en el margen y llenas de gel. Necesita mucha luz y un sustrato que seque rápido; en maceta grande y con riego generoso se pudre por el cuello con facilidad. Dos avisos: es tóxica para perros y gatos, así que ojo si el gato mordisquea las plantas, y el gel interior y el acíbar amarillo de la hoja no son la misma sustancia. Aquí no damos usos internos ni recetas.
Planta panda (Kalanchoe tomentosa). Hojas gruesas cubiertas de un fieltro plateado y rematadas por unas manchas marrones en el borde superior. Es de las kalanchoes más agradecidas en interior, pero quiere luz directa o se despelota. Como todos los kalanchoes, contiene bufadienólidos y es tóxica para perros y gatos.
Echeverias (Echeveria spp.). Las rosetas simétricas de las fotos bonitas. Son las que más luz piden de esta lista y, siendo sincero, las que peor acaban dentro de casa: en cuanto la luz baja abren la roseta, se alargan y pierden el color, que además depende en parte del ultravioleta que el cristal filtra. Si te gustan, tenlas en el alféizar de mayo a septiembre o directamente en terraza.
Sedum arbustivo (Sedum praealtum). Un sedum mexicano que hace mata leñosa con hojas verdes brillantes y flores amarillas a finales del invierno. Más de terraza que de salón, pero en una galería muy luminosa funciona. No es resistente a heladas fuertes, así que en el interior peninsular se protege.
Senecio arbustivo. El que se vende con ese nombre suele ser Senecio barbertonicus, de hojas cilíndricas apuntadas y flores amarillas en invierno. Forma un arbusto de buen tamaño al aire libre y en interior se queda mucho más contenido. Pide sol directo varias horas, así que solo tiene sentido en la mejor ventana de la casa o en una terraza cubierta.
Tramo 2: luz brillante sin sol directo
Ventana al este, o ventana al sur con un visillo, o a medio metro del cristal. Aquí están las crasas de interior más fiables que existen.
Planta cebra (Haworthiopsis). La de hojas verde oscuro puntiagudas con bandas blancas en relieve. El nombre comercial es un lío: se vende como Haworthia fasciata, pero lo que llega a los centros de jardinería suele ser Haworthiopsis attenuata, y además el género se separó de Haworthia. A efectos de cuidados da igual, porque las dos quieren lo mismo: luz clara sin sol quemando, sustrato muy mineral y riego escaso. Es probablemente la mejor suculenta para alguien que empieza y vive en un piso normal.
Gasteria. Pariente cercana de las haworthias, con hojas en lengua, gruesas, dispuestas en abanico y a menudo moteadas. Tolera todavía menos luz que aquéllas y se queja muy poco. Si tienes una ventana al este sin nada delante, es una elección segura.
Graptoveria. Híbrido entre Graptopetalum y Echeveria. Parece una echeveria de hojas más rechonchas y tonos azulados o rosados, y ahí está la gracia: aguanta bastante mejor que una echeveria pura la luz que hay dentro de una casa. El cultivar 'Opalina' es el más extendido. Aun así, en penumbra se estira igual.
Tramo 3: penumbra real
Ventana al norte, o un rincón a un par de metros del cristal. Aquí la lista se acorta muchísimo, y hay que decirlo claro: en penumbra una crasa sobrevive, no crece. No esperes rosetas nuevas ni floración.
Lengua de suegra (Dracaena trifasciata). La reina de las situaciones difíciles. Se sigue vendiendo como Sansevieria trifasciata, pero desde 2017 el género Sansevieria está incluido en Dracaena. Hojas erguidas, coriáceas, con bandas y a veces con el margen amarillo. Tolera olvidos, aire seco y poca luz mejor que ninguna otra planta de esta lista, y su único enemigo serio es el exceso de agua en invierno. Es tóxica para perros y gatos. Y conviene desinflar una idea muy repetida: el experimento que se cita para decir que purifica el aire se hizo en cámaras selladas de laboratorio, y sus resultados no se trasladan a una habitación ventilada.
Junto a ella, las haworthias y las gasterias del tramo anterior son las únicas que aguantan un escalón menos de luz sin estropearse en pocos meses. Cualquier otra cosa que te vendan como suculenta de sombra acabará alargándose.
El caso aparte: el cactus de Navidad
Schlumbergera. Aparece en todas las listas de suculentas de interior y merece un apartado propio porque sus cuidados son los contrarios a los del resto. No es un cactus de desierto ni se llama ya Zygocactus: es un cactus epífito de la selva atlántica brasileña, que en su ambiente crece sobre ramas y rocas con musgo, a la sombra y con humedad constante.
Eso significa luz filtrada y nunca sol directo fuerte, un sustrato que retenga algo de humedad en lugar de la mezcla mineral de las demás, y riego regular sin dejar que se seque del todo durante el crecimiento. La floración se dispara con los días cortos y las noches frescas del otoño, así que si quieres flores en diciembre, déjalo unas semanas en una habitación fresca y sin luces encendidas por la noche. Tratado como un cactus de desierto, ni florece ni prospera, y ese es el error que arrastran casi todas las guías.
Las que se venden para interior y no lo son
Conviene saberlo antes de gastar el dinero. Los Sempervivum son plantas de montaña, rústicas, hechas para pasar el invierno a la intemperie: dentro de casa se ahílan y se pudren. La mayoría de los Aeonium y de los sedums tapizantes son de terraza. Y las llamadas plantas de aire, las Tillandsia, ni siquiera son suculentas: son bromeliáceas epífitas que captan humedad del aire con unas escamas llamadas tricomas y necesitan remojos frecuentes, justo lo contrario de una crasa.
En resumen
Si tienes una ventana al sur o al oeste y la maceta puede ir pegada al cristal, se te abre casi todo el catálogo: jade, aloe, planta panda, echeverias, sedums y senecios. Con luz clara pero sin sol directo, quédate con haworthias, gasterias y graptoverias, que son las que mejor se portan en un piso español medio. Y si solo tienes penumbra, la lista honesta se reduce a la lengua de suegra y poco más.
Dos cosas por encima de la elección de especie: que ninguna de estas plantas perdona el exceso de agua en invierno, y que varias son tóxicas para perros y gatos, en particular el aloe, los kalanchoes y la lengua de suegra. Elige por la luz que tienes, riega menos de lo que te pide el cuerpo y coloca las tóxicas fuera del alcance de los animales.