Un kalanchoe se multiplica de tres maneras, y conviene saber cuál te toca antes de cortar nada. El esqueje de tallo es el método fiable y el que sirve para todas las especies. El esqueje de hoja funciona en las de hoja gruesa y carnosa, como Kalanchoe tomentosa, pero es más lento. Y hay un tercer grupo de especies que no necesita que hagas nada: fabrican plántulas completas en el borde de la hoja, con sus raíces ya formadas, y se plantan solas donde caen.
Lo que decide el éxito no es la técnica sino dos detalles: hacerlo en primavera o verano, cuando la planta está creciendo, y dejar que el corte cicatrice al aire unos días antes de plantarlo. Un esqueje fresco clavado en tierra húmeda se pudre casi siempre; el mismo esqueje con el corte seco y en sustrato apenas humedecido enraíza sin más.
Cuándo hacerlo
De primavera a principios de otoño, con la planta en crecimiento activo y con temperaturas suaves. En invierno los esquejes se quedan parados, no emiten raíz y acaban deshidratándose o pudriéndose, porque el sustrato tarda mucho más en secarse y la planta no consume.
Hay un momento especialmente cómodo para las kalanchoes de floristería: justo después de la floración, cuando toca cortar las varas florales secas y recortar la mata para que no quede desgarbada. Todo lo que quitas en esa poda vale como esqueje.
Esqueje de tallo, paso a paso
- Elige un brote sano, no floreado, con varios pares de hojas. Córtalo con una hoja limpia y afilada, justo por encima de un nudo de la planta madre para que esta rebrote de ahí.
- Quita las hojas de la parte inferior del esqueje, la que va a quedar enterrada. Si se dejan, se pudren bajo tierra.
- Deja el esqueje al aire, a la sombra y en sitio ventilado, hasta que el corte forme una película seca. Según el grosor y el ambiente, eso puede ser de un par de días a una semana.
- Planta en sustrato drenante, apenas húmedo, enterrando solo la parte sin hojas. Si el esqueje se cae, sujétalo con un palillo o apuntálalo con unas piedras.
- Sitio luminoso pero sin sol directo fuerte, y no riegues durante la primera semana o dos.
- Cuando notes resistencia al tirar suavemente, o veas brotes nuevos, ya ha enraizado y puedes empezar a regar de forma normal.

Esqueje de hoja
Funciona bien en especies de hoja gruesa, sobre todo en Kalanchoe tomentosa. Se arranca una hoja entera tirando hacia un lado, de modo que salga completa con su base; una hoja partida por la mitad no sirve, porque las raíces y el brote nacen justo de esa base.
Después, lo mismo: unos días de secado al aire y luego apoyar la hoja sobre el sustrato, con la base en contacto con la tierra o ligeramente enterrada. Ni la entierres del todo ni la riegues encima. Emite primero unas raicillas finas y más tarde una rosetita en la base, y el proceso puede llevar semanas o algún mes. La hoja madre se irá consumiendo y arrugando mientras alimenta al brote nuevo: eso es normal y no hay que tocarla hasta que se seque del todo.
Ten en cuenta que en las especies de hoja fina, como la kalanchoe de floristería, este método suele fallar. Ahí ve directamente al esqueje de tallo.
Las plántulas del borde de la hoja
Hay un grupo de kalanchoes que produce plantitas completas en las escotaduras del borde de las hojas, con hojas diminutas y raíces ya formadas antes de desprenderse. Botánicamente estas especies se tratan hoy en Bryophyllum, ya sea como género propio o como sección dentro de Kalanchoe, y ahí entran las más conocidas: Kalanchoe daigremontiana, la llamada madre de miles; Kalanchoe delagoensis, la madre de millones, de hojas cilíndricas; y Kalanchoe pinnata, que además brota de hojas caídas apoyadas en el suelo.
Multiplicarlas no tiene mérito: basta con recoger las plántulas caídas, o desprenderlas con el dedo, y apoyarlas sobre sustrato ligeramente húmedo. Enraízan en días. El trabajo real con estas plantas es el contrario, contenerlas. Cada plántula que cae en una maceta vecina germina allí, y en clima suave se escapan del jardín con facilidad: en Canarias y en puntos del litoral mediterráneo se han naturalizado por esta vía, colonizando taludes y bordes de camino.
Por eso, dos precauciones básicas: no las plantes en el suelo del jardín si vives en zona de invierno suave, tenlas en maceta con platillo y controla lo que cae, y no tires los restos de poda ni la tierra de trasplante al campo, a un solar o a un contenedor de vegetales que acabe en compost abierto. Van a la basura, en bolsa cerrada.

Sustrato, maceta y ambiente
Para enraizar sirve una mezcla de sustrato de cactus con una parte de material grueso, pómice o gravilla, o directamente perlita y turba a partes iguales. Lo importante no es la receta exacta sino que el agua atraviese y no quede encharcada en el fondo.
Macetas pequeñas y con agujeros: en un tiesto grande el volumen de tierra tarda demasiado en secarse y el esqueje se pudre antes de enraizar. El barro sin esmaltar ayuda por la misma razón. Y nada de cubrir con plástico ni de montar un miniinvernadero, que es lo que se hace con otros esquejes: las crasas necesitan lo contrario, aire seco alrededor del corte.
Por qué se pudren los esquejes
Casi siempre por una de estas cuatro cosas: no se dejó cicatrizar el corte, se regó en los primeros días, el sustrato retiene agua, o se hizo en otoño avanzado o en invierno. Un esqueje que se pone blando, translúcido y oscuro en la base ya no se recupera por abajo, pero a veces se salva cortando por encima de la zona sana, dejando secar otra vez y volviendo a empezar.
El error contrario, dejar el esqueje meses al aire antes de plantarlo, tampoco es bueno: pierde reservas y enraíza peor. Unos días de secado bastan.
Enraizar en agua: mejor no
Los tallos de kalanchoe echan raíces en un vaso de agua, y por eso se ve mucho en redes. El problema aparece después: esas raíces acuáticas son frágiles y están adaptadas a vivir sumergidas, así que al pasarlas a tierra buena parte se pierde y la planta se para o se pudre. Con el esqueje en sustrato el resultado es mejor y no más lento.
Una advertencia antes de repartir esquejes
Los kalanchoes son plantas tóxicas. El género contiene bufadienólidos, glucósidos cardiotónicos que afectan al corazón, presentes en hojas y flores. Hay intoxicaciones de ganado descritas en la bibliografía veterinaria, y son tóxicos también para perros y gatos, con vómitos, diarrea y alteraciones del ritmo cardiaco. No se toman, y ningún esqueje que regales debería ir acompañado de la idea contraria.
Circula por internet que Kalanchoe daigremontiana cura el cáncer. Eso no tiene respaldo, y la planta que se recomienda tomar en esos mensajes es precisamente una de las más cargadas de estos compuestos. Si tienes una duda de salud, al médico. Si un animal ha mordido la planta, al veterinario, y llévate un trozo para que sepa qué especie es. Al podar y multiplicar, lávate las manos después y no dejes restos al alcance de niños ni de mascotas.
En resumen
Esqueje de tallo para todo, esqueje de hoja para las de hoja gruesa, y plántulas del borde en las especies del grupo Bryophyllum, que se multiplican solas. En los tres casos manda lo mismo: primavera o verano, corte cicatrizado al aire unos días, sustrato drenante apenas húmedo y nada de riego hasta que haya raíz.
Con las de plántulas el cuidado va en sentido contrario, en no dejar que se dispersen, porque se naturalizan con facilidad en clima suave. Y sea la especie que sea, es una planta tóxica para personas y animales: se cultiva, se regala y se disfruta mirándola, no se toma.