Las seis crasas de esta lista caben todas en una casa española, pero no en el mismo sitio de la casa. Están ordenadas de menos a más luz: las dos primeras se defienden en un recibidor o en un baño con ventana pequeña, las dos siguientes quieren una ventana clara y las dos últimas piden sol directo de verdad. Si eliges por la foto y no por esa posición, la planta te dirá en tres meses que te has equivocado.

De cada una encontrarás cómo se reconoce, de dónde viene, en qué ventana va y si es tóxica para perros y gatos, que es un dato que casi ninguna etiqueta de vivero trae. No hay cifras de altura inventadas ni promesas de que aguantan un rincón sin ventana: ninguna crasa aguanta eso.

Haworthiopsis de hojas rayadas en maceta de cemento junto a una pared clara

Lengua de suegra de nido, la que menos luz pide

Roseta compacta de lengua de suegra variedad Hahnii

Es Dracaena trifasciata en su variedad enana 'Hahnii', la que no hace hojas verticales de medio metro sino una roseta baja y abierta, como un nido. Se sigue vendiendo con el nombre antiguo de sansevieria, y no es un error del vivero: el género Sansevieria quedó incluido en Dracaena a partir de los trabajos de 2017, pero el nombre comercial no ha cambiado.

Es la única de la lista que de verdad tolera una ventana orientada al norte o un punto alejado del cristal. Tolerar no es lo mismo que preferir: con poca luz se estira poco, pero el dibujo de las hojas se apaga y la planta deja de sacar hijuelos. Se multiplica sola por rizoma, y lo hace deprisa cuando está a gusto, así que lo normal es acabar dividiendo el cepellón cada dos o tres años.

El agua es lo único que la mata. Como el agua se queda embalsada en el centro de la roseta y ahí empieza la podredumbre, se riega por el borde de la maceta y nunca sobre el cogollo. En invierno, con la calefacción encendida, sigue queriendo poca agua, no más.

Tóxica para perros y gatos: contiene saponinas y provoca vómitos y salivación si la muerden. Si tienes gato que roe hojas, esta es de las que no conviene poner a su alcance.

Planta cebra, la de la ventana este

Planta cebra con hojas verdes rayadas de blanco

La roseta rígida con bandas blancas en relieve sobre el envés de la hoja se vende como Haworthia fasciata, aunque hoy el nombre aceptado para ese grupo es Haworthiopsis. Y hay una trampa que conviene conocer: buena parte de lo que se etiqueta como Haworthiopsis fasciata es en realidad Haworthiopsis attenuata, que lleva las verrugas blancas también por el haz. Se cuidan igual, así que la confusión no tiene consecuencias prácticas, pero explica por qué dos plantas con la misma etiqueta no se parecen.

Viene de Sudáfrica, donde crece entre piedras y bajo arbustos, no expuesta al sol pleno. Por eso funciona tan bien en una ventana orientada al este: recibe el sol suave de la mañana y se libra del de mediodía, que a esta especie le pone las hojas rojizas y traslúcidas. En una ventana al sur sin visillo y en pleno julio se quema.

Tiene la raíz corta, así que va mejor en maceta ancha y poco profunda que en una alta. Emite hijuelos alrededor de la planta madre; se separan con un poco de raíz y enraízan sin problema. No figura entre las plantas tóxicas para mascotas.

Kalanchoe panda, aterciopelada y tóxica

Hojas aterciopeladas de kalanchoe panda con el borde moteado de marron

Kalanchoe tomentosa es de Madagascar y se reconoce al tacto antes que a la vista: toda la hoja está cubierta de pelos blancos cortos que le dan textura de fieltro, con el borde y la punta moteados de marrón oscuro. Crece en vertical, con tallo, y con los años se vuelve un arbustillo desgarbado que conviene rejuvenecer por esquejes de hoja o de tallo.

Quiere luz abundante pero filtrada. El sol directo prolongado le estropea la vellosidad, y la falta de luz la estira y separa las hojas hasta dejarla ridícula. Una ventana clara al este o al sur con un visillo es su sitio.

El fieltro de la hoja es también el motivo de que no se pulverice ni se le moje la hoja al regar: el agua queda retenida entre los pelos y mancha. Se riega en el sustrato y se deja secar bien entre riego y riego.

Tóxica para perros y gatos. Todo el género Kalanchoe contiene bufadienólidos, glucósidos cardiotónicos que afectan al corazón. No es una planta para tener al alcance de un animal que mordisquea, y desde luego no es una planta para tomar, por mucho que circulen por internet supuestos usos medicinales de otros kalanchoes.

Aloe vera, la de la ventana sur

Ejemplar joven de aloe vera en maceta

El aloe de siempre, Aloe vera, de origen discutido en la península arábiga y naturalizado desde hace siglos por todo el Mediterráneo. En Canarias, Murcia y Almería se cultiva al aire libre sin ningún cuidado especial; dentro de casa necesita lo más parecido a eso que puedas darle, es decir, la ventana más soleada que tengas.

Con luz suficiente forma una roseta compacta, de hoja gruesa y erguida, y saca hijuelos alrededor. Con luz escasa hace justo lo contrario: hojas largas, delgadas, de un verde pálido y tumbadas hacia los lados. Ese aspecto caído que tantos aloes de interior tienen no es la forma natural de la planta, es falta de luz.

Dos avisos. El primero, sobre la planta en sí: el gel transparente del interior de la hoja y el acíbar, el jugo amarillo amargo que sale justo bajo la piel al cortarla, no son la misma sustancia, y este sitio no da usos internos ni recetas con ninguno de los dos. El segundo, sobre las mascotas: Aloe vera es tóxico para perros y gatos.

Nolina o pata de elefante, la más longeva

Nolina con su base engrosada y el penacho de hojas colgantes

Beaucarnea recurvata no es una palmera, aunque lo parezca y se venda como tal. Es una asparagácea de las zonas secas del este de México, y lo que tiene no es un tronco sino un caudex: una base engrosada donde almacena agua, coronada por un penacho de hojas acintadas y colgantes. De ahí los dos nombres, pata de elefante y cola de caballo.

Es la crasa de esta lista para quien se olvida de regar. Con el caudex lleno aguanta semanas sin agua sin inmutarse. Lo que no perdona es lo contrario: si la maceta se queda con el sustrato encharcado, el caudex se pudre desde abajo y ya no hay marcha atrás. Sustrato muy drenante, maceta con agujero y platillo siempre vacío.

Quiere mucha luz, incluido sol directo. Crece despacio, y precisamente por eso no hay que apresurarse a trasplantarla: va mejor algo justa de maceta. Las puntas secas de las hojas son normales con el aire seco de la calefacción y se recortan siguiendo el perfil de la hoja. No figura como tóxica para perros ni gatos, lo que la convierte en una de las pocas opciones seguras de esta lista para una casa con animales.

Collar de perlas, para colgar a plena luz

Tallos colgantes de collar de perlas con sus hojas esfericas

Curio rowleyanus, que durante décadas se llamó Senecio rowleyanus, es la crasa colgante del suroeste de África con las hojas convertidas en esferas verdes ensartadas en un tallo fino. Cada esfera lleva una línea traslúcida, una ventana por donde entra la luz al interior de la hoja: es una adaptación para reducir la superficie expuesta al sol sin perder capacidad fotosintética.

Es la más delicada de las seis y la que más gente pierde. Necesita mucha luz, y colgada del techo en mitad de la habitación no la tiene: hay que ponerla a la altura de la ventana, no a dos metros de ella. Al mismo tiempo, un sol de tarde de agosto tras un cristal le abrasa las perlas.

El riego es el otro escollo. Los tallos son largos pero la raíz es pequeña y superficial, así que el sustrato tarda en secar y la planta se pudre por el cuello. Riego espaciado, y mejor quedarse corto. Si un tramo de tallo se seca, se corta y se apoya sobre el sustrato: enraíza por los nudos con facilidad y así se rellena la maceta.

Tóxica para perros y gatos, y su savia irrita la piel de algunas personas. Como cuelga y se mueve, es justo el tipo de planta que un gato ataca.

Cómo repartirlas por la casa

PlantaLuz que pideTóxica para mascotas
Lengua de suegra 'Hahnii'Tolera poca luz; mejor luz indirecta claraSí
Planta cebraLuz indirecta abundante, sol suave de mañanaNo
Kalanchoe pandaMucha luz filtradaSí
Aloe veraSol directo, la ventana más luminosaSí
NolinaSol directoNo
Collar de perlasMucha luz, sin sol de tarde en veranoSí

Un detalle que cambia el resultado y no aparece en las etiquetas: la luz cae muy deprisa al alejarse del cristal. Una planta que va bien en el alféizar puede estar a media ración a un metro y a un tercio a dos metros. Antes de decidir que una crasa no vale para tu casa, prueba a acercarla.

Y si la traes de un vivero donde estaba en umbráculo, no la pongas de golpe al sol de una ventana sur en junio. Se aclimatan en una o dos semanas, dándoles cada día un poco más de exposición, igual que cuando se sacan a la terraza en primavera.

En resumen

Estas seis crasas cubren el abanico entero de luz de una vivienda: la lengua de suegra 'Hahnii' para lo más oscuro que admite una crasa, la planta cebra y el kalanchoe panda para ventanas claras sin sol duro, y el aloe, la nolina y el collar de perlas para los sitios donde entra sol directo. Ninguna vale para un rincón sin ventana, y ninguna es tan sufrida como promete el cartel del vivero.

Si en casa hay perro o gato, la elección se reduce: la planta cebra y la nolina son las dos que no figuran entre las tóxicas. Las otras cuatro, incluida la del aloe, sí lo son, y conviene ponerlas donde el animal no llegue en lugar de confiar en que no las toque.


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