Gebrüder Grimm, los Hermanos Grimm en alemán, es un rosal floribunda de la casa Kordes de flor naranja rojiza con el envés de los pétalos amarillo claro, que aparece en ramilletes en oleadas durante toda la temporada. Forma un arbusto vigoroso de 90 centímetros a metro y medio, de follaje verde oscuro brillante y muy denso, y su característica principal, la que lo ha mantenido en los catálogos, es una resistencia a las enfermedades fúngicas fuera de lo común.
Su punto débil hay que decirlo desde el principio: no tiene perfume apreciable. Quien plante un rosal esperando aroma debe buscar otro. Lo que ofrece éste es color abundante, mata densa y hoja sana sin tratar.
La serie Fairy Tale y el trabajo de Kordes
Pertenece a la serie Märchenrosen o Fairy Tale, la línea de rosales de jardín de Kordes bautizada con nombres tomados de los cuentos y de sus autores. Son variedades arbustivas de flor doble y aspecto algo antiguo, pensadas para competir en ese terreno con las rosas inglesas de David Austin, con una diferencia de enfoque clara: donde el programa inglés priorizó la forma de la flor y el perfume, el alemán priorizó la sanidad del follaje.
Y hay una razón concreta detrás. A partir de los años noventa, Kordes tomó la decisión de dejar de aplicar fungicidas en sus campos de selección. El efecto fue inmediato y drástico: la mayoría de sus plantas en prueba enfermaban y se descartaban, y solo pasaban el filtro las que se defendían solas. Aquello redujo mucho el número de variedades comercializadas durante unos años y cambió por completo el catálogo de la casa a partir de entonces.
Ese enfoque conecta con el ADR, el sistema alemán de ensayo de rosales nuevos, en el que las variedades se cultivan durante varios años en distintas localidades y se evalúan por floración, porte, resistencia al invierno y, sobre todo, sanidad, sin ningún tratamiento fungicida. Es la certificación más exigente que existe en jardinería ornamental, y explica por qué las obtenciones alemanas modernas se comportan tan bien en jardines donde nadie fumiga.
La flor
Flores de unos 8 a 10 centímetros de diámetro, dobles, con más de cuarenta pétalos, de forma clásica al abrir y algo acopada después. Salen en ramilletes, no de una en una.
El color es lo más llamativo. Abre en un naranja con fondo rojizo, y el envés de los pétalos es amarillo claro, de modo que la flor entreabierta muestra dos tonos a la vez. Con el paso de los días el naranja se va apagando y vira hacia tonos rosados y salmón. Un ramillete maduro tiene flores en tres o cuatro estados de color distintos al mismo tiempo, y ese es buena parte de su efecto.
Como ocurre en todos los naranjas y amarillos, el color se sostiene mejor con temperaturas frescas. Las oleadas de primavera y otoño son más intensas de color que las de pleno verano en el interior peninsular.
Por qué no huele
No es un descuido, es un compromiso. La producción de compuestos volátiles tiene un coste metabólico para la planta, y en los programas de mejora el perfume compite con otros caracteres: número de flores, duración de la flor, resistencia al transporte y, sobre todo, sanidad del follaje. Los genes implicados no son independientes y, en la práctica, seleccionar de forma agresiva por unos caracteres suele costar los otros.
Por eso las variedades más sanas y floríferas del mercado tienden a oler poco, y las más perfumadas suelen ser más delicadas. No hay engaño en ello; solo hay que saber qué se está comprando y para qué. En un seto de rosas al fondo de un jardín, la sanidad importa más que el aroma; junto a una terraza donde se cena, es al revés.
La planta
Arbusto muy vigoroso y de crecimiento rápido, que alcanza entre 90 centímetros y metro y medio de altura según el clima y el suelo, con anchura proporcionada. En zonas cálidas y con buen suelo tiende al extremo alto del rango, bastante más de lo que indican algunas fichas.
El follaje es verde oscuro, brillante y muy tupido, y se mantiene en la planta hasta bien entrado el otoño. Esa densidad, unida a la sanidad, lo convierte en uno de los mejores rosales para seto informal o bordura alta: una hilera plantada a 70 u 80 centímetros entre ejemplares cierra en dos temporadas.
Cultivo en España
Exposición. Sol directo, cinco o seis horas como mínimo. En el sur y el interior peninsular, con sol de mañana y sombra a media tarde en julio y agosto, el naranja de la flor se conserva mucho mejor.
Suelo. Fértil, mullido y con buen drenaje. Es un rosal rústico y tolerante, pero el encharcamiento le mata igual que a cualquier otro. En los suelos calizos del este y el sur conviene incorporar materia orgánica todos los años para reducir el riesgo de clorosis férrica, que se ve como hojas nuevas amarillas con los nervios verdes.
Plantación. A raíz desnuda de noviembre a febrero, en contenedor casi todo el año salvo los meses de calor fuerte. Para seto, marco de 70 a 80 centímetros; para macizo suelto, un metro.
Riego. Abundante y espaciado, siempre al pie. Dos riegos profundos por semana en verano en el interior peninsular y uno en la costa templada, con acolchado de cinco a ocho centímetros. Una vez instalado, es un rosal que aguanta bien.
Abonado. Estiércol bien hecho o compost maduro al final del invierno, abono para rosales al brotar y una segunda aportación al terminar la primera oleada. Conviene no excederse con el nitrógeno: en un arbusto ya de por sí vigoroso, el exceso produce brotes largos, blandos y más vulnerables.
Poda
Se poda en el reposo invernal, cuando ha pasado el riesgo de heladas fuertes: enero o febrero en el litoral mediterráneo, febrero o marzo en el interior y el norte.
Es poda de floribunda arbustivo, más suave que la de un híbrido de té: se elimina la madera muerta, seca, débil, dañada y la que cruza hacia el interior, y se acortan los tallos del año entre un tercio y la mitad, conservando cinco o seis ramas principales. Si se usa como seto, la poda se hace algo más alta y regular, buscando una silueta uniforme.
Cada dos o tres años conviene retirar desde la base una de las ramas más viejas y leñosas, para que la planta renueve estructura y no se apelmace.
Durante la temporada, cortar el ramillete cuando la mayoría de sus flores ha pasado, por encima de una hoja bien formada, adelanta la oleada siguiente.
Plagas y enfermedades
Es una variedad que se defiende sola de la mancha negra y del oídio mucho mejor que la media, y en un jardín normal no debería necesitar tratamientos fungicidas. Aun así, resistencia no es inmunidad: en primaveras muy húmedas y en plantas mal ventiladas puede presentar síntomas puntuales. La higiene, es decir, recoger y eliminar la hoja caída y podar de forma que circule el aire, sigue siendo lo más rentable.
El pulgón aparece en primavera en los brotes tiernos, y el agua jabonosa sobre las colonias funciona sin dañar a la fauna auxiliar. La araña roja se presenta en veranos secos y calurosos, favorecida por los tratamientos insecticidas de amplio espectro.
Si en algún caso hace falta tratar, en jardinería particular solo pueden emplearse productos autorizados para jardinería exterior doméstica, y la dosis y el intervalo son los de la etiqueta del envase; los productos vigentes se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio. El Real Decreto 1311/2012 establece la gestión integrada de plagas, con la prevención y los medios físicos y biológicos por delante del tratamiento químico, y en floración o en horas de vuelo de las abejas no se trata.
Dónde usarlo
Es un rosal de masa, no de ejemplar aislado. Rinde donde hace falta color abundante y bajo mantenimiento: seto informal, bordura alta, macizo grande, separación entre zonas del jardín. Su follaje denso y sano hace un buen fondo verde el resto del año, que es algo que muchos rosales no aportan.
El naranja rojizo con envés amarillo es un color fuerte y conviene tratarlo como tal: combina bien con verdes oscuros, con follajes bronceados y con amarillos suaves, y choca con los rosas fríos y los magentas.
En resumen
Gebrüder Grimm es un floribunda de Kordes de la serie Fairy Tale, de flor naranja rojiza con envés amarillo, en ramilletes y en oleadas toda la temporada, sobre un arbusto vigoroso y muy tupido de 90 centímetros a metro y medio. Su gran baza es la resistencia a la mancha negra y al oídio, fruto del cambio de estrategia de la casa Kordes al eliminar los fungicidas de sus campos de selección; su carencia, la falta de perfume.
Se cultiva a sol, con algo de resguardo a media tarde en el sur, en suelo drenado con materia orgánica, riego abundante y espaciado al pie y abonado moderado. Poda invernal suave de floribunda arbustivo, con renovación de alguna rama vieja cada dos o tres años, y es una de las mejores opciones para seto de rosas de bajo mantenimiento.