Flower Power es un rosal de patio: un arbusto bajo, de unos 50 centímetros de alto y otro tanto de ancho, que produce ramilletes de flores pequeñas, muy dobles, de color salmón anaranjado, durante toda la temporada. Es una obtención del vivero británico Fryer's, de Cheshire, y pertenece a esa franja de rosales pensados específicamente para maceta, jardinera y bordura.
Su virtud no está en la flor individual, que mide cuatro centímetros, sino en la cantidad: ramifica muchísimo, florece en oleadas seguidas y mantiene una masa de color continua desde la primavera hasta bien entrado el otoño en una planta que ocupa lo que un cubo.
Qué es exactamente un rosal de patio
Es una categoría comercial, no botánica, surgida en el Reino Unido en los años ochenta para cubrir un hueco entre dos grupos existentes. Por debajo estaban los miniatura, de 25 a 40 centímetros, con flor y hoja muy pequeñas. Por encima, los floribunda, de 70 a 100 centímetros.
Los rosales de patio se sitúan en medio: entre 40 y 60 centímetros, con flor en racimo, hoja de tamaño proporcionado y un porte compacto y tupido que no queda desgarbado en una maceta. En muchos catálogos aparecen como "floribunda de patio" o directamente mezclados con los miniatura, y esa confusión es habitual porque el límite entre los grupos es difuso.
Lo que importa para quien compra es esto: son rosales de exterior a todos los efectos, rústicos, que necesitan sol, aire y frío invernal. No son plantas de interior, por mucho que se vendan en macetitas de floristería.
La flor
Flores de unos 4 centímetros, muy llenas, con entre veintiséis y cuarenta pétalos apretados, lo que para ese tamaño es mucho y da una flor densa y bien formada. Aparecen en ramilletes de varias unidades, y la planta suele tener a la vez capullos, flores recién abiertas y flores maduras.
El color es un salmón anaranjado que según la luz y la edad de la flor se lee como melocotón, albaricoque o rosa cálido. Va perdiendo intensidad a medida que la flor envejece, así que un ramillete maduro muestra varios tonos a la vez. Ese comportamiento es propio de los colores basados en carotenoides, que se degradan con la luz ultravioleta y el calor: en las flores de primavera y otoño, con temperaturas más frescas, el naranja se mantiene mucho mejor que en las de julio y agosto.
El perfume es ligero y algo especiado. Está, pero hay que acercarse; no es la razón para plantarlo.
La planta
Arbusto robusto, compacto y muy ramificado, de unos 50 centímetros en las dos direcciones cuando está bien desarrollado, con vegetación densa de color verde oscuro brillante. Esa densidad es lo que le permite funcionar como bordura sin dejar huecos.
Cultivo en maceta, que es su terreno
Recipiente. Mínimo 30 centímetros de diámetro y de profundidad, con drenaje amplio. Los rosales profundizan, y las macetas anchas y bajas de tipo cuenco no les sirven. En jardinera larga, un ejemplar cada 35 o 40 centímetros.
Sustrato. Sustrato de calidad para plantas de flor, mezclado con una parte de compost maduro y algo de perlita o arena gruesa. La tierra de jardín sola, en maceta, se compacta y se encharca.
Exposición. Sol, cinco o seis horas diarias como mínimo. En balcones y terrazas del sur y del interior hay que tener en cuenta un factor que no existe en el jardín: el calor reflejado. Un suelo de baldosa y una pared clara devuelven radiación, y la maceta puede alcanzar temperaturas que dañan la raíz. Colocarla sobre una base que la separe del suelo, agruparla con otras macetas para que se den sombra mutua, o usar maceta de barro o doble pared, ayuda mucho. Media sombra en las horas centrales de julio y agosto no le perjudica; la sombra permanente sí.
Viento. En balcones altos el viento seca el sustrato a una velocidad que sorprende y deshoja las flores. Un rincón resguardado o una barrera vegetal cambian por completo el resultado.
Riego. No hay una pauta fija que valga. Una maceta de 30 centímetros al sol en Murcia en agosto puede necesitar riego diario; la misma maceta en mayo en Asturias puede aguantar cinco días. La regla práctica: meter el dedo dos o tres centímetros en el sustrato y regar cuando esté seco a esa profundidad, hasta que salga agua por los agujeros del fondo. El plato bajo la maceta se vacía; el agua estancada pudre la raíz. Regar el sustrato, no las hojas.
Abonado. En maceta el sustrato se agota rápido y hay que reponer. Abono para rosales o para plantas de flor cada dos o tres semanas durante la temporada de crecimiento, respetando la dosis del envase. En zonas con heladas se deja de abonar a finales de verano. Cada dos o tres años, trasplante a maceta un poco mayor con sustrato nuevo.
En el suelo del jardín
También funciona plantado en tierra, y de hecho vive más tiempo y con menos trabajo. Es un excelente rosal para el borde de un camino, para el primer plano de un arriate delante de arbustos más altos, o para formar una banda de color continua. Marco de plantación de 40 a 50 centímetros entre ejemplares.
Suelo mullido, con materia orgánica y buen drenaje. Plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero, o en contenedor casi todo el año salvo el calor fuerte. Acolchado al pie y riego abundante y espaciado.
Poda
Se poda en el reposo invernal, entre enero y marzo según la zona, cuando ya no se esperan heladas fuertes.
La poda es la de un floribunda pequeño: se elimina la madera muerta, seca, fina, dañada y la que cruza hacia el interior, y se acortan los tallos del año entre un tercio y la mitad, cortando en bisel por encima de una yema orientada hacia fuera. Con un rosal tan ramificado, la parte más útil de la poda es el aclareo, no el acortamiento: si no se quita ramilla fina cada año, en tres temporadas la planta es una maraña con poca flor y sin ventilación.
Durante la temporada, cortar el ramillete completo cuando la mayoría de sus flores ha pasado, por encima de una hoja bien formada, es lo que encadena las oleadas. En un rosal de este tipo, hacerlo o no hacerlo marca la diferencia entre floración continua y dos floraciones al año.
Plagas y enfermedades
En maceta y en terraza, el problema más frecuente es la araña roja, un ácaro que prolifera con calor y aire seco: hojas moteadas de amarillo, aspecto polvoriento y telaraña muy fina en el envés. Se combate elevando la humedad ambiental, mojando el envés de las hojas en las horas frescas y evitando los insecticidas de amplio espectro, que eliminan a sus depredadores naturales y empeoran la situación.
El pulgón aparece en primavera en los brotes tiernos. El agua jabonosa aplicada sobre las colonias funciona y respeta a mariquitas, sírfidos y crisopas.
De los hongos, el oídio en primavera y otoño y la mancha negra en zonas húmedas. En maceta se previenen separando las plantas para que corra el aire, regando el sustrato y no el follaje, y retirando la hoja caída, que es donde el hongo pasa el invierno. Los restos afectados se eliminan con la basura vegetal, no al compost casero.
Cuando la prevención no sea suficiente, en jardinería particular solo pueden emplearse productos autorizados para jardinería exterior doméstica, y la dosis, el número de aplicaciones y el plazo son los que figuren en la etiqueta del envase. Los productos vigentes se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio. El marco general es el Real Decreto 1311/2012, que establece la gestión integrada de plagas: prevención y medios físicos y biológicos antes que el tratamiento químico. Y en floración, o en horas de vuelo de las abejas, no se trata.
Con qué combinarlo
El salmón anaranjado es un color cálido y algo difícil: choca con los rosas fríos y con los magentas. Combina bien con azules y malvas apagados, con follajes grises y con otros tonos cálidos suaves, del crema al albaricoque. En jardinera de balcón funciona acompañado de plantas de porte bajo que cubran la base de la maceta, y en bordura de jardín delante de arbustos de hoja oscura, que hacen de fondo.
En resumen
Flower Power es un rosal de patio del vivero británico Fryer's, de unos 50 centímetros, con ramilletes de flores pequeñas y muy dobles de color salmón anaranjado que palidece al envejecer, perfume ligero y floración continua en oleadas. Es un rosal de exterior, no de interior, y su formato está pensado para maceta, jardinera y bordura.
En terraza necesita maceta de al menos 30 centímetros, sustrato drenante, sol con posible resguardo en las horas duras del verano, riego según el estado del sustrato y abonado cada dos o tres semanas. Poda invernal ligera con buen aclareo de ramilla fina, retirada de los ramilletes pasados durante la temporada y vigilancia de la araña roja en verano.